Dólar Obs: $ 886,79 | -1,15% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 37.378,73
IPC: 0,50%
Urgencia por detener el aumento de casos de niños con microcefalia:

Las vacunas experimentales que comenzarán a probarse contra el virus zika

miércoles, 29 de junio de 2016

S. Urbina / P. Leighton
Vida Ciencia Tecnología
El Mercurio

Tres de las inmunizaciones iniciarán sus pruebas en humanos antes de fin de año y recién en 2018 se sabría cuáles son las más prometedoras.



Un paso crucial hacia el desarrollo de una vacuna eficiente, que proteja a las personas de la infección por virus zika, dieron científicos del Instituto de Investigación Walter Reed del Ejército de Estados Unidos. Ellos trabajaron en colaboración con otro equipo de investigadores del Centro Médico Beth Israel Deaconess y de la Escuela de Medicina de Harvard.

Ambos grupos diseñaron las dos primeras vacunas que ofrecen protección completa en animales, según un estudio publicado ayer en la revista Nature.

Una de las inmunizaciones contiene ADN y está dirigida contra una cepa del virus detectada en Brasil, mientras que la otra es una forma inactiva de un virus encontrado en Puerto Rico. Ambas fueron efectivas en roedores en una dosis única.

"El nivel de protección fue impresionante. Todos los animales del grupo de control mostraron altos niveles de replicación del virus tras ser inoculados, mientras que en los animales que habían sido vacunados no se detectó el virus", dijo el doctor Dan Barouch, inmunólogo y autor principal del estudio de la Universidad de Harvard.

Prioridad científica

En febrero la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la epidemia de zika como una emergencia internacional, por lo que el desarrollo de una vacuna contra la enfermedad se ha convertido en una prioridad mundial.

Por eso, la semana pasada la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó a los laboratorios Inovio Pharmaceuticals y GeneOne Life Science a probar en 40 humanos sanos la seguridad y tolerancia de una vacuna sintética de ADN llamada GLS-5700, que actúa fortaleciendo al sistema inmune para que se defienda del virus.

"Planeamos administrar las primeras dosis en las próximas semanas y entregar resultados preliminares a finales de este año", dijo la semana pasada Joseph Kim, presidente de Inovio Pharmaceuticals.

También avanza en el estudio de una potencial vacuna el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), de EE.UU., que hará pruebas de seguridad en 80 humanos en septiembre. Si tienen éxito, la probarán a principios de 2017 en un grupo mayor "de un país con altas tasas de infección", dijo Anthony Fauci, director del NIAID.

En paralelo, ayer el Instituto Butantan de Brasil anunció un acuerdo con el Dpto. de Salud de EE.UU., y la OMS, gracias al que recibirá US$ 3 millones para avanzar en el desarrollo de una vacuna de virus inactivado contra el zika.

Esta inmunización, que ya se prueba en ratones, estaría disponible para pruebas en humanos el primer semestre de 2017.

También está en la carrera el laboratorio francés Sanofi -que ya cuenta con vacunas contra la fiebre amarilla, el dengue y la encefalitis japonesa, también transmitidas por mosquitos- y la empresa india Bharat Biotech.

Los científicos del Walter Reed, en tanto, confían en que su versión de virus inactivo, que ya están ensayando en primates, podría probarse antes de fin de año en humanos. "Usamos la misma tecnología que utilizamos para otras exitosas vacunas que hicimos para virus de la misma familia de zika", afirmó el coronel Stephen Thomas, médico infectólogo líder del estudio.

A juicio del doctor Alexis Kalergis, académico de la U. Católica y director del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, "la estrategia de vacuna de virus inactivados modificados podría ser más exitosa que la de ADN, que hasta ahora no ha mostrado buenos resultados al traspasarse a población".

En el mejor de los escenarios, sin embargo, Fauci cree que solo a principios de 2018 se comenzará a saber qué vacunas son eficaces.

Kalergis, en tanto, estima en cinco a seis años la disponibilidad de una vacuna, considerando el tiempo que toman los ensayos en fase 2 y las pruebas de campo masivas.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia