Dólar Obs: $ 918,91 | 0,95% IPSA -0,25%
Fondos Mutuos
UF: 40.763,26
IPC: 0,20%
Italia se convierte en la nueva víctima del nerviosismo en los mercados

miércoles, 13 de junio de 2012

Marcela Vélez A.
Economía y Negocios

La falta de reformas y el creciente peso de su deuda lo convierten en uno de los países más vulnerables ante una eventual salida de Grecia del Euro.

FRÁNCFORT.- ¿Y ahora quién? Ese es el comentario que se escucha en el centro de la Zona Euro. El rescate a la banca española, aprobado el sábado pasado, fracasó en su intento de calmar los temores de los mercados. Todo lo contrario, desde el lunes, el costo de financiamiento de España ha alcanzado un nuevo récord desde su ingreso al euro.

El interés de los bonos españoles a 10 años alcanzó ayer 6,70%. Pero detrás y no muy lejos les siguen los bonos italianos, con 6,2%. "En sí, ese es un costo de financiamiento manejable para Italia. El problema es que desde ahí, rápidamente los bonos pueden saltar a 7% y 8%, que significa una barrera psicológica para los inversionistas, hasta que no haya a quién venderle los bonos", dice Christian Schulz, economista jefe de Berenberg Bank.

Con una deuda pública que alcanza el 120% del PIB, una economía en recesión (su PIB caería 1,5% este año) y un gobierno con cada vez menor apoyo político para implementar las reformas económicas comprometidas, Italia es visto por los inversionistas como el siguiente país que puede pedir un rescate. Esto, pese a las palabras del Primer Ministro italiano, Mario Monti, quien descartó ayer que la península solicite fondos externos.

Sin embargo, declaraciones como las de la ministra de Finanzas de Austria, Maria Fekter, tampoco ayudan. "Italia debe resolver el dilema de su alta deuda, pero claro, dado el alto costo que debe pagar para refinanciarse en los mercados, va a necesitar ayuda", afirmó.

Lo cierto es que, aunque luego se retractó, Fekter no hizo más que repetir en voz alta lo que los analistas están diciendo. "A medida que se deterioran las condiciones de los mercados, creemos que Italia necesitará ayuda externa", sentenció el equipo de analistas de Citi para Europa, el mismo que cifró en 75% la probabilidad de que Grecia deje el euro antes de enero.

Al igual que en la crisis financiera de 2008 cuando había bancos "demasiado grandes para caer", Italia sería "demasiado grande para ser rescatada". Más aún, considerando que cada vez queda menos en los fondos de rescate a los que Europa echaría mano a modo de "cortafuegos" para contener los efectos de una salida de Grecia del euro.

Según Deutsche Bank, para ser verdaderamente creíble el fondo de rescate europeo debería ser capaz de financiar a España e Italia juntas al menos por tres años. Las necesidades de España, apuntan los expertos, llegarían a 300 mil millones de euros. Pero las de Italia alcanzarían los 600 mil millones de euros.

Tras la reestructuración del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) y la aprobación del Mecanismo de Estabilidad Europeo (ESM, por sus siglas en inglés), los gobiernos de la UE dispusieron un tope de 800 mil millones de euros para los rescates. De éstos, 300 mil millones ya se han comprometido para Grecia, Irlanda y Portugal. Si España utiliza los 100 mil millones de euros aprobados este fin de semana, eso dejaría al FEEF/ESM con 400 mil millones disponibles. Suficiente para cubrir a España, pero no a Italia.

Incluso si el FMI entregara todos sus fondos disponibles (350 mil millones de euros), el "cortafuegos" europeo se quedaría corto, alertan en Deutsche Bank. De ahí el temor de las autoridades europeas ante la creciente desconfianza de los mercados.

Deuda sin crecimiento
Para Schulz, la pérdida de confianza en Italia no tiene fundamentos macroeconómicos: el país está en mejores condiciones que España, no tuvo una burbuja inmobiliaria, no tiene problemas de competitividad masivos, su déficit es de apenas 3,9% (la mitad que el de Inglaterra) y sus bancos están en mejor forma.

Según el Citi, el gran problema es su dependencia financiera, que se agrava por la falta de crecimiento: "Italia va a sufrir una profunda recesión y sus perspectivas de expansión permanecerán débiles por un período prolongado". Un panorama nada alentador para una economía cuya deuda pública llegaría a 140% de su PIB en un par de años y con necesidades de refinanciamiento por 600 mil millones de euros de aquí al 2014.

"El decepcionante desempeño de la economía italiana, junto con la incertidumbre que genera Grecia podrían crear un mix tóxico para los bonos soberanos y el sistema bancario italiano", más aún -advierten los analistas de Deutsche Bank- tomando en cuenta que Monti no cuenta con el apoyo del Parlamento.

El mal desempeño italiano no es sólo culpa de la crisis financiera de 2008, que sumió al país en una profunda recesión (su PIB cayó 5,4% ese año). Al igual que en España y otros países, en Italia se postergaron reformas y se ampliaron los beneficios sociales, sin contar con ingresos fiscales estructurales suficientes.

La pérdida de competitividad de la economía se refleja en su falta de expansión. En los últimos cinco años, el PIB italiano se ha reducido en 5,22%, y si se compara el PIB proyectado para este año con el de hace una década, casi no hay variación.

Otro factor de desconfianza es que a diferencia de otros países de la región, Italia no se apuró en implementar las reformas económicas. Y fue precisamente esta falta de acción la que provocó la salida de Silvio Berlusconi. Pero desde que Mario Monti asumió en noviembre pasado, es poco lo que se ha hecho.

Las reformas para aumentar la libre competencia y flexibilizar el mercado laboral aún están en el Parlamento, donde más que apurar las reformas, el espíritu parece ser presionar a Alemania para que se ponga en marcha la unión fiscal y con ello se compartan las deudas entre todos los países miembros.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia