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Industria viento en popa: viajes en crucero crecen 8% al año en últimas tres décadas

domingo, 22 de enero de 2012

Valeria Ibarra y Camila Miranda
Economía y Negocios

Aunque los norteamericanos y los europeos son el grueso de los pasajeros, viajeros de Asia dinamizan el sector.

Viento en popa. Ni el hundimiento del barco Costa Concordia frente a la isla de Giglio, en Toscana, hizo perder bríos a la vigorosa industria de los cruceros y las acciones de las principales compañías -Carnival, Royal Caribbean y Norwegian Cruise Line- sólo registraron leves variaciones. Y es que el eje en este sector está lejos: son los turistas de Norteamérica y Asia los motores de este rubro, y el Caribe, Bahamas, Hawai, e incluso Alaska, los destinos preferidos.

La de los cruceros es una industria enorme. Viene creciendo año a año a tasas de 8% en promedio desde 1980, explica Bárbara Urzúa, directora para Chile de Interexpress, que representa a siete líneas de cruceros, entre ellas Royal Caribbean. En 2010, un año complejo en el mundo, la industria registró ventas por US$ 34.302,2 millones en 80 países, según cifras de Euromonitor. Según el reporte de Royal Caribbean a la Securities Exchange Comission (SEC) de EE.UU., este sector movilizó en el mundo en el ejercicio 2010 un total de 18,7 millones de personas, 55,8% de las cuales fueron turistas norteamericanos y 29%, europeos. Y mientras los pasajeros del Viejo Mundo vienen acortando sus viajes en estos suntuosos barcos, son los chinos y asiáticos los que dinamizan la industria.

Bárbara Urzúa agrega que en el mundo la expansión es "un punto superior al promedio del rubro turístico en su conjunto".

Tipos y gustos
Los cruceros son una industria concentrada, según Euromonitor. El 47% de las literas o camas, que es como se mide la capacidad de una nave de este tipo, es de Carnival, eso sí, sumando todas sus marcas. Le sigue Royal Caribbean, con el 22%, y Norwegian Cruise Line, con un 8%. Según la Asociación Internacional de Líneas de Crucero (CLIA, en sus siglas en inglés) hay cinco tipos de cruceros, cada uno para un público distinto. Los "contemporany" son los típicos tours de siete días, principalmente por el Caribe, orientados a los principiantes en estos barcos. La categoría "budget" es para los jóvenes o personas de menor poder adquisitivo, donde el viaje es por tres días de navegación y hay un fuerte foco en el entretenimiento.

Los "premium" son los largos cruceros, con varias paradas y diversos destinos. Confeccionados para turistas mayores y de clase media, con experiencia y el gusto adquirido por esta forma de turismo. Más arriba están los cruceros de lujo: preferidos por los devotos de la navegación, con viajes que pueden ser cortos o largos y preferencias por Europa y Alaska. Y por último, los cruceros especiales, que son naves más pequeñas, para explorar ríos y lugares exóticos, preferidos por trotamundos y turistas extremos con mucho dinero y de toda edad.

Los cruceros recorren todo el mundo. Pero una investigación de CLIA indica que cuando se pregunta adónde quieren ir en una de estas naves, la mayor parte opta por el Caribe y el Este de México (45%); le siguen Alaska (21%), Bahamas (20%) y Hawai (14%). En el segmento de lujo, las cosas cambian. El 36% prefiere ir a la costa caribeña y mexicana; el 22% a Europa y un 16% al Mediterráneo, las islas griegas y Turquía.

Bárbara Urzúa explica que "los destinos que están creciendo fuertemente son Europa, sudeste Asiático así como todos los destinos exóticos y diferentes". Ahí son clave los barcos en ríos. ¿Se imagina viajando por el Nilo, contemplando las pirámides, o disfrutando el Yangtzen en China? Bueno, ése es el turismo de élite, que desarrollan Viking River Cruises o River Cloud por los ríos de Europa, o los ríos de Vietnam, China y Rusia.

Sin embargo, la gran expansión del sector viene de la mano de aquellos viajeros que recién están ingresando al mundo de los cruceros, "ya sea por las diferentes alternativas, lo que lo hace accesible a distintos sectores socioeconómicos, así como la conveniencia en términos de precios y comodidad de viajar en un hotel flotante y sólo tener que hacer y deshacer maletas una sola vez en un viaje multidestinos", comenta.

¿Cuánto se gasta en los cruceros? Una encuesta de CLIA en 2011 reveló que, en promedio, cada pasajero gastó US$ 1.790 por el viaje, pero en los segmentos premium y de lujo este monto subió a US$ 2.080 y US$ 2.840, respectivamente. En los cruceros especiales, el gasto promedio fue de US$ 3.220 por viajero.

El crucero del amor
En los 70 la industria languidecía y por ello hubo un apoyo logístico muy grande en la producción de la serie "The love boat", conocida en Chile como "El crucero del amor". Se emitió originalmente entre 1977 y 1986, pero se hizo una nueva versión en 1999.

La serie transcurría en el Pacific Princess; pero también se utilizaron otras naves como el Royal Princess (para cruceros en el Caribe), el Stella Solaris (para cruceros en el Mar Mediterráneo), el Pearl of Scandinavia (para cruceros en los mares de China), o el Royal Viking Sky (para cruceros por Europa).

De los personajes, el capitán Merrill Stubing, interpretado por el actor Gavin MacLeod, se convirtió en un ícono. Tal fue su impacto que tras el programa fue contratado como el representante de la línea de cruceros Princess Cruises. El año pasado celebró su octogésimo cumpleaños con una fiesta en uno de esos barcos.

Chile: ventas de pasajes fueron golpeadas por la crisis estudiantil
El país no se escapa al furor de viajar en crucero. Según Bárbara Urzúa, directora para Chile de Interexpress, ha crecido 15% entre 2010 y 2011. Es una industria que se ha ido sofisticando. Por ejemplo, la demanda de chilenos por cruceros europeos crece muy fuerte.

En parte, explica, se debe a que por el precio de un hotel, en una de estas naves se puede tener alojamiento, transporte y las comidas. Agrega que la compra de pasajes para cruceros en el país se vio afectada por la crisis educacional. "No permitió a los padres programarse con mayor anticipación a las fechas de vacaciones, lo que claramente retrasó la venta de destinos para la tradicional temporada alta en Chile", dice. Pero no es para alarmarse. "Una vez que se estabilizó la situación, hubo un explosivo aumento de la demanda", señala.

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