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En 1984, en un laboratorio computacional en Moscú, Alekséi Pázhitnov, un joven ingeniero informático demoró una tarde en desarrollar una aplicación que le pareció interesante: unos bloques que descendían hasta ensamblarse con otros. En plena Unión Soviética nacía Tetris, el videojuego más extendido a nivel mundial gracias al soporte Game Boy y que lidera la lista de mayores descargas en celulares, con más de 100 millones de bajadas.
Esa aplicación, de tosco diseño, es un modesto símbolo de una industria cuya expansión la haría alcanzar este año ventas por sobre US$ 50 mil millones en todo el mundo, de acuerdo con un informe de Think Equity. La tasa compuesta de crecimiento del sector se prevé en 6,9% anual.
Arqueología informática
En los 80, la mayor parte de los entretenimientos informáticos existía en locales de flippers y enormes máquinas de videojuegos (los arcade). Los títulos más famosos eran Donkey Kong, Space Invaders y Pac-Man, algunos de los cuales se convirtieron luego en los principales productos de las primeras consolas para el hogar, como Atari.
La siguiente revolución provendría de los mismos creadores de Donkey Kong, que tomaron a Mario, uno de los personajes de ese juego, y decidieron convertirlo en un plomero. Tendría un hermano (Luigi), cualidades especiales y ambos deberían sortear aventuras en un mundo repleto de cañerías y malvadas tortugas.
El juego tuvo versiones iniciales, hasta que de la mano de la consola Nintendo se lanzó Super Mario Bros., cuyos 40 millones de copias vendidas apabullaron a la industria. Ese récord fue recién superado 21 años después con Wii Sports y sus casi 80 millones de unidades vendidas a la fecha.
La era de los móviles
La evolución de los juegos electrónicos tuvo un nuevo giro a partir de los años 90, cuando los programas de computador entraron a la carrera. El liderazgo lo anotaron creaciones como The Sims (de 2000), una simulación de la vida de personas en un mundo virtual, y World of Warcraft (1994), una plataforma online para multi-jugadores de rol.
En los 2000, el reinado pasó al Wii (2006), pero al mismo tiempo que se generaba el fenómeno de los portátiles como celulares, smartphones y tablets.
"Recientemente, los juegos en aparatos móviles se han convertido en la fuerza motriz tras el cambio de paradigma en la industria de los videojuegos, apoyados por la explosiva popularidad de los smartphones y los tablets ", dice Yong-Sauk Hau, investigador de Samsung Economic Research Institute (SERI), en el informe Three-Fold Evolution of the Game Industry.
"Con el rápido crecimiento de los juegos en celular, las compañías de videojuegos de consola y computador ya compiten por atravesar las fronteras del negocio para entrar al mercado de juegos en aparatos móviles", agrega.
A ese nuevo nicho también se están sumando compañías ajenas a los juegos, que sin embargo los ven como buena plataforma para sus propios negocios, así como las redes sociales.
En el caso de Facebook, el 12% de sus ingresos proviene de Zynga, el soporte de juegos como FarmVille y Words with Friends. Pese a todo, en términos absolutos los juegos basados en consolas siguen siendo actualmente el mercado más rentable, con sobre US$20 mil millones anuales de ventas.
No obstante, los juegos que comparten plataforma móvil y redes sociales ya superarían esa marca en 2013. Mientras la tasa compuesta de crecimiento de los juegos de consola se mueve entre el estancamiento e incluso en el declive, la de los móviles avanza a un impresionante 33,6% en el período proyectado 2009-2014.
La explicación es simple: mientras en 2010 se vendieron 50 millones de consolas, los smartphones y tablets sextuplicaron esa cifra. Aunque los avances tecnológicos han generado una ola de nuevos productos, los usuarios siguen teniendo sus debilidades.
Según datos de PlayStation Network, que vende descargas online , el juego más solicitado durante el año 2011 no fue ni Resident Evil 4 ni Mortal Kombat, sino uno sobre bloques que descienden hasta encajarse con otros en secuencias repetidas: Tetris, el mismo desarrollado hace casi 30 años en un laboratorio soviético.