América Latina
El FMI revisó al su previsión de crecimiento en América Latina para este año, que pasa de 3,8 al 4,3%, aunque expresó su preocupación por la "incertidumbre política" en la región en su informe semestral sobre las perspectivas económicas mundiales.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) atribuyó el medio punto de diferencia respecto a sus proyecciones de septiembre a los altos precios internacionales de las materias primas y la agricultura, que favorecieron la economía de la región, que contó además con un desempeño superior a lo previsto de Argentina y Venezuela.
"En América Latina, pese al ritmo de crecimiento más lento en las economías más grandes, continúa el sólido aumento del PIB impulsado por el auge de los precios de los productos básicos", afirmó el Fondo en su informe presentado en vísperas de su reunión de primavera este fin de semana en Washington.
Según sus proyecciones, Argentina será el país con mayor crecimiento de la región (7,3%), seguido por Venezuela (6%) y Chile 5,5%, mientras que Brasil se recuperará respecto al pasado año con un aumento del 3,5% del PIB, similar al que alcanzaría México, el otro peso pesado de la economía de la región.
Para 2007, el Fondo previó un retroceso del PIB en América Latina a 3,6% y reiteró su llamado a "aprovechar la coyuntura extraordinariamente favorable para atender las vulnerabilidades" de sus economías. "Si no se puede lograr un avance ahora, con
seguridad será aún más difícil después", sostuvo.
Pese a su tono más bien optimista, la organización financiera alertó sobre las "incertidumbres políticas" que persisten en una región donde se celebran este año varias elecciones presidenciales como en México, Brasil, Venezuela o Perú, aunque sin citar casos precisos.
Incertidumbre política
Si los precios elevados de las materias primas han "contribuido a reducir notablemente los coeficientes de endeudamiento, subsisten preocupaciones por la incertidumbre política y muchos países siguen vulnerables a un repentino deterioro de su situación externa", advirtió.
"La región en su totalidad enfrenta una amplia agenda electoral, subrayando la importancia de mantener políticas económicas sanas y defendiendo la credibilidad adquirida a duras penas entre los inversionistas domésticos y exteriores durante las transiciones políticas", afirmó.
Con esta advertencia, el FMI manifestó su deseo de que los nuevos gobiernos no rompan brutalmente con la política económica de sus países.
El Fondo identificó además los riesgos para América Latina: una reducción de la demanda internacional de materias primas y productos manufactureros, así como un deterioro del "entorno financiero global" que tendría repercusiones en una región con "todavía altos niveles de deuda pública".
También presentó como una prioridad la necesidad que América Latina "mejore el clima empresarial" e implemente "reformas estructurales que eleven los niveles de inversión a los promedios de los mercados emergentes".
El FMI recomendó asimismo reformas que "fortalezcan la propiedad intelectual", del sistema judicial y "una rápida aplicación de las obligaciones contractuales", así como una "mayor transparencia y estabilidad en las normas y las regulaciones sobre las inversiones privadas".
Evolución de las principales variables económicas latinoamericanas |