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Andrónico Luksic y la desconocida trastienda de cómo enfrentó la polémica por el crédito

domingo, 15 de febrero de 2015


Valeria Ibarra

El empresario accedió a reunirse con Sebastián Dávalos y la esposa de este por deferencia con Michelle Bachelet, dicen sus cercanos. Pero en la reunión de 25 minutos del 6 de noviembre de 2013 aclaró que la operación se haría en términos de mercado, respetando la ley y solo si era comercialmente viable para el Banco de Chile.

Andrónico Luksic Craig no había participado en una reunión para otorgar un crédito desde que
estaba
en el Banco O"Higgins, allá por los años 80. Y ni siquiera había ido a muchas en ese entonces,
quizás una o dos. Por eso, cuando el 16 de octubre de 2013, su secretaria María Teresa Errázuriz
recibió un llamado de un ejecutivo del Banco de Chile, comentándole que un señor llamado Sergio
Bustos, gerente de Exportadora y de Gestión Caval, pedía una cita con su jefe, y que lo
acompañarían Natalia Compagnon y su marido Sebastián Dávalos, hijo de la entonces ex
Presidenta y candidata presidencial Michelle Bachelet, tal solicitud no se descartó inmediatamente.

La cita la requerían a raíz de un préstamo que pedía dicha empresa. Complicado por hacerle un
desaire a los parientes de la que se perfilaba sería la futura Mandataria, el empresario de origen
croata accedió. Los recibió a las 13:30 horas del 6 de noviembre de 2013, días antes de la primera
vuelta de la elección presidencial, en la casa matriz del Banco de Chile. La reunión duró 25 minutos.
Hoy Andrónico Luksic lamenta haber asistido, dicen sus cercanos.

Dicha cita y el posterior otorgamiento del crédito a Caval por 265.980 UF (unos $ 6.500 millones)
para que comprara tres predios en la zona de Machalí -datos que se conocieron en los últimos días-
, levantaron una polémica. Esta terminó el viernes con la salida de Sebastián Dávalos de su cargo
como director sociocultural de la Presidencia. La controversia se instaló a nivel público por dos
razones: cómo una pyme sin mayor historia financiera ni patrimonio pudo acceder a un crédito de
ese monto y por qué el controlador del grupo accede a reunirse con ellos.

Una oferta que no se podía rechazar

Si bien el Banco de Chile maneja muchos negocios de corte inmobiliario y Luksic se reúne con
mucha gente, cercanos al empresario sostienen que es totalmente inusual que este reciba en
persona a los solicitantes de un crédito de un monto de esta magnitud, con una empresa como
Caval, sin trayectoria y con escaso capital (la constitución de sociedad se hizo con $6 millones). A
nivel de directorio, donde él es vicepresidente, solo se ven operaciones sobre US$ 100 millones.
Tampoco, sostienen ligados al caso, la operación de Caval era muy relevante para la escala del
banco, hoy la mayor institución financiera privada del país y que en 2014 fue el banco que más
ganancias registró: $591.081 millones (US$ 972 millones).

Tampoco es que el vicepresidente del Chile tuviera un vínculo estrecho con el hijo de la Presidenta
y su esposa. De hecho, Luksic no conocía a Compagnon y había saludado alguna vez a Dávalos en
el primer período presidencial de Bachelet, pero no había cruzado palabra alguna con él en años,
comentan quienes saben del proceso.

Según conocedores del caso, el empresario accedió a la reunión para aclarar que esta operación
había que manejarla con cuidado porque "ustedes son quienes son". Enfatizó allí, señalan
cercanos, que no se les negaría estudiar el crédito por sus nexos con la hoy Mandataria, como les
había ocurrido en otras entidades, que por norma no financian a personas expuestas políticamente.
Pero Luksic les dijo que Caval tenía que seguir el conducto regular y la transacción solo se
concretaría si los números daban.

El préstamo con Caval implicó $6.500 millones, unos US$ 10 millones, y por el monto involucrado
se gestionó a través del área de Grandes Empresas desde un inicio. El préstamo era para comprar
tres predios (Santa Elena, San Diego y Santa Cecilia), así como los derechos de agua respectivos,
sobre los cuales ya había una promesa de compraventa con la firma Aguas Sustentables. El
proyecto incluía la posterior venta de esos inmuebles. Los socios de Caval en un primer momento
habían solicitado un monto mayor, pero la entidad del grupo Luksic solo otorgó el monto cubierto
con las garantías aportadas por la empresa, que eran básicamente los terrenos de 44,3 hectáreas
en Machalí y un departamento en la calle Rodolfo Lenz en Ñuñoa.

Fin de semana en Pisco Elqui

El mayor de los Luksic está atribulado por la polémica que generó esta transacción al hacerse
pública esta semana. Se enteró en su oficina del Banco de Chile el viernes seis de febrero y lo tuvo
todo ese fin de semana conectado con los distintos ejecutivos del grupo. Aunque partió a su casa
del Valle del Elqui, en Pisco Elqui, no se desligó del polémico episodio. El domingo 8 de febrero el
Banco de Chile había tomado la decisión de comunicar los detalles de la reunión a la que asistió
Compagnon y Dávalos, a través de una declaración pública. El grupo Luksic tuvo el gesto de
informar a La Moneda sobre el contenido y el momento en que se iba a emitir tal declaración.

El lunes en la mañana, de vuelta en Santiago, Andrónico Luksic llamó personalmente a todos los
directores del Chile y les informó de la operación con el máximo detalle. De vacaciones estaban el
presidente de la entidad, Pablo Granifo, y el gerente general, Arturo Tagle. Como máximo ejecutivo
asumió Eduardo Ebensperger, gerente de la división comercial y quien estuvo con Luksic en la cita
del 6 de noviembre con el hijo de la Mandataria.

Andrónico Luksic también ha hablado durante estos días con sus hermanos y su familia, quienes le
habrían reprochado que, más allá de su buena intención inicial, a la luz de los hechos, el encuentro
con Dávalos resultó poco prudente, debido a la exposición negativa que esto ha traído para el grupo
y para el banco.

Banco de Chile insiste en que fue un buen negocio

Caval solicitó al Banco de Chile el crédito para su proyecto en Machalí porque ni el Santander ni el
Itaú les concedieron el préstamo. Influyó en ello que ambas instituciones suelen rehuir a las
Personas Expuestas Políticamente (PEP), una categoría que incluye a autoridades de Gobierno o
de los poderes del Estado y sus parientes.

Aunque en 2013 Sebastián Dávalos no estaba en esa categoría -porque Michelle Bachelet era aún
candidata presidencial-, en el Chile sí se le aplicó esta calidad de PEP debido a que "era obvio que
sería la próxima Presidenta", dicen conocedores del proceso. Entre otras cosas, la PEP requiere
que sea un gerente de cierto nivel quien autorice todas las transacciones y no solo un ejecutivo.
También se le aplica un control de trazabilidad sobre los activos financieros, de manera de saber
cuál es el origen de los dineros que la PEP maneja en el banco.

El crédito de $6.500 millones fue aprobado por el comité respectivo en el banco el viernes 13 de
diciembre de 2013. La segunda vuelta presidencial, que enfrentó a Michelle Bachelet con Evelyn
Matthei, fue el domingo 15 de diciembre. Y el Banco de Chile envió la carta oficializando los
términos y condiciones bajo las cuales la entidad aprobó el financiamiento a Caval el 16 de ese
mes.

¿Fue para Caval fructífera la reunión Luksic-Dávalos? En el grupo Luksic no lo comentan, pero sí
dicen que la operación de crédito -su otorgamiento- fue un buen negocio para el Banco de Chile,
que se sustentaba comercialmente.

Conocedores del proceso argumentan que este "préstamo comercial", a una tasa fija de UF más
5,33% con base anual, con vencimiento de 180 días (6 meses), prorrogable por otro período similar,
implicaba prestar dinero por un año, con garantías conocidas, como los terrenos en Machalí. Y lo
más importante es que la propia tasación de los paños hecha por el banco arrojaba un valor mayor
que el del crédito otorgado.

Además, el Banco de Chile había pesquisado el interés de varios inversionistas por estas
propiedades en Machalí. Y es que entre los antecedentes para la tramitación del préstamo, Caval
presentó cartas de varios interesados, como inmobiliarias nacionales (Pocuro y Sinergia, entre
otras), y la de un desarrollador mexicano. Según conocedores del proceso, las propiedades ya eran
muy atractivas y tenían perspectivas de un aumento exponencial en su precio comercial. De hecho,
los empresarios mexicanos en sus cartas a Caval estaban dispuestos a pagar $27.000 millones por
los terrenos siempre que se cambiara el uso de suelo de rural a urbano, cuestión que se discutiría
en 2014 y que finalmente no se concretó.

La operación, tal como resultó, fue también un negocio con ganancias para Natalia Compagnon y
sus socios en Caval. Apremiado porque vencía el plazo para pagar el crédito con el Chile, la
empresa firmó a inicios de este 2015 una promesa de venta con Inmobiliaria Ruta 86, de Hugo
Silva, quien también consiguió el financiamiento para esta compra de parte del banco de los Luksic.
Silva había sido cliente del Chile muchos años atrás. En la industria señalan que Silva, que tiene
más espaldas financieras que Compagnon, esperaría pacientemente el cambio de uso de suelo de
los terrenos de Machalí.

¿Ya se pagó el crédito? Al cierre de esta edición no se había pagado, pero la cancelación del
préstamo por parte de Caval sería inminente.

El banco de las PEP

Banco de Chile inició sus operaciones el 2 de enero de 1894, fusionando tres entidades que
operaban en el país desde mediados del siglo XIX (Banco de Valparaíso, Nacional de Chile y Banco
Agrícola). Por lo mismo, en la entidad dicen que deben ser los que tienen más clientes catalogados
como Personas Expuestas Políticamente (PEP), desde ciudadanos a pie que fueron elegidos
alcaldes o concejales, y sus familias, hasta senadores, diputados y altos cargos en el Gobierno.

A raíz de ello, para la entidad del grupo Luksic es imposible prohibir operaciones con los llamados
PEP.

El monitoreo de la SBIF

Si la semana ha sido poco grata para Andrónico Luksic, más agitada aún lo ha sido para el gerente
general subrogante Eduardo Ebensperger. Este lunes 10 de febrero tuvo que dar explicaciones a la
Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), que pidió nuevos antecedentes.

Internamente, Ebensperger solicitó una contraloría interna para precisar la corrección procedimental
en la otorgación del préstamo a Caval, a la par de una auditoría a la operación, para velar que se
hubiese otorgado en condiciones de mercado y de acuerdo a la ley. Este jueves 12 de febrero, la
autoridad bancaria solicitó toda la información - mails , cartas, datos, etc.- de la operación.




Las transversales redes y contactos políticos del grupo Luksic


En las compañías del grupo Luksic han trabajado profesionales de distintas sensibilidades políticas.
El gerente general de Quiñenco -la matriz industrial del conglomerado-, Francisco Pérez Mackenna,
es hermano del ex ministro de Vivienda del gobierno de Sebastián Piñera, Rodrigo Pérez
Mackenna, y lleva tres décadas a nivel ejecutivo en el conglomerado. En 2014 ingresó a esta
compañía el ex director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom) del gobierno de Sebastián
Piñera, Mauricio Lob. El ex ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, es hoy gerente legal de
Quiñenco. El ex ministro de Energía de Piñera, Rodrigo Álvarez, es director de Canal 13, donde
conviven personalidades de la Alianza y de la Nueva Mayoría. En ese directorio están los ex
ministros de la Concertación René Cortázar y Alejandro Jadresic.

Pero también hay figuras del oficialismo que han sido parte del grupo Luksic en el pasado cercano,
como los ministros de Hacienda, Alberto Arenas, ex director de Canal 13; el titular de Educación,
Nicolás Eyzaguirre, ex presidente de la estación televisiva, y la ministra de Minería, Aurora Williams,
ex gerenta de Finanzas de Antofagasta Terminal Internacional (ATI), el puerto de la II Región, donde
los Luksic participan como accionistas.

Máximo Pacheco, ministro de Energía, es amigo del primogénito de los Luksic desde hace décadas
y antes de hacer carrera en el extranjero fue director en algunas de sus empresas. El ex ministro de
Energía Jorge Rodríguez Grossi es hoy presidente de Alto Maipo, donde controla AES Gener, pero
el socio minoritario es el brazo minero del grupo, Antofagasta Minerals. Otro histórico tanto en su
relación con Andrónico Luksic como con los gobiernos de la Concertación y ahora Nueva Mayoría
es Jorge Awad, quien en su momento hizo público su apoyo a Michelle Bachelet.

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