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Fundador y presidente de AquaChile

Víctor Hugo Puchi: "La autorregulación no funciona"

domingo, 05 de junio de 2016

A.G.
Economía y Negocios Domingo
El Mercurio

Tras haber sorteado la crisis del bloom de algas y luego el conflicto en Chiloé, el empresario estima que la industria "volverá a su plan normal de contratación".



"Yo soy del sur, nací y me críe en el sur, y sé lo difícil que es hacer empresa en otros rubros. Sé lo difícil que es generar oportunidades de trabajo para las personas que viven en esos lugares", dice Víctor Hugo Puchi, fundador y presidente de AquaChile, la mayor firma salmonera del país que -al igual que muchas de sus pares- ha vivido tiempos agitados en los últimos meses.

Al bloom de algas que afectó a la industria en el verano, luego se sumó la crisis de la marea roja en Chiloé, que puso en el tapete a la industria y de una pésima manera, pues hubo voces que culparon a las salmoneras de la virulencia de la marea roja, asociando este fenómeno a los vertimientos de salmón descompuesto al océano.

Víctor Hugo Puchi no había querido hablar hasta ahora, en que aceptó conversar y explicar en qué pie quedó la industria -y AquaChile en particular (ver recuadro)- tras estas turbulencias que afectaron a un sector productivo -destaca el empresario-, que exporta productos frescos y congelados por un valor de US$ 4 mil millones a 50 países del mundo, y que genera unos 75 mil puestos de trabajo, casi la mitad (45%) ocupados por mujeres. Y que no en vano ha atraído a importantes actores del mundo a tomar posiciones en la industria. De Japón, participan Mitsubishi, Mitsui y Nippon Swiss; de Estados Unidos, Cargill, y de Europa, Nutreco, Ventisqueros, Biomar y Marine Harvest. Todos estos aportan más del 50% de la industria.

Para Puchi, más allá de los números, el balance del conflicto de Chiloé "nos deja una tremenda preocupación, por el descontento que emergió", dice. A su juicio, mostró un sentimiento de postergación de demandas insatisfechas en las regiones del sur, similar a lo sucedido en el conflicto de Aysén hace un par de años. "Ambas experiencias nos muestran cuán importante es recoger oportunamente las demandas sociales", dice, para evitar la violencia y los costos sociales. 

El bloom de algas del verano, en tanto, estima que fue el evento de la naturaleza más fuerte que ha afectado a la industria desde que partió, pues produjo la asfixia fulminante de casi el 15% de la población de peces que estaban en crianza. Y todo en un corto período.

"Tuvimos que lidiar en un par de semanas con extracciones de mortandad equivalentes a lo que se extrae en un año completo. Todos los procesos tradicionales de transformación de mortandad en aceite y harina de pescado colapsaron en un par de días. Los vertederos en tierra también colapsaron. Teníamos la obligación de disponer con urgencia toneladas de peces sanos que murieron por asfixia, para evitar su putrefacción y el riesgo laboral de manipular biomasa en descomposición. La industria y especialmente los trabajadores, se dedicaron día y noche, sábados y domingos, a enfrentar esta tarea en un ambiente de apremio y de castigo mediático. Fue doloroso y difícil de comprender, y sin embargo lo hicimos y logramos cumplir los plazos que puso la autoridad y salimos adelante. El costo de este proceso representó más de US$ 200 millones que la industria ha financiado solo con sus propios recursos", resume el empresario.

-En su momento, varios expertos afirmaron que no había evidencia científica que conectara el vertimiento de salmones con la marea roja. Pero luego el Gobierno aceptó encargar estudios para zanjar una acusación que estaba instalada en Chiloé. ¿Siente que les quitó el piso?

"El florecimiento de algas nocivas es un fenómeno global que ocurre en las zonas costeras del mundo, con diferentes niveles de recurrencia. Su impacto en el ecosistema y economías locales está bien documentado. Los antecedentes científicos disponibles, junto a la opinión de expertos nacionales, indican que esto se debe fundamentalmente a condiciones ambientales propiciadas por el fenómeno de El Niño. Es relevante aclarar y destacar frente a la opinión pública que el conocimiento científico disponible indica con certeza que el vertimiento de salmones muertos no tiene relación alguna con la marea roja. Entiendo que la decisión del Gobierno responde al objetivo de dar tranquilidad a la opinión pública".

 -El gremio ha dicho que se desvincularon cuatro mil personas y que ya no habría nuevos despidos masivos. ¿Lo peor ya pasó, o no?

"La reducción de la biomasa de 15% nos obligó hacer ajustes imprevistos, involuntarios, acorde con el nuevo tamaño de la industria. Gran parte de ellos están implementados, y la industria volverá a su plan normal de contratación (lo que incluye la temporada del Coho). En el mediano plazo, si la industria logra conseguir que el país defina una nueva regulación sustentable, la industria cosechará una menor cantidad de materia prima, pero generará un producto de mayor calidad y de mayor valor agregado con su efecto positivo en la estabilidad del empleo".

"En el contexto del conflicto social de Chiloé se han hecho juicios con poca información"

 -A la industria se le responsabiliza de múltiples problemas y ocasiona rechazo en las comunidades donde se instala. ¿Qué autocrítica se hace respecto de esta mala evaluación y desprestigio?

"En el contexto del conflicto social de Chiloé se han hecho juicios con poca información y cargados de emoción. Esto ocurre en fenómenos de desahogo y frustración social, donde la sociedad intenta buscar culpables. Sin lugar a dudas, una industria tan dispersa geográficamente, con más de 450 puntos de producción en muchos lugares del sur de Chile, no puede dejar de cometer errores. Es propio del trabajo, de las personas, y ese es el riesgo que corremos todos aquellos que decidimos emprender. La gente que se atreve, que emprende, siempre se arriesga a la crítica. Pero el balance de lo que hemos hecho es positivo. Trabajo estable, sin el desplazamiento hacia otros lugares, mujeres que reciben un sueldo seguro, alimentación, transporte y capacitación, lo que les ha permitido seguir viviendo en la zona y mantener su cultura. Se cometen errores, es cierto. Pero nadie puede negar o no ver el impacto positivo que tiene el salmón desde Temuco al sur. Porque la IX Región es la sala cuna de los salmones, pues cultiva 90 mil hectáreas de cereales que son parte de la producción de alimentos para peces, y de Puerto Montt al sur se crían los peces en el mar, y se procesan. Siempre van a haber puntos por mejorar, como la forma en que interactuamos con nuestras comunidades vecinas. Pero no me imagino el sur de Chile sin el salmón".

-Pero hay datos objetivos que reflejan un muy mal desempeño medioambiental. Las cifras de la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) muestran que es de las industrias con la mayor cantidad de procesos sancionatorios, a la altura de las termoeléctricas, la leña, la minería metálica.

"El superintendente en la última cuenta pública identifica los sectores que tuvieron las multas más altas y no menciona a la salmonicultura. La mayor cantidad de denuncias se concentró en la Región Metropolitana. Las regiones salmoneras por excelencia, Los Lagos y Aysén, están bajo la media nacional de procesos sancionatorios iniciados en 2015. En el listado de 27 procesos sancionatorios terminados en el 2015, se anota una empresa salmonera. Y cuando la SMA señala que los sectores con mayores procesos abiertos son agroindustrias, pesca y acuicultura, comercialización de leña, minería y energía, se está cubriendo prácticamente el espectro económico del país. Pero más allá de las estadísticas, el fondo de la materia es que la industria salmonera ha efectuado grandes progresos en materia ambiental. Es una de las industrias más reguladas que existen en el país".

-Otro aspecto criticado es el uso excesivo de antibióticos...

 "En este punto es donde hay más desinformación. Los antibióticos se usan en cualquier crianza animal para combatir enfermedades bacterianas. La razón por la cual en Chile se usa y no en la producción de salmón del hemisferio norte, es porque las enfermedades son principalmente bacterianas -SRS, nuestra enfermedad local que más demanda el uso de antibióticos-, mientras que en el hemisferio norte son mayoritariamente virales, donde el antibiótico no funciona. Por esta misma razón, desde hace once años, Sernapesca ha instalado un estricto control, y solo se usan antibióticos reservados para tratamiento animal que no tengan ninguna relación con la salud humana. Sernapesca implementó un sistema de residuos de salmones que obliga a la industria a muestrear cada jaula que se proyecta cosechar y procesar, para asegurar que no haya residuo alguno en el producto final que llega el mercado. Solo después de esa revisión se permite cosechar y procesar. El efecto concreto es que desde que se impuso la norma solo ha habido detección de cuatro casos en los millones de contenedores exportados en todo el mundo. AquaChile desde hace más de siete años entrega toda la información de consumo de antibióticos en sus reportes de sustentabilidad". 

Puchi reconoce que "el alto uso de antibióticos ha tenido el efecto de desmejorar nuestra capacidad de negociación con nuestros clientes, produciéndose una brecha de precios costosa para Chile. Vendemos porque el salmón es seguro en su calidad e inocuidad, pero el precio se castiga", advierte.

"Creo en un modelo en el que se fijen los límites biológicos"

Víctor Hugo Puchi dice que hay evidencia estadística de que cuando las regiones X y XI exceden la producción de 600 mil toneladas anuales, se genera una mayor frecuencia de presencia de enfermedades que explica el mayor consumo de antibióticos por tonelada de salmón producido, lo que -estima- "refuerza la necesidad de definir por parte de la autoridad las capacidades de carga biológica que soportan las actuales áreas aptas para la acuicultura". 

-Marine Harvest ha sido muy crítica con la industria chilena. ¿Usted coincide con que la autorregulación ya no funcionó y que debe venir una regulación a nivel político?

"Después de la crisis del virus ISA, participé en todas las mesas de estudio y tengo la convicción de que habiendo hecho importantes logros, estamos débiles en el área más importante: en la sustentabilidad de la industria no hemos logrado llegar a una solución eficiente por la vía de la microrregulación, y esto ha sobrecargado de costos a la industria y la ha vuelto no competitiva. Comparto el reclamo que viene desde afuera -Marine Harvest y Cermaq- en el sentido de que la autorregulación no funciona".

-Subpesca está dictando nuevas normas que buscan limitar la producción, aplicando calificaciones de riesgo, por ejemplo, según la mortandad registrada. ¿Cuál es el problema de esta propuesta?

"La aplicación de una microrregulación, centro por centro, lleva a la industria a una lenta asfixia de competitividad. Manejar centros con densidades bajísimas hace que esos centros sean económicamente inviables. Lo que se requiere es crear unidades más grandes, donde se fusionen centros de producción y al mismo tiempo se distancien de otros. Centros que puedan ser manejados a una escala con costos razonables y que estos se muevan dentro de los límites de producción fijados por los límites biológicos que defina la autoridad competente".

"Creo en un modelo en el que se fijen los límites biológicos de cultivo por diversas áreas y deje a la empresa la libertad de consolidar concesiones y rotarlas a una escala que haga eficiencia en los costos de producción. Los noruegos van mejorando a una alta velocidad y se manejan con una flexibilidad que les permite sacarnos una enorme ventaja. El resto de los países productores -Canadá, Islas Faroe y Escocia- han seguido la misma ruta. Por qué seguir intentando buscar una solución chilena, una que no hemos encontrado, pudiendo seguir un modelo de regulación que ya ha demostrado éxito".

"Existe evidencia estadística de que cuando las regiones X y XI exceden la producción de 600 mil toneladas anuales, se genera mayor frecuencia de presencia de enfermedades que explican el mayor consumo de antibióticos por tonelada".

El costo de manejar el bloom de algas "representó más de US$ 200 millones que la industria ha financiado solo con sus propios recursos".

"La aplicación de una microrregulación, centro por centro, lleva a la industria a una lenta asfixia".

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