Dólar Obs: $ 709,81 | 0,39% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 28.027,99
IPC: 0,20%
Cómo tejer alianzas entre las empresas y los emprendedores de carácter social

lunes, 04 de marzo de 2013

M. Alías y M. Cominetti
Economía y Negocios

La directiva recibió la distinción M-Prize de Gestión en Innovación, por impulsar el modelo "Cadenas Híbridas de Valor".

Corría el año 1980 cuando al neoyorquino Bill Drayton -que había trabajado en el sector privado y también para la administración Carter- se le ocurrió vincular los conceptos "empresario" y "social" y crear Ashoka. Quería crear una institución que se encargase de identificar estos "nuevos" actores alrededor del mundo para solucionar los problemas sociales a través de sus innovaciones.

Hoy, Ashoka ha establecido programas en más de 70 países y conforma la red de emprendedores sociales líderes más grande del mundo, aglutinando a más de 3.000, entre los que figuran unos 28 " fellows " chilenos, como se les llama.

Al igual que Drayton, la vicepresidenta y chilena Valeria Budinich trata de establecer una unión entre dos bloques: el formado por empresas y emprendedores de negocios y el que constituyen organizaciones y emprendedores sociales.

"Mi trabajo es tratar de tejer las alianzas, para que ambos se agreguen valor, más allá de la responsabilidad social corporativa", explica Budinich, CEO de la iniciativa de Ashoka Full Economic Citizenship (FEC), que trata de impulsar el modelo de negocios denominado "Cadenas Híbridas de Valor" (HVC, por sus siglas en inglés).

"Buscamos atraer talentos y desarrollar nuevos mercados, facilitando información a las corporaciones sobre lo que está pasando en el mundo a nivel de innovación social, que pudiera ser relevante para sus negocios", dice. Y añade que si se es una persona creativa y que continuamente se hace nuevas preguntas, la innovación social es una ventana a un mundo que proporciona "mucho aprendizaje aplicable a contextos de negocios".

Budinich, que recibió uno de los galardones M-Prize for Management Innovation que otorga Harvard Business Review junto a la consultora internacional McKinsey, destaca a la empresa Danone como una de las firmas más avanzadas en esta materia, ya que crearon un fondo de 100 millones de euros para el desarrollo de empresas que, aunque su fin es la rentabilidad, también se enfocan en objetivos sociales. Y agrega que, en este aspecto, Chile está "atrasado".

"En Chile, el tema de responsabilidad social corporativa se ve desde la filantropía, a excepción de casos de emprendedores puntuales", asegura.

"No quito mérito a las donaciones, son el cimiento de la solidaridad, pero hoy las empresas avanzan a otro tipo de relación con la comunidad; hacia negocios más inteligentes, que les permiten tener ventajas comparativas reales y desarrollar nuevos mercados, además de atraer excelencia a nivel de talento", concluye.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia