Fondos Mutuos
Isaac Hites Averbuck dejó el colegio a los nueve años para dedicarse a los negocios. Vendió huevos en una canasta y luego ayudó a construir la casa familiar en Conchalí. Su primer negocio formal lo tuvo en la calle 21 de Mayo, con su hermano Álex y otro socio. Allí vendían estufas y cocinas a parafina. Eso fue en la misma época en que su padre, Simón Hites, vendía tela y ropa de mujer, "con facilidades de pago, lo que hacían todos los inmigrantes", recuerda. Luego, los hermanos se trasladaron a un edificio en la calle Bandera (un inmueble que compraron a la familia Said, de Parque Arauco) donde fundarían los cimientos de la actual Hites, que a junio de este año vendió del orden de US$ 229 millones.
Con su sociedad, Nialem, posee del orden de 50 inmuebles de oficinas y locales comerciales, principalmente en el centro de Santiago. Esta semana inauguró el restaurado edificio Ariztía, ubicado en el barrio de la bolsa y conocido por ser el primer rascacielos de Chile.
¿Retirarse? "Por ningún motivo dejaría de trabajar. Tengo 81 años, pero estoy con ideas y deseos de seguir trabajando. Me encanta lo que hago, me encanta estar con mis hijos y para mí es el premio de mi vida poder estar con ellos", dice.
Todos los días va a su oficina, en Cerro El Plomo, donde con sus hijos Andrés y Jaime, y un equipo de cerca de 12 personas, dirige sus negocios inmobiliarios. A través de otra sociedad, Niágara, posee el 29,38% de la multitienda Hites (porcentaje similar al que controla su hermano Álex), en cuyo directorio es representado por su hijo Andrés.
El empresario -o comerciante, como le gusta describirse- recibe a "El Mercurio" el 27 de septiembre, después de la celebración judía de Yom Kipur, el día del perdón, ocasión para la que guardó un estricto ayuno de 24 horas. "Mi familia va a la sinagoga a rezar, yo soy medio ateo, así que van ellos", dice con una sonrisa y agrega: "Todo lo hago en recuerdo de mis padres", los inmigrantes judíos rusos Simón y Sara.
-A la reinauguración del edificio Ariztía fue con su familia, ¿ese edificio tiene algún significado especial para usted?
¿"Cuando tenemos algo interesante invito a mi mujer y a mis hijos para que vean lo que se está haciendo y cómo se está haciendo. Éste es un edificio patrimonial y era muy interesante que ellos también lo conocieran, pero generalmente cuando compramos una propiedad, se compra, se paga y se empieza a hacer las cosas que hay que hacer"
-¿Le gusta ese papel de empresario que restaura y rescata edificios patrimoniales?
"(Se ríe) Yo principalmente soy comerciante. No ando buscando patrimonios nacionales para yo ser el príncipe del cuento. Fue un negocio como cualquier otro. Éste requirió más tiempo y más plata".
-¿Está mirando otras propiedades en ese mismo barrio?
"Estoy mirando Santiago desde hace 70 años. Desde que tenía 9 o 10 años. Los negocios es otra cosa de lo que uno ve. Hay que esperar, de alguna forma, que a uno le ofrezcan. De esa manera funcionan los negocios inmobiliarios. No puedo andar casa por casa preguntando "¿Se vende esta casa?, yo la compro". No es así".
-Y cuando le ofrecen una propiedad, ¿la ve con sus hijos?
"Analizo con ellos. Lo conversamos y la última palabra la da el más viejo (sonríe)".
-¿Y en otros barrios ha visto nuevas propiedades?
"Por todos lados ando mirando. Ando mirando chiquillas bonitas y ando mirando propiedades que me gustaría comprar. Pero uno no puede ir a golpear la puerta, sino que hay personas y empresas dedicadas que son vendedores de propiedades, y ellos nos traen las ofertas que hay en el mercado".
-¿Este año fue bueno para el rubro inmobiliario?
"Fue duro. Las inmobiliarias han tenido un repunte comercial tremendo. El país ha ido siempre para arriba. Tenemos un buen Presidente de la República. Es una persona honrada, honorable. Me gusta su manera de trabajar. Ha creado miles y miles de empleos. La gente está diferente actualmente. (Aunque) hay muchos pobres. Los otros presidentes que hemos tenido no han sido malos. Por ejemplo, la señora Bachelet fue una buena Presidenta, no hizo muchas cosas, pero fue buena".
-Si compara Chile o el centro de Santiago con el de 70 años atrás, ¿cuál es el mayor cambio?
"Es tremendamente diferente todo. Este es otro país. No porque sea Presidente el señor Piñera, sino que en general el país ha tenido una evolución extraordinaria".
"El chileno ha cambiado mucho. La gente es la misma, pero hoy tiene más posibilidades de tener cosas y las cosas son muy importantes en una familia. Hoy es más fácil adquirir esas cosas, con los créditos y la competencia, que en Chile es tremenda y beneficia a todos".
-¿Está satisfecho con su trayectoria hasta ahora?
"Estoy muy feliz de mi vida, pero desgraciadamente he pasado momentos muy duros. De mi primer matrimonio tuve la pérdida de una hija y de mi primera esposa, lo cual me shockeó mucho. Falleció mi padre y mi madre y un hermano mío, cosas naturales... La pérdida de un hijo es horrible. Es lo más tremendo en mi vida".
-Y el quiebre con su hermano Álex, ¿fue duro? ¿Cómo están las relaciones ahora?
"¿Por qué? No. No ha habido nada. La gente habla, habla lo que quiere. Que sigan hablando. La empresa (Hites) es un tercio de cada uno, otro tercio es del público que compró las acciones. La empresa está funcionando como corresponde".
-¿Y el tema del quiebre con su hermano no afecta nada?
"¿Qué tema? (...) Es el mismo (quiebre) que usted puede tener con su hermana o hermano. No hay problema. Con mi hermano tenemos muchas propiedades que se administran por otra empresa (Inversiones Duto). No tenemos quiebre en ningún sentido".
-¿Cómo se imagina sus empresas cuando usted ya no esté?
"¿Cuando esté muerto? ¿Sabe cómo entierran a los judíos? En pelota. Se envuelven en una sábana y se meten en un cajón blanco, sin pinturas, ni barnices. Se entierran y hasta ahí llegó el judío. Entonces, ¡qué voy a estar pensando para adelante! Yo a mi familia la he criado creo que bastante bien. El día en que yo no esté, que hagan lo que quieran".
-¿Cómo ve a Hites tras la apertura de bolsa en 2009?
"Muy bien. Después de la apertura hemos tenido un éxito extraordinario en el que las acciones subieron tres veces el valor (...) Lamentablemente, después de toda esa maravilla de tiempo en que la gente tenía mucha plata e invertía en acciones, llegó la crisis a Chile, porque de una u otra forma estamos en crisis, y ¿por qué no iban a bajar las mías, si soy tan buen mozo? Han bajado bastante, desde su peak ".
-Hoy tiene negocios inmobiliarios y el retail , ¿le interesa otro rubro? <7b>
"Ofrézcamelo usted".