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PORTUGAL.– La unidad de energía de General Electric, GE Energy Financial Services, junto a la empresa proveedora global de sistemas de energía solar, PowerLightCorp, y la compañía portuguesa de energía renovable, Catavento, anunciaron el financiamiento y la construcción de una de las mayores centrales de energía solar del mundo: la Central de Energía Solar Fotovoltaica de Serpa, que ya está generando electricidad suficiente para alimentar 8.000 hogares.
Esta central es un modelo de producción de energía limpia integrada en un medio agrícola que está localizado en la región portuguesa de Alentejo de la ciudad de Serpa, a unos 200 kilómetros al sudeste de Lisboa. La unidad consta de un sistema solar fotovoltaico que utiliza tecnologías de células solares de silicio para convertir directamente la luz del sol en energía.
GE Energy Financial Services financió y compró el proyecto en 2006 en una transacción de aproximadamente US$75 millones. Por su parte, PowerLightCorp instaló esta central y actualmente la opera y mantiene utilizando el innovador sistema PowerTracker, que sigue el movimiento del sol diariamente para generar más electricidad que un sistema convencional con módulos fijos. En tanto, Catavento desarrolló y gestionó el proyecto que comenzó produciendo energía para la red eléctrica desde enero.
El director general del área de energía renovable de GE Energy Financial Services, Kevin Walsh, aseguró que “este proyecto ha sido un éxito debido a las excelentes condiciones solares que tiene Portugal. El beneficio de la tecnología de la energía solar está comprobada; las políticas gubernamentales las apoyan y estamos invirtiendo y cumpliendo con la iniciativa ‘Ecomagination’ para ayudar a nuestros clientes a responder sus inquietudes ambientales”.
El CEO de PowerLightCorp, Tom Dinwoodie, dijo que “el proyecto de la central de energía solar de Serpa cumple con los objetivos acordados a nivel europeo de reducir las emisiones de gases, reuniendo un equipo de empresas de primer nivel en el área solar”.
La central de Serpa, que se construyó en 2006, se sitúa en un área de 60 hectáreas –lo que equivale a más de 80 campos de fútbol– y genera electricidad a partir del sol, sin costos de combustible ni emisiones de gases. El proyecto apoya una iniciativa de la Unión Europea (UE), ahorrando más de 30.000 toneladas por año en emisiones de gases de efecto invernadero, comparativamente a la producción equivalente de combustible fósil.
La UE firmó un acuerdo para disminuir en un 20% –hasta 2020– las emisiones de gases de efecto invernadero, teniendo en cuenta los niveles de 1990.