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Vicente Sabatini: "En Chilevisión nunca tuve la autonomía para hacer el trabajo"

domingo, 09 de agosto de 2015

Economía y Negocios
Espectáculos
El Mercurio

El realizador regresó esta semana a TVN, tras siete años en el canal de Turner, donde llegó en 2009 a formar un área dramática. Aquí cuenta qué pasó con ese proyecto y qué espera de su retorno a la televisión pública.



Vicente Sabatini está a la cabeza del Área Dramática de TVN desde esta semana, y dice que es como si nunca se hubiera ido. En este canal partió hace más de 30 años, cuando hizo "La Torre 10", la teleserie chilena que tuvo el mayor rating promedio (49 puntos) en los tiempos en que la audiencia se medía con un cuadernillo. Pero su mayor logro fue la seguidilla de éxitos que consolidó la ficción en el canal estatal durante los años 90 y que fue artífice del crecimiento de esa estación.

El realizador vuelve a TVN tras siete años en Chilevisión (CHV), donde llegó en 2009 para crear y consolidar un área dramática, meta que no pudo cumplir. Las nuevas autoridades de ese canal privado le informaron, según relata, que "no se hará ficción en el prime ni en otros horarios, al menos en los próximos dos años".

"Yo sabía que me tenía que ir, y llegué a un acuerdo para hacerlo", dice, sentado en su nueva oficina en TVN. "Por mí, no me habría ido nunca de aquí, por eso no dudé en volver".

-Tuvo un ofrecimiento para volver cuando Quena Rencoret se fue a Mega, a fines de 2013. Entonces, usted dijo que TVN no era lo que fue, que ya no tenía la épica de un canal público.

"Sí. En ese momento sentí que se había desdibujado la épica de construir un canal público. Pero, por eso mismo, habría vuelto. Yo estaba dispuesto a aceptar la invitación de Mauro Valdés (entonces director ejecutivo de TVN), pero algo pasó -no sé qué fue, y hoy no vale la pena saberlo- que impidió que eso ocurriera".

-¿Por qué tomó la decisión de volver ahora?

"Por la misma razón de entonces, con la diferencia que ahora hay un equipo detrás, en el cual yo creo. Y tengo las ganas de aportar con la misma convicción que hace años, porque creo que este es un proyecto de canal público necesario para el país. Dada la globalización y la irrupción de tantos intereses económicos, creo más necesario que nunca un canal que incluya todas las voces".

-El escenario de la TV abierta ha cambiado y ahora hay menos recursos. ¿Cómo ve su trabajo en este contexto?

"Ahora hay más competencia también, porque hay otros usos del tiempo libre, distintos a la televisión. Pero eso hace que los realizadores tengamos más ingenio y creatividad al tratar de seducir a la audiencia. El escenario es doblemente difícil, porque estamos en un período de contracción económica. La ficción es uno de los productos más caros de hacer en TV, pero se trata de un género madre para generar identidad y vínculos con la audiencia. Hay que estar preocupado de mantenerse en una dimensión de costos que lo haga posible, y de tener buenas historias, bien contadas y con personajes entrañables. Cuando una teleserie funciona, genera utilidades".

-En los últimos años usted dijo que quería consolidar un área dramática en Chilevisión. ¿Qué siente frente a esa aspiración que quedó inconclusa?

"Yo llegué a Chilevisión en un momento de mucho éxito de ese canal y pensé que podía llegar a darle atributos a esa pantalla, ser un aporte. Pensé que el canal había asumido la decisión de formar un área dramática. Y eso finalmente no ocurrió".

-¿Por qué?

"Porque nunca tuve el espacio para hacer el trabajo que requiere formar un área dramática. Hay que hacer planes a dos, a tres años. No se puede ir proyecto a proyecto. Es la única manera de conseguir buenos guionistas y buenos actores. Y eso nunca se logró. Siempre estuvo muy intervenido por opiniones de ejecutivos; el propio Pablo Morales quiso participar siempre. Nunca tuvimos la autonomía para hacer el trabajo".

-Ha dicho que el único proyecto realmente suyo allí fue "Manuel Rodríguez" (2010).

"Sí. Fue un proyecto que yo traje, que el canal respaldó. Sumamos a la gente que había allá, que era muy buena. Pero se dio en un canal que no tiene identidad en teleseries chilenas. Para mí, el rating del primer día (12 puntos) fue una sorpresa y, a la vez, una confirmación. Y nunca pudimos revertirlo. Dar 'Manuel Rodríguez' era como sacar a la gente al pizarrón. Era de un contenido que le ponía exigencias al público de Chilevisión".

-Después vino "La Doña", a la que le fue bien. Y luego, "La sexóloga", que usted dice que nunca la sintió suya.

"No solo eso. Yo pedí no hacerla. Y no estuve de acuerdo con hacer 'La Doña' para mayores de 18. Yo la hubiera hecho más familiar y con sexo menos explícito. Le fue bien, pero le podría haber ido mejor".

-Si las cosas son como las relata, tuvo harta paciencia para seguir ahí, porque fueron siete años.

"Todo lo que te estoy contando es responsabilidad mía. Porque yo podría haberlo parado".

-Siempre dijo que el problema era que Chilevisión no tenía el sello o la identidad de dar teleseries chilenas. ¿Por qué Mega, en un año, se convirtió en el canal donde más se ven las teleseries chilenas?

"Cuando debuta 'Pituca sin lucas', Mega ya se había instalado como un canal donde daban teleseries exitosas, gracias a las turcas, lo que tiene mucho de azar. Si 'Pituca...', que era un buen producto, hubiera entrado en el Mega de antes de las teleseries turcas, le habría costado más".

-Usted marcó época con las teleseries de los 90. Pero ahora el desafío es muy distinto.

"Se trata de lo mismo, pero en otro Chile, en otra etapa. En los 90, el desafío era salir a recorrer la geografía y el alma de Chile y los chilenos. Porque no nos conocíamos".

-¿Y ahora?

"Chile sigue necesitando verse reflejado; sentirse y soñarse a sí mismo. La mayor parte de la población ahora es clase media. Es gente que tiene aspiraciones distintas y que ha tenido acceso a cosas que sus anteriores generaciones no tuvieron; hay muchas familias que tienen el primer hijo en la universidad. Es gente que necesita emocionarse. Mira el dato de las teleseries turcas: ¡La gente quiere enamorarse! Necesita construir sentido, no solo obtener cosas materiales; el sentido de ser chilenos, el sentido de pertenecer. Y eso quiere ver en la televisión".

"Si 'Pituca sin lucas', que era un buen producto, hubiera entrado en Mega antes de las teleseries turcas, le habría costado más".

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