Fondos Mutuos
"Esta norma ataca al corazón del sistema. Si puedo retirar el 95,5% del total de mis fondos a los 65 años, ¿entonces para qué ahorro?". De esta forma, el vicepresidente de la Asociación de AFP de Perú, Rafael Picasso, resume el impacto que ha tenido la ley que permite a los afiliados mayores de 65 años retirar casi la totalidad de su ahorro previsional, firmando un documento en que rechaza la ayuda estatal en caso de quedar sin recursos para su vejez. Al 28 de junio, eran 13.692 afiliados al sistema de pensiones privado peruano los que habían ejercido esta nueva alternativa, retirando US$ 365 millones en total, según reveló Picasso. "El 90% de estos fondos se ha ido a consumo, solo el 3% a retiro programado o rentas vitalicias, y el 7% a un producto previsional desarrollado por la banca; con lo cual el dinero se acabará rápido. De acá a fin de año se calcula que se retirarán unos US$ 1.200 millones", alertó. Por ello, afirmó que "por más que la ley diga que el afiliado que retire no tendrá ningún tipo de protección o cobertura estatal, la ley se puede cambiar en menos de un día, porque tampoco se puede dejar a la gente en la indigencia, o pueden ser candidato a una pensión 65 (símil del pilar básico solidario local, pero que entrega un aporte cada dos meses de aproximadamente US$ 85 a los mayores de 65 años más vulnerables de Perú)". Hoy son 500 mil peruanos los beneficiarios de este programa, pero se calcula que en seis o siete años serán siete millones los candidatos. "¿De dónde saldrá el dinero?", advirtió. A este escenario, el dirigente adiciona el déficit estructural del Sistema Nacional de Pensiones (SNP) -de reparto- de US$ 40 mil millones, que además implica al tesoro fiscal un gasto de unos US$ 1.300 millones al año. Con todo, se aprobó recientemente otra ley que permite disponer del 25% del fondo ahorrado para la compra de una vivienda o amortización de un crédito hipotecario. "Ahí no podemos decir cuánto se ha retirado porque el reglamento debía salir durante estos días. El Banco Central ha estimado que pueden ser US$ 4.700 millones. Y ese sí que se puede retirar cuando sea, sin restricción de edad", dijo Picasso. Múltiples efectos Las nuevas normas impactarán al sistema financiero en general en Perú. Picasso aseguró que "la actividad vinculada a los seguros de rentas vitalicias ha tenido muerte súbita; el financiamiento de largo se verá disminuido; se calcula que la tasa de largo plazo puede subir entre 2% o 3%; y hemos tenido que paralizar prácticamente todas nuestras inversiones porque tenemos que hacer caja para entregar esos fondos". Se calcula que esto implicará hasta unos US$ 16 mil millones de fondos menos en los mercados de capitales en los próximos 10 años. Todo un desafío a la hora de liquidar posiciones, sobre todo en el caso del fondo con mayor renta variable. Para ello han propuesto opciones, entre las que están que el afiliado avise con seis meses de anticipación, para no tener que salir al mercado a vender de manera brusca o poder obtener liquidez contra la cartera. Además, en Perú las AFP cobran sobre saldo administrado, por lo que la norma implicará un menor ingreso por comisiones, y esto podría presionar un reajuste de la comisión o una reducción de los gastos. En tanto, para el afiliado, el retiro del 25% del fondo, dependiendo de la edad a la que se concrete, podría implicar entre 6% y 30% menos de pensión. "Lo más grave es que en algunos casos de retiro del 95,5%, la persona se quedará sin nada, se la gastará. Y en el caso del retiro del 25%, verá disminuida su pensión".
RAFAEL PICASSO
VICEPDTE. ASOCIACIÓN DE AFP DE PERÚ