Dólar Obs: $ 687,00 | -0,26% IPSA 0,11%
Fondos Mutuos
UF: 27.474,24
IPC: 0,30%
Maribel Verdú:

"Actuar es jugar y tirarse a la piscina "

viernes, 31 de julio de 2015

Economía y Negocios
Wikén
El Mercurio

La actriz española de la divertida comedia argentina "Sin hijos" habla de cómo hizo este éxito del cine trasandino, donde es una mujer con fobia a los niños. Además, explica su preferencia por proyectos latinos y en español versus una carrera en Hollywood, y recuerda su mala experiencia fílmica en Chile con "El entusiasmo". "Debo volver para desquitarme", dice.



Si hay una regla que podríamos establecer, es que cuando Maribel Verdú actúa con personajes más jóvenes, léase niños y adolescentes, su trabajo se transforma en un hito en su carrera. Así pasó con "El laberinto del fauno", de hace casi 10 años, donde fue la criada de una niña encerrada entre la Guerra Civil Española y una delirante fantasía. Y así pasó en "Y tu mamá también", donde la española guió a dos púberes mexicanos, Gael García y Diego Luna en 2001, en las reglas de la desinhibición.

Ahora Maribel Verdú interactúa con la talentosa niña Guadalupe Manet en la divertida comedia argentina "Sin hijos", que se estrenaba ayer, una historia que fluye rápida y ligera acerca de un amor que choca con una gran piedra de tope. Verdú es Vicky, una española en Argentina que, después de varios años, regresa por un hombre que quiere a su lado: Gabriel, el talentoso Diego Peretti ("Los simuladores"). Vicky, sensual, hermosa, explosiva, le pregunta a Gabriel si tiene hijos porque ella odia a los niños. Gabriel no sabe qué responder y opta por la tensión y gracia de esta comedia: le oculta a su nuevo amor su condición de padre separado y encantado con su niña, Sofía (justamente Guadalupe Manet), de nueve años, de gran personalidad y talentosa para el canto.

-Desde el primer momento que me enviaron el guión y lo leí vi que no era la típica comedia. Era nada convencional y nada previsible -dice desde Madrid la actriz que ha ganado dos veces el Premio Goya y cuya carrera es tan variada como inmensa. -Me pareció genial esta historia y en seguida me subí al proyecto. Además la oportunidad de rodar con Diego Peretti me hacía mucha, mucha ilusión; así que además es una excusa maravillosa, para mí, de volver a Buenos Aires que es una ciudad que adoro. Encima la película está haciendo un boom en Argentina. La número uno allí y bueno, esperemos que ahora según se vaya estrenando, vaya por donde vaya causando sensación ¿no?, porque ha sido estupendo por parte tanto de crítica como de público.

"Sin hijos", en efecto, se está convirtiendo en la nueva sensación del cine argentino, con cerca de 500 mil espectadores.

-Si me preguntas por qué funciona, no lo sé. Esas cosas son un milagro, si lo supiéramos la gente que hacemos cine, sobre todo los productores, se repetirían siempre las mismas fórmulas. Por eso nunca se sabe; es algo misterioso. De repente una película funciona y otra pues no, no se sabe nunca. Pero aparte, bueno, el tema de la película es súper distinto, yo nunca he visto algo así.

-La película pone en el tapete el tema de la presión social por tener hijos ¿no?

-Sí, es un tema para hablarlo en coloquios, en debates ¿no? Por lo que tú dices, la presión social es algo muy, muy grande que tenemos las mujeres, sin embargo tengo hoy amigos hombres que no tienen niños y jamás les preguntan a ellos: "Oye ¿por qué no tienes hijos?", sólo nos lo preguntan a las mujeres.

A sus 45 años, Maribel Verdú no tiene hijos. -Sí, es una presión muy grande para las mujeres-, dice con una risa amable al otro lado de la línea.

Y viene cambio de tema: Buenos Aires. Algo así como una segunda casa para la actriz.

BUENOS AIRES QUERIDO. Esta es la cuarta vez que Maribel Verdú actúa en una película que transcurre en la capital argentina. Tal vez su rodaje más famoso es cuando hace un quinquenio estuvo en el reparto de "Tetro", el excéntrico experimento que un crepuscular Francis Ford Coppola filmó alimentado de capricho, caos y un bullado ímpetu casi adolescente en Buenos Aires.

-Buenos Aires es, yo creo, la única ciudad del mundo, estando a doce mil kilómetros de mi casa, en que siento que no estoy fuera de Madrid. No echo nada de menos. Tengo amigos, me gusta la ciudad, cómo tratan a la cultura, es una ciudad que nunca duerme, donde siempre están las librerías abiertas, las revisterías, tienes mil opciones para ver teatro, para ver cine; desde las doce de la mañana. Bueno, culturalmente está viva y me gusta todo de ella, la verdad.

Y si hay otra regla que podríamos establecer, es que cuando Maribel Verdú elige proyectos tiene destinos frecuentes. México, Argentina y Latinoamérica. A diferencia de colegas suyas como Penélope Cruz, que ha recalado en Hollywood. Ella, Maribel, ha dicho que lo suyo puede ser por falta de ambición. Pero aclara: "Pasa que todos, todos los proyectos que me han venido de Latinoamérica, todos me han resultado interesantes. Con personajes interesantes, proyectos interesantes; y bueno, y los que me han ofrecido en Hollywood -excepto el de "Tetro" ¿no? Que trabajar con Francis Ford Coppola no se da todos los días, obviamente- eran proyectos que simplemente no me han interesado. Nada más, es tan sencillo como eso. O sea, a mí me da igual rodar en cualquier lugar del mundo, siempre y cuando haya un proyecto al que yo pueda aportar algo y me pueda aportar a mí.

-Lo curioso de "Tetro" es que, sí, Coppola es un director de Hollywood, pero se rodó en Buenos Aires...

-Sí, afortunadamente para mí, porque claro, quieras o no, es una película donde trabajas con mucha gente, no solo Francis, mucha gente americana, ¿no? Estar en una ciudad como Buenos Aires, que para mí es como andar en mi segunda casa, facilitó todo en el rodaje.

-¿Y qué aprendiste de rodar con Coppola?

-Siempre lo he dicho. Que jugar y actuar se dice igual: 'play'. Y Francis siempre nos alentó a jugar. Para mí interpretar es jugar, es tirarte a la piscina, es desde luego no sufrir, disfrutar y hacer disfrutar a tus compañeros y que sea pues eso, un juego. Que al final es lo que hacemos los actores.

Pero no sólo de Buenos Aires ha vivido Maribel Verdú en su desplazamiento al cono sur. En 1997 estuvo en Chile en el rodaje del filme nacional "El entusiasmo", de Ricardo Larraín ("La Frontera"), una historia que la trajo a nuestro país con su compatriota Carmen Maura en una historia de exitismo y crítica a los aires de materialismo del Chile en la era del jaguar del Pacífico.

-Fue un rodaje que hice hace mil años y no tengo contacto con nadie de la película -dice-. La verdad es que no, no, no; para nada.

Maribel Verdú admite que no le gustó la experiencia de esa película.

-Fue una bastante mala (...) Pero yo de las cosas malas no hablo, no. Eso ya sería meterme en detalles que no vienen al caso ni me apetece hablar de ello. Lo que sí, tengo que volver a Chile algún día para desquitarme de aquello, me encantaría. Me encantaría volver.

-¿Cómo ha sido tu experiencia de rodar con directores mexicanos como Guillermo del Toro o Alfonso Cuarón?

-A mí me parece que en Latinoamérica se hace un cine maravilloso y personal. Y te puedes sentir muy cercano a todas sus historias. Y tuve la suerte de que me descubriese para el cine mexicano Alfonso Cuarón ("Y tu mamá también"). Es de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Después vinieron "La Zona", "El laberinto del fauno", y francamente, bueno; tengo unas ganas de volver a México como loca porque también es un país en el que me siento muy a gusto.

-Has corrido riesgos en México pero también en España. La cinta de 2013 "Blancanieves" fue muda y filmada en blanco y negro...

-Fue increíble, esa es una película que aquí fue la número uno ese año, creo que ganó todos los premios habidos y por haber.

En "Blancanieves", una versión del clásico cuento de hadas con los códigos y estética española, toreros y abanicos de hermosas doncellas, Maribel Verdú fue la cruel Madrastra.

-Los diálogos me los tuve que aprender, aunque no escuchamos ni una palabra en esta apuesta de cine mudo hecho en el presente. No queríamos, con el director (Pablo Berger) hacer el personaje caricaturesco, pero sí era la más exagerada y la más divertida (...) La verdad es que ahora voy a volver a repetir con Pablo en una comedia que se titula "Abracadabra". Soy la chica de la peli.

Cómo no. Si estamos hablando de Maribel Verdú.

"Tengo amigos hombres que no tienen niños y jamás les preguntan a ellos: 'Oye ¿por qué no tienes hijos?'. Sólo nos lo preguntan a las mujeres".

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia