Se espera que para 2010 entren en funcionamiento cinco centrales a carbón. En total, aportarían 1.270 MW al SIC.
Las centrales son las siguientes:

De estas centrales, la que ha generado más polémica es Bocamina II, cuya construcción fue paralizada por el municipio local en septiembre pasado, pese a contar con el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado. El argumento esgrimido fue la “aparición de impactos ambientales no previstos”.
Ante esta medida, Endesa presentó un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de Concepción. Dicho tribunal acogió el recurso y dictó una orden de no innovar, lo que permitió a la compañía retomar las obras.
La importancia de Bocamina II radica en que representa el 28,6% de la generación a carbón que ingresará al SIC a 2010.
Entre las estrategias que ha impulsado el Gobierno para hacer frente a la estrechez energética figura la construcción de turbinas de respaldo diésel, diseñadas para entrar en funcionamiento en escenarios energéticamente complejos.
A pesar de que ellas no resuelven la crisis a largo plazo, permiten apalear situaciones complejas, considerando que pueden ser construidas en un plazo breve, seis meses, aportando entre 30 y 130 MW al sistema.
En 2007se instalaron más de 150 MW de turbinas y motores de respaldo a diésel en el país, y en 2008 la cifra se multiplicó. Todas las iniciativas contaron con la aprobación ambiental correspondiente.
Este mecanismo de generación contó con un importante espaldarazo en marzo del año pasado, cuando se convirtió en ley el proyecto que fija un mecanismo de devolución del impuesto específico al diésel para las generadoras hasta el 2011. El objetivo de la iniciativa es mejorar y aumentar a la brevedad la seguridad de los sistemas eléctricos.