Buenos aires soplarán este año
para la economía chilena. Y es que todo
indica que en 2006 nuestro país volverá
a observar un buen crecimiento de la mano de un
mayor consumo e inversión. Eso sí
que la expansión será más
moderada que en 2005.
Mientras los analistas más pesimistas auguran
una expansión de la actividad en torno
a un 5%, en el otro extremo algunos vaticinan
hasta un 6%, cifra algo menor que el 6,1% de 2004
y el probable 5,9% de 2005.
El componente más dinámico nuevamente
será la inversión. Si bien ésta
se expandirá a una tasa menor que en el
2005 sigue liderando los buenos pronósticos
de los expertos, quienes esperan que esta variable
crezca cerca de 10%, cifra bastante inferior a
la expansión de 20% del año pasado.
La inversión en construcción, en
tanto, se mantendría dinámica en
la medida en que los grandes proyectos previstos
para el período 2005-2009 en minería,
celulosa y energía se sigan materializando.
El consumo experimentaría una expansión
cercana a la del PIB, proyección que es
coherente con un continuo (aunque más moderado
que en 2005) crecimiento del empleo y de los salarios
reales y una oferta de crédito por parte
de la banca.
Comercio exterior
El sector exportador estará tensionado
por dos factores contrarios. Por un lado, la economía
mundial tendría en 2006 un buen año,
con una expansión similar a la de 2005.
De otra parte, la significativa apreciación
del peso tendría un efecto desalentador
en el crecimiento del sector exportador. El valor
interno de la divisa norteamericana, hoy apenas
por encima de los $ 510, podría crecer
en 12 meses hasta unos $ 560 a $590.
Las proyecciones para el precio del cobre, nuestro
principal producto de exportación, mantienen
divididos a los expertos. Por un lado hay quienes
sostienen que el codiciado mineral mostrará
un nivel similar al registrado en 2005, donde
la libra registró un precio promedio de
167 centavos de dólar, y por otro, quienes
creen que se ubicará más cerca de
140 - 150 centavos de dólar la libra.
Quienes se suman a esta opción consideran
que las exportaciones debieran observar un estancamiento
en su valor.
Los expertos explican que un eventual aumento
del orden de 4% en el volumen exportado general
alcanzaría para compensar sólo muy
parcialmente la reducción prevista en los
precios mineros, lo suficiente como para que las
exportaciones valoradas se empinen en 2006 hasta
unos US$ 41 mil millones, apenas un 2,5% sobre
lo esperado para 2005.
Precios y salarios
La inflación, que amenazó hace pocos
meses con volver a convertirse en un problema
a raíz de los crecientes precios de los
combustibles, ha terminado por ceder marginalmente.
Los augurios de una cifra por encima de 5% en
doce meses hacia febrero o marzo de 2006 han dado
paso a proyecciones más en el rango de
3,5 a 4%, en una tendencia que posteriormente
debiera ser a la baja para acercarse al 3% hacia
fines de año, justamente en la mitad del
rango meta establecido por el Banco Central.
La aprensión a un aumento en las expectativas
de inflación como consecuencia del alza
en el precio de los combustibles no ha ocurrido,
“pero el riesgo no se ha disipado”,
aseguran los expertos.
Lo anterior, no obstante que el Banco Central
subió desde 2,5% a 4,5% su tasa de política
monetaria durante 2005. Este proceso de alza en
la tasa debiera continuar en 2006, aunque en forma
más pausada. Analistas estiman que hacia
fines de año la tasa de instancia podría
terminar en torno a 5,75%.
Por último, la tasa de desempleo continuaría
decreciendo lentamente a lo largo de 2006 —considerando
la estacionalidad correspondiente— en la
medida que la demanda por trabajadores se incremente
al ritmo de expansión de la actividad económica,
mientras que la fuerza de trabajo crece a tasas
más moderadas que en 2005.
Los salarios reales han comenzado a subir con
más nitidez, situación que debiera
prolongarse el próximo año. Asimismo,
los expertos esperan que la tasa de desocupación
nacional se ubique entre 7,6% y 7,9% como promedio
anual.
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Chile en cifras

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