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Llegó enero casi a su fin y junto con eso los supermercados y grandes tiendas comienzan a vestirse de azul y a llenar sus estantes de uniformes, cuadernos, lápices y libros. Ésta se ha convertido en la mejor época para comprar los uniformes, porque parte la competencia de las marcas por ganarse la suculenta boleta de los padres, que para equipar a sus hijos llegan a gastar unos $350 mil por niño, sumando uniformes, buzos, textos y útiles de escritorio.
¿Por qué es la mejor época? En primer lugar, porque las tiendas y librerías están vacías, en los estantes y colgadores están todas las marcas, y en ropa abundan las distintas tallas y modelos; y si busca ahorrar, a fin de enero las ventas comienzan con rebajas, y hay saldos del año anterior más baratos.
Supermercado Jumbo partió esta semana con ofertas de hasta 40% en sus artículos de vestuario de marca propia. El jueves redujo todos los precios de los uniformes Club Maxx, los jumpers y pantalones bajaron de $3.490 a $2.990 y la cotona y el delantal de $2.490 a $1.990, para las tallas 4 a 8. Ojo, que estas ofertas son válidas sólo por una semana y media, entre el 26 de enero y el 5 de febrero.
Estos precios rebajados significan, en términos reales, una reducción de 1,6% respecto del año pasado para las cinco prendas medidas. (Ver infografía).
Lider también abrió la temporada escolar con ofertas. Hasta el 15 de febrero tiene los precios más bajos que hace un año en algunos de sus productos, como los jumpers, que cayeron de $2.400 a $1.900 y las cotonas que redujeron de $2.900 a $1.900 en tallas pequeñas. Ahora, si se suman las cinco prendas del uniforme, los precios subieron este año 2,5% en términos reales.
Los saldos son convenientes. En la tienda Ripley de Alto Las Condes aún quedan packs del año pasado, de tres camisas o blusas de su marca propia Teen Club, que cuestan desde $2.990 en tallas chicas. Ahora están llegando los packs de dos camisas o blusas desde $5.990.
En ropa hay combos
En ropa escolar hay que tener en cuenta que mientras mayor es la talla, más alto es el precio de la prenda de la misma marca, además que los niños mientras más grandes, más artículos de marca piden, e incluso que hay ofertas sólo para los más pequeños.
Por ejemplo, en los combos de marca propia, que son novedad esta temporada al combinar distintas prendas a precios muy económicos. Falabella, con su marca Holley, ofrece jumper más dos blusas y polar, o pantalón más dos camisas y polar, por $7.990, sólo en tallas de 4 a 8.
Ripley promociona un jumper más dos blusas y tres calcetines, o un pantalón más dos camisas y tres calcetines Teen Club por $6.990 en tallas pequeñas. También los tienen hasta la talla 16, a $8.990.
En Paris agrandaron el combo Hemis. Ellos tienen jumper o falda más dos blusas, polar, tres calcetines y un set de lápices desde $9.990. Lo mismo para hombre con pantalón y camisas. La oferta publicada permite incluso agregar zapatos, todo por $14.990, en tallas 6 y 8.
Al analizar los valores de las prendas de marca propia, que son las más económicas, se ve que prácticamente mantienen los precios de la temporada escolar de 2011, y en promedio sólo experimentan una variación real de 0,88% respecto del año pasado.
En comparación con la ropa de marca, el ahorro es significativo. Un jumper o un pantalón de Colloky, Cacao, Maui o Polemic supera los $7.990 en tallas chicas, las blusas y camisas superan los $3.500 cada una, y los zapatos van desde los $15 mil hacia arriba.
El problema es que no todos tienen acceso a estas rebajas. Los padres cuyos hijos van a colegios con uniforme especial no tienen mucho donde ahorrar. El uniforme del colegio Pedro de Valdivia, marca First Option, en talla 8, que incluye una falda, chaleco y polera, suma $34.970.
Y ese no es todo el gasto en ropa. Se suma el buzo para deportes, que incluye pantalón, polerón, polera y short, que en el caso del Pedro de Valdivia parte desde $40 mil, en el Newland desde $38 mil y el de marca Claro Oscuro del colegio San Benito, en talla 8, vale $44.460.
Libros en San Diego
El gasto en textos de estudio es de los más altos dentro de la temporada escolar. Mientras que en básica un niño gasta alrededor de $140 mil en seis libros: de lenguaje, matemáticas, ciencias naturales, sociales, religión e inglés, en media el gasto supera los $300 mil, porque a estos seis se suman química, física y geometría, y diccionario español, otro de inglés, y en algunos colegios también la Biblia.
Cotizamos los seis textos de editorial SM, y Cambridge de inglés, para segundo básico en las librerías tradicionales Gandhi, Lápiz López y en el Jumbo, y éstos sumaron $143.250. Un 1,3% menos que el año pasado.
En las librerías de calle San Diego, pese a que los precios de los textos escolares subieron un 2% en promedio respecto de 2011, los libros son más baratos que en otras partes.
Tomando en cuenta la misma lista de libros anterior, el ahorro es de $12.420 sólo por un niño. Lo mismo pasa con los de Editorial Santillana, que para lenguaje, matemáticas, ciencias naturales y sociales en San Diego cuestan $11.600 menos que en las librerías del sector oriente. (Ver infografía).
"Este es el mismo libro de librerías. Lo tenemos rebajado, por dos razones: nosotros compramos los libros a las editoriales, no los tenemos en consignación como los supermercados y librerías, y aquí atendemos los dueños, lo que nos permite traspasar esos ahorros a los clientes", explica Carolina Ulloa, dueña de Librería Pirámide, que concentra el 80% de sus ventas anuales entre enero y marzo.
En su establecimiento tienen los libros de Editorial SM, Santillana, Pearson, Vincens Vives, Edebe y Andrés Bello, tanto de estudio como lectura complementaria. "Tengo unas 80 clientas que me mandan por e-mail o me dan por teléfono sus listas, y yo se las preparo y las pasan a buscar a la vuelta de sus vacaciones. Hay algunas que me las dejan en diciembre, y yo a ellas incluso les puedo respetar los precios del año pasado, porque hay libros que me quedaron", explica Carolina. En su local 9 de plaza Almagro abre de lunes a sábado hasta las 8 de la noche y los domingo hasta las 2 de la tarde.
Útiles escolares al por mayor
"Nosotras venimos de a dos o tres mamás a comprar a Meiggs, porque así conseguimos precios mucho más bajos, ya que desde tres unidades encuentras rebajas que disminuyen los precios casi a la mitad de lo que cuestan en la librería o el supermercado", explica Soledad Maturana, clienta de Dimeiggs.
La verdad es que al comparar los precios de los 16 productos medidos este año con los de hace un año atrás, los valores unitarios se han incrementado 6,3% real.
Esto, sumado a que los precios en Jumbo y Lider han caído 7,9 y 5,5% real, respectivamente, ha significado que hoy sea poca la diferencia entre la tienda Dimeiggs y los supermercados. La cuenta total salió casi $800 menos, ahorro menor a lo que se podría gastar en estacionamiento o en el Metro. (Ver infografía)
Pero se debe tener en cuenta que hay varios productos que en sólo una lista de útiles se piden de varias unidades, entre ellos, los cuadernos, lápices de mina, de colores, marcadores, gomas de borrar, pegamentos, etc. que se deben mantener durante todo el año en el estuche, y ahí podría aprovechar los precios al por mayor que se cobran en Dimeiggs desde las tres unidades y que son entre 15% y 20% más económicos que los valores unitarios de la misma tienda.
Más conveniente se hace el descuento cuando hay que hacer más de una lista de útiles, porque tiene más de un hijo a quien comprarle o viene acompañada, como lo hace Soledad Maturana todos los años.
Al comparar los precios al por mayor de los 16 productos analizados, la suma total es 43% más económica que en supermercados, donde no existen descuentos por volumen. (Ver infografía).
Más cómodo
Para los que privilegian la comodidad y quieren comprar desde la playa, también hay alternativas en útiles y textos de estudio. Librería Gandhi recibe las listas por e-mail y ofrece incluso las etiquetas impresas con el nombre del niño y los forros del tamaño de cada cuaderno y libro. Si compra así tendrá un 10% de descuento respecto de los valores unitarios de la tienda, pero debe retirar su compra en el local.
Librería Nacional tiene un sistema de compra online con despacho a domicilio y Librería Luces permite enviar a un mail la lista; ésta, una vez recibida, es cotizada con distintas marcas como Proarte, Artel y Faber, y si acepta el pedido, éste es despachado a domicilio, sin costo adicional, pero sólo hasta el 15 de febrero.
También puede encargar desde todo Chile su lista en la librería virtual www.prisa.cl.
Industria se juega hasta el 40% de sus ingresos anuales
Casi tan estacional como el pan de pascua. En sólo cuatro semanas, los principales actores de la industria de útiles escolares se juegan hasta un 40% de sus ingresos anuales. Así lo afirmaron las compañías Rhein, Torre y Libesa, que facturan en promedio unos US$ 50 millones al año.
La venta de cuadernos y material escolar -que considera lápices, témperas, estuches, marcadores, entre otros-, tiene su peak en la última quincena de febrero y la primera de marzo, coinciden. Es en ese período cuando las compañías ejecutan hasta el 65% de la venta anual de estos productos. En el caso de Rhein, esta cifra llega al 80%, asegura el gerente comercial de la compañía, Gonzalo Fernández. En el resto del año, la venta de estos artículos es relativamente plana y tiene una leve curva en agosto para la vuelta a clases de las universidades.
Tal es la importancia del inicio del año escolar, que las compañías tienen entre los clientes del área instituciones a los colegios, ya que algunos de ellos les solicitan cuadernos con características especiales.
Este nivel de estacionalidad ha llevado a que las compañías busquen la manera de diversificar sus ingresos en líneas adicionales, como artículos para oficina y agendas, explica el subgerente de Márketing de Libesa, Gonzalo Valenzuela. Lo mismo sucede con Rhein y Torre. Adicionalmente, en Libesa tienen una colección para el resto del año denominada stationary , que consiste en productos que se suelen comprar para regalo, como lápices con licencia o artículos para manualidades, cuya venta llega a su máximo nivel en Navidad y para el Día del Niño.
Si bien la mayoría de los consumidores espera hasta el final para realizar las compras de inicio de clases, el gerente de Márketing de Empresas Torre, Andrés Aylwin, señala que "cada día son más las personas que hacen sus compras durante enero". Esto se debe a que algunos retailers arman sus puntos de venta después de año nuevo para aprovechar aquellos consumidores que prefieren dejar todo listo antes de irse de vacaciones.
En Libesa, Valenzuela agrega que enero representa el 13% de las ventas de la temporada. Hace cuatro años, la cifra era de 8%. "Se da que en el sector oriente de la capital, la gente deja la compra lista con más anticipación que en el sector poniente. Esto se debe a la disponibilidad de los recursos para adelantar las compras", afirma.
Es un tema de gustos, ya que los precios de la temporada no varían entre enero y marzo, agrega Gonzalo Fernández de Rhein.
Las ventas de esta industria se concentran en un 50% aproximadamente en supermercados, mientras que un 30% está en librerías y el 20% restante se comercializa en el barrio Meiggs, agrega Valenzuela.