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Irlanda del Norte empuja su economía, a 14 años del fin de su conflicto interno
viernes, 08 de junio de 2012
Economía y Negocios

Alberto Olivares. Belfast, Reino Unido
Los norirlandeses han recuperado su optimismo en los mercados, pese a que la producción aún muestra signos de la recesión general que azota al PIB británico. Actualmente, las autoridades promueven el turismo, centrado en los atractivos naturales y en todo lo relacionado con el famoso "Titanic". Es curioso, pero en Belfast, la capital de Irlanda del Norte, pareciera que el centenario del hundimiento del "Titanic" tiene un ambiente más festivo que el carácter solemne -y fúnebre- que uno podría esperar. "Aquí se construyó el "Titanic", y deseamos que todos ustedes nos acompañen en la celebración de los 100 años de su primer y único viaje", dice el guía turístico que conduce un pintoresco autobús verde.

No sólo los visitantes extranjeros andan de buen ánimo, sino que los propios norirlandeses están optimistas, como si la recesión declarada en Reino Unido fuese sólo un dato pasajero.

El índice de confianza de los consumidores, elaborado por Northern Bank, mostró a fines de 2011 un alza en las expectativas en todas las dimensiones medidas, especialmente en la financiera y de gasto. Los más jóvenes muestran el mayor interés por gastar más. El desempleo general, de hecho, es el menor del Reino Unido, con una tasa de 6,8% entre diciembre y febrero. Y todo, claro, sobre la base de un ambiente de paz que en 2012 registra 14 años de historia reciente. Antes de 1998, los habitantes de esta zona de Irlanda no eran tan conocidos por el "Titanic" ni por sus trabajadores, sino por la división religiosa y por el movimiento separatista IRA.

La paz y la patria
En abril de 1998, con el llamado Acuerdo de Viernes Santo, que fue aprobado con amplias mayorías por los ciudadanos, los partidos políticos se legitimaron, y la isla Irlanda como un todo ganó estabilidad. El norte, que incluye la provincia del Ulster, pertenece mayoritariamente al Reino Unido. De hecho, el nombre completo de este país es el de Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Por Gran Bretaña se refiere a Inglaterra, Gales y Escocia. Los dos tercios restantes de la isla de Irlanda pertenecen a la República de Irlanda, un país soberano y miembro de la Unión Europea, cuya capital es Dublín.

"Si me preguntan mi nacionalidad, digo que soy irlandesa", cuenta una profesora de la U. de Queens, en Belfast. "Pero todos sabemos inmediatamente si somos del norte o del sur, pues hablamos diferente", agrega. En una reciente conferencia académica, las huellas del conflicto armado y las relaciones entre ambas Irlandas dominaron el debate. Se habló de reparaciones a las víctimas de la violencia y de dar más pasos de integración, pero poco sobre resabios de odiosidades religiosas entre católicos (mayoría en el sur) y protestantes (mayoría en el norte). "Hay un acuerdo tácito social de que algunos temas es mejor dejarlos enterrados", comenta un cientista político de la U. de Ulster. En la calle Shankhill, sin embargo, decenas de murales dejan vivo el recuerdo del conflicto.

También se nota hasta en los nombres de las ciudades. En el norte del Ulster existe la "ciudad amurallada" de Londonderry, de hermosas calles e iglesias, donde se construyó el Puente por la Paz que une dos sectores antiguamente rivales. Claro que para cualquier irlandés, la ciudad tiene otro nombre: Derry. Mientras las señales de tráfico de bienvenida privilegian el nombre largo, la línea aérea de bajo costo irlandesa Ryanair anuncia vuelos "sólo" a Derry.

En cualquier caso, los norirlandeses han mirado con atención a sus vecinos republicanos, en especial, durante la reciente época del milagro económico.

Superar al sur
Hoy, la economía de la República de Irlanda ha perdido competitividad y los trabajos escasean. En el Ulster, en cambio, acaban de descubrir un gigantesco depósito de gas natural en el condado de Fermanagh. Los salarios del sector privado casi se duplicaron entre 1998 y 2012, lo mismo que los precios de las viviendas. "También hemos vivido, más que visto, unas mejoras impresionantes en la infraestructura vial y en la creación de oportunidades económicas, tales como convertir a Belfast en un centro de filmaciones para el cine y la televisión", dijo Richard Ramsey, economista jefe para Irlanda del Norte del Ulster Bank.

Además, los norirlandeses promueven con fuerza la invitación a los turistas a visitar los atractivos naturales que bordean la costa y, por supuesto, todo lo relacionado con el "Titanic": los restaurantes ofrecen un menú "Titanic", en los jardines del municipio hay exposiciones fotográficas del barco, y frente al ayuntamiento, por Donegall Place, existen ocho barras de fierro arqueadas de 16 metros de alto que representan los mástiles de navíos construidos en la ciudad, partiendo por el... "Titanic". El trasatlántico es tan importante, que el gobierno local invirtió US$ 140 millones en la construcción de un enorme museo, cuyas formas reseñan las del famoso buque.

Quizás por eso, el que el barco se hundiera no parece ser motivo suficiente para evitar cualquier celebración.

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