Fondos Mutuos
En la esquina de Pedro de Valdivia con Nueva Providencia se alza un inmueble de estilo neoclásico, diseñado en 1921 por el arquitecto austriaco Alberto Siegel Lubbe por orden del entonces cónsul germano en Chile, Guillermo Schacht Tröger. El diplomático vivía en Valparaíso, pero el terremoto de 1906 y la quiebra de sus empresas en Alemania tras la guerra franco-prusiana lo impulsan a radicarse en Santiago. Hoy, esa construcción - que alberga al Instituto Cultural de Providencia- es objeto de controversia por una fuente de mármol de Carrara. "Ya no está, al igual que sus jardines", denunció a Línea Directa el lector Ernesto Muñoz. A comienzos del siglo XX, Schacht le solicitó a su concuñado, el arquitecto Siegel, que le construyera su residencia en la capital. Allí vivió hasta la muerte de su esposa Olga en 1948. Ese año cerró las puertas del palacio y se fue a la casa de una de sus hijas. El inmueble entonces pasó a ser ocupado por el Colegio Femenino Santa Mónica y luego quedó en manos del Arzobispado de Santiago. En 1976 se convirtió en propiedad de la Municipalidad de Providencia y en 2005 se le declaró monumento histórico. Cuando el Instituto Cultural de Providencia reabrió sus puertas en 2014, la fuente no estaba, ya que -según nos dijeron en la municipalidad- fue demolida el 2013. Arguyeron que no se trataba de un elemento original del inmueble, "sino una imitación que podría catalogarse como un falso histórico, construido con posterioridad a 1985". Afirmaron que su basamento consistía en un muro circular de albañilería de ladrillo con enchape de mármol y sobre un radier de hormigón, por lo que la decisión de retirarla obedeció a que ocupaba "un espacio fundamental para un adecuado desarrollo de las actividades artísticas y culturales". La escultora Hilda Rochna, quien fuera directora del Museo Parque de las Esculturas de Providencia -entidad que realizaba la mantención de la fuente cada seis meses- aseveró a Línea Directa que la respuesta del municipio consigna varias afirmaciones "que no corresponden a la realidad". Asegura que el diseño original del arquitecto Siegel consideraba la fuente como parte integrante del jardín "y no es verdad que haya sido construida con posterioridad a 1985, pues ese año fue necesario restaurarla a raíz del terremoto, al igual que el segundo piso, lo que permitió conservar el valioso patrimonio". También hace presente que el inmueble fue declarado monumento histórico en 2005 y que por su valor arquitectónico patrimonial "debe ser resguardado en su integridad por su custodio; en este caso, el directorio responsable de la Fundación Cultural de Providencia". Añade que "por la gravedad del hecho y el daño causado a un edificio patrimonial de propiedad de todos los chilenos, quien preside el directorio, como también cada uno de sus integrantes, deben responder quién autorizó la destrucción de la fuente y con qué propósito". Finalmente señaló que como escultora "me duele que se destruya una hermosa fuente para vender hot dogs en su lugar". Línea Directa expuso al municipio la versión de la señora Rochna, sin obtener respuesta.
MONUMENTO
El inmueble fue declarado monumento histórico en 2005, por lo que a juicio de la escultora debió resguardarse en toda su integridad.