Fondos Mutuos
Los lunes por la noche son sagrados para Mario Horton (35), el actor que por estos días se multiplica: da vida al periodista Andrés Villanueva en la serie "Bala loca", de Chilevisión; es parte del elenco de la obra "Numancia" en Centro GAM; alista su estreno como director en Sanfic con el cortometraje "El hombre aficionado"; ensaya la obra "El hombre de arena", que se estrena el 20 de octubre en el Teatro del Puente; hace un mes terminó las grabaciones de los cuatro capítulos de "Pega Martín, pega", la serie basada en la vida de Martín Vargas, el más grande ídolo del boxeo chileno, y donde se reencontró con el guionista Rodrigo Cuevas, con quien ya había trabajado en la serie "Los 80". Y tras anunciarse en febrero pasado que tras nueve años siendo rostro de Canal 13 emigraba a Mega, se prepara para ser el protagonista de la nueva teleserie nocturna que reemplazará a "Sres. Papis" (aún sin fecha de estreno). Y son sagrados porque cada lunes por la tarde se pone su pantalón corto y su polera celeste para jugar, de lateral izquierdo, en el equipo Muera el Conde, donde sigue las órdenes de su amigo y DT, el dramaturgo y director Luis Barrales. Esta ha sido una buena temporada: luego de un subcampeonato en 2015, hoy son los actuales campeones de la Liga Histriónica. -¿Si juego bien? Sí, pero no soy la estrella. Hay un par de cracks, como Cristián Arriagada, que podrían haber sido profesionales perfectamente -cuenta Mario Horton, fanático declarado del fútbol aunque ya no tenga tiempo para ir a ver a Colo Colo, el equipo de sus amores, mientras se toma un café en un tranquilo café de Ñuñoa. Junto a Luis Barrales, su director técnico en la cancha y quien lo dirigió en teatro en 2003 cuando montó su primera obra, "Uñas Sucias" -que, por cierto, hablaba de fútbol y trataba de un grupo de jugadores que aspiraban a ser ascendidos a la categoría profesional-, han vuelto a trabajar juntos. Esta vez en un proyecto de él: el cortometraje "El hombre aficionado", que marca su debut en la dirección y cuyo guión Barrales le ayudó a escribir. Protagonizado por Rodrigo Soto, la cinta se presentará junto a otros 17 trabajos de realizadores nacionales en la competencia Cortometraje Talento Nacional de Sanfic (Santiago Festival Internacional de Cine), y cuenta la historia de un profesor con una rica vida interior que busca comprenderse a sí mismo y al mundo que lo rodea, y que intenta motivar a sus alumnos a hacer lo mismo. -Soy autodidacta y compito en una categoría donde están la Dominga Sotomayor y la Maite Alberdi, así es que no me voy a hacer expectativas para ganar -dice sobre las directoras que presentan, la primera, su trabajo "Los barcos", y la segunda, "Yo no soy de aquí". -Sólo espero que tenga una buena respuesta, que suscite conversación a mis espaldas o en mi cara, me da lo mismo. "El hombre aficionado", un corto muy bien filmado, aunque con algunas falencias en el guión, se rodó en el Cajón del Maipo, entre otras locaciones. Y el actor recuerda especialmente un momento en que el cielo se volvió gris y el viento soplaba helado. Él vestía solo una chaqueta y se movía inquieto tratando de calmar a su equipo que cada vez estaba más nervioso. Al llegar a una explanada, la nieve caía y cubría todo el paisaje. No tenían otra oportunidad para volver a subir, así es que debieron filmar ahí, bajo la capa blanca. -Fue un espectáculo tan bonito que lo aprovechamos. Son pequeños regalos que te hacen los rodajes, que yo llamo "accidentes afortunados" -explica él. Luego de su primera experiencia tras la cámara, Mario Horton quiere ir por más. Por eso, acaba de postular a unos fondos para comenzar su primer largometraje. Es una idea original suya, pero que contará con la coescritura de José Fonseca y, de nuevo, de Luis Barrales. La película contará con "muchas capas y pasos a distintas épocas, compleja y para largo plazo". ENTRE EL TEATRO Y LA TV. A los 10 años, Mario Horton tuvo su primera incursión en la televisión al protagonizar un comercial de manjar. Pero después de eso, nunca más. En el colegio no tomó ni un taller audiovisual. Su mayor acercamiento al mundo del teatro fue a través del cine. Iba con sus amigos a ver películas en la pantalla grande o las arrendaba en el videoclub que había en la esquina de su casa. -Hoy día entiendo que mi deseo de actuar fue porque de alguna manera quería entrar al mundo del cine. Ha sido un proceso paulatino, pero como que siempre fue para allá la cosa. Todo cambió cuando entró a estudiar Sociología en la universidad Arcis. Ahí hizo amigos dentro de la escuela de teatro que lo empujaron a cambiar de carrera. También se encontró con el dramaturgo y director Ramón Griffero, quien -dice- lo marcó durante su época de estudiante, y quien también lo convocó en el elenco de sus obras "Río abajo" (2004) y la remontada "Cinema Utopia" (2010). Quizás por eso, el primer terreno de incursión de Mario Horton en la actuación no fue el cine, sino el teatro. Y es lo que lo mueve principalmente hasta hoy: esta semana comienza los ensayos de la obra "El hombre de arena", de E. T. A. Hoffmann, que se estrena el 20 de octubre en el Teatro del Puente. Además, actualmente está en cartelera en el GAM con la obra "Numancia", donde se viste con ropas grises para transformase en un ciudadano que, luego de 13 meses de hambruna, prefiere morir antes de entregarse a las manos del Imperio Romano. No es el único en el escenario: son 87 personas las que llenan las tablas del GAM. En la tragedia musical dirigida por los hermanos Gopal y Visnu Ibarra, sólo 16 son actores profesionales, el resto es un coro ciudadano. -La respuesta del público es muy impresionante. Nunca había estado como actor en fenómeno así. Nunca con tal nivel de respuesta en el aplauso final que es una ovación muy espontánea y que tiene que ver con lo que generan 90 personas cantándote esta tragedia musical -cuenta el actor. Pero también está la TV, la pantalla que lo hizo conocido ante el público masivo. Aunque había protagonizado dos teleseries en TVN, fue su interpretación de Gabriel Díaz, el joven frentista que se enamora de Claudia Herrera (Loreto Aravena) en la segunda temprorada de la serie "Los 80", en 2009, la que lo catapultó a la fama. Hasta el día de hoy la gente en la calle lo reconoce por ese papel. Pero tuvieron que pasar cinco años para que el actor volviera a trabajar en una serie de televisión. Antes, pasó por cinco teleseries en las que hizo de director de teatro ("Primera dama", 2010), un improvisado asaltante ("Peleles", 2012), vedetto ("Las Vega's", 2013), periodista ("Secretos en el jardín", 2014) y un abogado de divorcios ("Chipe libre", 2014). Hasta que llegó la oportunidad de trabajar en "Bala loca", la aplaudida serie de Chilevisión en la que interpreta a Andrés Villanueva, un periodista hacker, joven y ambicioso, que detonará varios conflictos en el medio para el que trabaja, que se dedica a destapar casos de corrupción. -Es un proyecto que viene desde 2013 y las cosas confluyeron ahora, cuando la realidad chilena está en una coyuntura muy acorde a la serie -comenta. -Y creo que "Bala loca" avanzó en el camino de las series de calidad. Es una serie extraordinaria que, me parece, está a la altura de Netflix. Y aunque digan que el rating no lo refleja, no confío mucho en esas mediciones. Los públicos han migrado a otras plataformas y la gente la ve por internet. -¿No te frustra entonces el rating? -No, para nada. Y lo digo honestamente: me interesa estar en proyectos que me gusten. Nunca he trabajado en función del rating. EL MOMENTO DE ELEGIR. El día en que se anuncien los resultados de la competencia de cortometrajes en Sanfic, donde participará con "El hombre aficionado", Mario Horton estará en plena función de "Numancia". No habrá tiempo para los nervios. -Cuando uno está concentrado actuando, se olvida de todo. Es imposible incluso ver el celular -dice el actor. -¿Dónde estas más cómodo? ¿En la escritura, en la dirección o en la interpretación? -En todas. Para mí al menos es un tránsito muy orgánico ir de uno a otro. Es común que los actores y directores pasen de un lado al otro, porque el mundo es el mismo. -Entonces, ¿sientes que llegaste al punto de tu carrera en que puedes elegir tus proyectos? -Mmmm... Estoy alcanzándolo. Ahora elijo más. Firmo contratos más cortos y eso me permite elegir. Lo voy a seguir buscando. La concentración en su obra no es solo un asunto de profesionalismo. También hay un tema de afectos. El día anterior a esta entrevista, Emilio Ciriza, uno de los actores de "Numancia", murió a causa de una septicemia. La noticia fue un golpe duro para todo el elenco, que, después de una conversación, decidió continuar con la obra, y que todos los fondos recolectados durante el fin de semana posterior a su muerte fueran para la familia de Emilio. -¿Cómo se trabaja con una pérdida? -(Silencio) Estamos muy conmocionados y se trabaja desde el homenaje. Es un tema que no resiste mucho análisis. Se sigue, porque la vida continúa. Pero esta obra es para él. "Soy autodidacta y compito en una categroía donde están Dominga Sotomayor y Maite Alberdi, así es que no me voy a hacer expectativas de ganar". "La respuesta del público es impresionante. Nunca había estado como actor en un fenómeno así", dice el actor sobre la obra "Numancia".