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Es sábado por la mañana. Ocho o diez perros de todas las formas y colores, pero uniformemente flacos, corren por la cancha vacía del Club Deportivo Juventud La Tetera, en Quillota. Al fondo, un caballo los mira. El camarín para los jugadores locales es una feble ramada. Y la visita debe contentarse con lo que hay: vestirse bajo un árbol al otro lado del campo de juego, el mismo en que Francisco "Gato" Silva pateaba la pelota antes del profesionalismo y la fama. Antes, también, de acertar ese penal que le dio su segunda Copa América a Chile y lo metió en la historia del deporte nacional. "Nunca tuvo pasto, ahora le habrá crecido", se ríe más tarde Silva, recordando el reducto de su club de infancia, luego de recibir un reconocimiento que la municipalidad rural le hizo ayer antes del partido en que San Luis enfrentó al club que llegó de adolescente: Universidad Católica. El barrio de La Tetera revive cada domingo. Ayer jugaban el club Pedro Frugone contra el Rayón Seis, de la ANFA. Juventud La Tetera tiene turno en la liga de clubes rurales, pero sus dirigentes están presentes mientras se preparan unas longanizas al carbón en una orilla. "El 'Gato' nació acá, le decíamos el "Pelao Chico", porque nunca crecía. En la Católica hicieron que se estirara", dice el delegado Gastón Carreño, quien rememora: "Una vez le hizo un golazo al club '20 de Septiembre' que, incluso, la barra rival se paró para aplaudirlo". "Yo nací y me crié por acá, en el sector de La Tetera", reafirma Silva. "Aquí están mis amigos y conocidos de toda la vida, aunque los veo poco, porque estoy afuera casi siempre. Pero cuando paso, los visito. Y esa cancha, como le digo, pasto nunca ha tenido", insiste. Del campo a la ciudad Fue un duro camino el que hizo Silva desde el potrero al profesionalismo. Y doña María, su madre, fue su principal apoyo: "La mamá lo llevaba a todos lados para que jugara. Se levantaba a las cinco de la mañana si era necesario y, cuando tenía que viajar a San Carlos de Apoquindo, al pasar a Católica, doña María hacía completadas y rifas para juntar plata para el pasaje del bus", explica Lionel Gatica, el primer técnico que lo tuvo en las Escuelas de Fútbol de Colo Colo en Quillota. Su progenitor era una agricultor, un "sectorista" al que contrataban para que arara la tierra con un tractor y que había militado en las inferiores de Wanderers. "Era bastante bueno", dice el DT. La vida de una familia de medieros es dura, pero "ahora el 'Pancho' les compró el tractor, una camioneta y el terreno. La familia ya no vive en la casita de antes", revela Gatica, quien se acuerda de una historia: "Un día me despiertan al grito de ¡temblor, temblor!: era la mamá que había llegado en el tractor, preocupada porque su hijo tenía posibilidades de irse a Santiago ¿Qué le parece?, me preguntó. No se angustie, le respondí, Francisco va a llegar a la selección". "En esos tiempos, él viajaba dos veces a la semana a Santiago", complementa Luis Suzarte, otro técnico que lo tuvo en esa escuela. "Se lo perdió Colo Colo, porque el director, creo que se llamaba Gómez, se fijaba en leseras como que los niños tuvieran la camiseta dentro del pantalón. Estuvo cinco meses en Colo Colo y allá se agrandan. En ese tiempo, le gustaba el Cacique", cuenta. "Francisco tenía capacidades distintas, jugaba con la vista al frente y tenía una gran pegada. Era serio y responsable", aporta Gatica, pese a que tenía una debilidad: jugar a como dé lugar. "Una vez voy pasando por afuera de la cancha de La Tetera y veo a su papá. Claro, lo estaba viendo jugar, así que lo tuve que retar, porque se podía lesionar. Entonces, tenía 14 años", recuerda. En la UC tampoco fue fácil para Silva. "Resulta que estaba de técnico Carvallo, que prefería a Jorge Ormeño, así que lo enviaron a Ovalle y luego a Osorno", explica Carreño, quien apunta otra anécdota:" "Osorno vino a jugar contra San Luis y él era figura. Nosotros nos metimos a la barra visitante y cuando le tocó sacar un córner, nos acercamos a la reja y le pedimos que no nos fuera hacer un gol. 'Cállate, conch..' nos dijo e hizo un gol olímpico. Igual lo celebramos". Sus vecinos continúan el recorrido por la carrera del hijo ilustre de Quillota. "Después lo pidió Mario Lepe y nunca más soltó la camiseta", comenta Miguel Medina, secretario de la tienda teterana, quien revela: "La plata por los derechos formativos del 'Gato' los recibe el club Corvi, porque una vez se inscribió ahí y jugó un partido. Pero cuando estaba en la UC, si venía para acá, jugaba por nosotros". Penal a la gloria La imagen de Francisco Silva corriendo a patear el balón frente a "Chiquito" Romero y luego todos los jugadores saltando y celebrando la obtención de la Copa Centenario, será la imagen deportiva más repetida del año. "Fue una situación bastante... me preocupaba definir la serie, pero estaba tranquilo en lo que tenía que hacer, me tocó a mí, pero estaba súper convencido de lo que tenía que hacer", dijo el ahora jugador del Cruz Azul. Si para la mayoría de los chilenos aquel fue un instante de angustia, sus amigos del barrio estaban confiados. "Nosotros lo conocemos, sabíamos que le pega con un fierro y que sería gol. Ya había eliminado a Colo Colo en una Copa Chile con un penal, cuando estaba en Ovalle, así que estábamos muy tranquilos". "El penal fue una situación bastante... me preocupaba definir la serie, pero estaba tranquilo en lo que tenía que hacer. Me tocó a mí, pero estaba súper convencido de lo que tenía que hacer".
FRANCISCO "GATO" SILVA
"Francisco tenía capacidades distintas, jugaba con la vista al frente y tenía una gran pegada. Era serio y responsable".
LIONEL GATICA, EX JUGADOR DE COLO COLO Y PRIMER DT DEL "GATO".