Fondos Mutuos
Tres empresas chilenas ya valen sobre los US$ 10.000 millones de dólares, y otras dos están muy cerca de llegar a ese monto. Una cifra que impresiona por el tamaño que han alcanzado las compañías. Sólo el holding Copec cuesta US$ 16.500 millones, casi igual que los US$ 17.000 millones que el Banco Central chileno tiene acumulado en reservas internacionales. El conglomerado de Angelini equivale a la mitad de Inditex, la matriz de las glamorosas tiendas españolas Zara, que están presentes en casi todas las ciudades más importantes del mundo. Y Falabella ya pesa un tercio que este gigante del retail hispano.
El Grupo Angelini debe estar contento. A paso seguro en sus negocios tradicionales, ha logrado mantenerse durante toda esta década como el número uno en valor en bolsa. Es la empresa privada más grande del país y nadie le ha podido quitar su sitial en estos años. La estatal Codelco le saca ventaja, después de la valorización de Goldman Sachs entre US$ 24.500 y US$ 27.500 millones. En los particulares, sin embargo, Angelini ronca.
Pero el empresario de origen italiano no es el único que incrementó su riqueza. Sebastián Piñera también se ha vuelto más potentado con el despegue a todo motor de LAN. La aerolínea chilena pasó de costar US$ 483 millones en 2000 a US$ 3.476 el año pasado. El ex senador es dueño de cerca del 27% de la propiedad, por lo que sólo sus inversiones en LAN le reportan un patrimonio de US$ 938 millones... ¡vaya espaldas!
Las empresas chilenas están corriendo a convertirse en megacorporaciones. Como Chile les quedó chico, muchas de ellas ya no sólo tienen operaciones en el país, sino que han cruzado las fronteras. SQM, otra de las que están en el sitial de los top ten en 2006, tiene ya presencia en Perú, los Emiratos Árabes, Egipto, Turquía, Francia, Holanda y Bélgica. CMPC está en Argentina, México, Perú y Uruguay; Falabella, en Argentina, Perú y Colombia, y Celulosa Arauco, de Angelini, en Brasil, Argentina y Uruguay.
Los altos valores que han alcanzado las empresas en bolsa han generado la inquietud de que haya una burbuja de precios, por el famoso "corralito" que les impide a las AFP invertir un porcentaje más alto de sus fondos en el exterior y las obliga a tomar posiciones en acciones locales. Uno de los indicadores para sustentar este temor es la relación precio/utilidad de la bolsa chilena. Mientras en Chile fue de 22,1 veces en 2006 (a mayor valor, más caros los papeles), en Estados Unidos apenas alcanzó a 16,1 veces, y en Asia emergente, 14,8 veces.
A pesar de esta discusión, analistas del mercado bursátil creen que el precio en bolsa refleja bien lo que vale una compañía. Y sostienen que si alguien quiere comprar, a través de una oferta pública de acciones, por ejemplo, es muy difícil que los dueños de las acciones quieran vender por menos de la cotización de ese minuto en bolsa.
"En un mercado donde existe amplia información para las 10 o 20 principales empresas, la bolsa sí refleja el precio real de las compañías. Sólo podría variar si es que existen proyectos ocultos que no son conocidos, y entonces el valor puede cambiar", explica Cristián Ramírez, analista de LarrainVial Corredores de Bolsa.
En América Latina, sin embargo, sí existen otras empresas más grandes que las chilenas. Petrobras, de Brasil, cuesta nada menos que US$ 100 mil millones aproximadamente (ver info). Pero en Argentina, con mayor población que Chile, Copec ya le está pisando los talones a YPF, según datos de Bloomberg.
La bolsa chilena, como un todo, también ha incrementado su peso en relación con el producto interno bruto (PIB). En 2000, el valor de todas las empresas equivalía a 89% del PIB, y en 2002, dadas las crisis internacionales, retrocedió hasta bordear el 72%. Pero el año pasado se recuperó fuertemente y se elevó hasta el 115% del PIB.
Dadas las perspectivas para la evolución de las acciones este año en Chile, no es extraño que el valor de las empresas continúe multiplicándose. No son sólo los controladores los que se benefician. Los fondos de pensiones también aumentan su patrimonio junto con el valor de las compañías.
Los problemas de la planta Valdivia no afectaron a Copec
El cierre temporal de operaciones de la planta Valdivia en 2005 no afectó el valor de Empresas Copec. Aunque la dañó, inclusó le costó la salida al gerente general de Celco, Alejandro Pérez, al final del día la compañía se repuso y logró seguir posicionada como la número 1 en tamaño y valor en la bolsa chilena.
El año pasado el valor en bolsa de Copec tuvo un fuerte empuje: subió cerca de 45%, en parte por los buenos resultados del sector forestal y de la celulosa. Igual dinamismo se vivió en 2003, un año en que el patrimonio bursátil de la compañía se duplicó.
El grupo Angelini, controlador de Copec, se ha caracterizado por su estilo conservador. Reacio a endeudarse en exceso, tal estrategia financiera le permite sortear con éxito los vaivenes de precios de sus productos exportables, especialmente la celulosa.
En marzo de 2005, Empresas Copec llegó a un acuerdo con el grupo Yaconi Santa Cruz para la venta de las filiales Década y ABC Comercial, por un total de $14.017 millones. Tras esta enajenación, Copec concentró sus energías en el negocio forestal y de los combustibles.
Lan sigue el ritmo de América Latina
Después de la crisis de Brasil y Argentina, a comienzos de la década, el mercado comenzó a premiar las buenas perspectivas para Lan, la línea aérea controlada por Sebastián Piñera y la Familia Cueto. Con operaciones en varios países de la región, la recuperación de las economías alienta los resultados y el precio de la acción. En 2003, Lan se pegó un gran salto: la acción se recuperó 144% y eso, junto con un efecto en el tipo de cambio, elevó sustancialmente su valor en bolsa.
Y desde ahí no ha aterrizado y el año pasado siguió en vuelo sin turbulencias: en 2006 el valor en bolsa de Lan se incrementó en 44%.
Lan apostó por Perú y le fue bien. Hoy opera recorridos locales y usa Lima como plataforma para sus vuelos a Miami y Nueva York en los Estados Unidos.
"Lan define de tal forma sus rutas, debido a sus operaciones en América Latina, que le permite tener sus aviones más horas volando. Eso rentabiliza el negocio", explica Felipe Mercado, analista de Santander Investment.
El boom de la economía mundial le ha dado una mano a Lan en el negocio de carga: puede llevar exportaciones a países como los Estados Unidos y volver lleno de importaciones. "No tendría gracia regresar con los aviones vacíos", sentencia Mercado.
La empresa también ha hecho una expansión de su capacidad. A septiembre había incorporado 10 nuevos airbus 320 y están tratando de volver más eficiente los vuelos de corta distancia, operando más veces al día. La estabilización del petróleo en US$50 el barril suma favorablemente a los resultados de la compañía.
SQM en el negocio de la alta tecnología
El salitre, que murió a principios del siglo pasado, volvió a revivir de la mano de SQM, ex Soquimich. Los buenos precios en los mercados mundiales, y la inmejorable posición de la empresa controlada por Julio Ponce, ha llevado a que esta empresa se sitúe entre las diez más grandes de la bolsa chilena. En parte, por los buenos negocios de los fertilizantes de especialidad, donde el nitrato de potasio tiene ventajas de costos respecto de sus competidores sintéticos. Desde el 2000 a la fecha, la empresa de Julio Ponce subió en valor de mercado nada menos que 555% y junto con su tradicional producto, el yodo y el litio, le han dado una mano más que importante.
Por el litio, SQM es una empresa chilena muy ligada al negocio de la alta tecnología. Las baterías de este mineral son una parte relevante de los notebooks y otros dispositivos electrónicos que crecen a una tasa de 50 o 100% por año, estima el analista de LarrainVial, Cristián Ramírez. Tal desarrollo justifica por factores fundamentales el alto precio que SQM alcanza hoy en el mercado. Además, la pugna por el control entre los chilenos y PCS le da otro empujón a su cotización en bolsa.
Telefónica Chile vale 42% menos que en 2000
Pero también existe el reverso de la medalla. Empresas que estaban en la cúspide de valor en la bolsa, se han visto desplazadas a lugares inferiores. Tal es el caso de Telefónica CTC Chile. La Compañía ocupaba el segundo lugar en tamaño en 2000, después de Copec, pero a 2006 sólo se situaba en el lugar 18. Mientras a comienzos de esta década su valor en bolsa era de US$3.237 millones, el año pasado costaba US$1.880.
Rodrigo Jacob, analista de FIT Research, recuerda que el tercer trimestre de 2004 CTC vendió su negocio de telefonía móvil: "que era el que más crecimiento tenía". A eso se suma el decreto tarifario para el período 2004-2009, que determinó que el Servicio Local Medido (SLM) cayera en 18%. En el último tiempo la ha logrado defender sus márgenes, pero aún así en 2006 la acción cayó desde $1.120 a $1.050.