Fondos Mutuos
Desde septiembre de 2008 el fondo alemán Deka tenía la opción de comprar el 80% de los 52 pisos de la torre Titanium La Portada -en Vitacura con Isidora Goyenechea-, en unos US$ 200 millones. Pero sólo concretó la adquisición del 54% del edificio desarrollado por Abraham Senerman y Bethia -grupo ligado a Liliana Solari-, ya que estos últimos rechazaron una prórroga pedida por la germana para cerrar la operación.
Según el contrato entre Titanium y la germana, en junio de 2011 vencía el plazo para que el fondo concretara la adquisición por el total pactado, pero ese mismo mes la entidad pidió a la inmobiliaria chilena aplazar en un año, hasta mediados de 2012, el cierre del negocio por el 80% de la propiedad. Ello, a cambio de pagar un monto adicional de un millón de UF, cerca de US$ 43 millones, según afirmaron cercanos a las tratativas.
Bethia y Senerman se opusieron a esa opción, tras lo cual se concretó la venta a Deka de sólo el 54% de la torre. La diferencia con el porcentaje comprometido originalmente a la alemana fue adquirida por los socios de Titanium.
Una de las razones que habría motivado a la germana a pedir una prórroga sería la falta de financiamiento para la adquisición. Consultados los representantes en Chile del fondo, sólo confirmaron el porcentaje de compra, pero no profundizaron sobre las razones, diciendo que sólo recibieron la orden de Alemania.
Actualmente, el 100% de las oficinas de Titanium La Portada se encuentra arrendado. Un 4,5% del edificio fue adquirido por el estudio de abogados Carey.
Condiciones de la operación
La compra anunciada de esta torre por parte de Deka en 2008 se transformó en la mayor operación inmobiliaria de un fondo extranjero en nuestro país.
Para materializar este negocio, la entidad alemana le había exigido a Senerman y Bethia que estuvieran arrendados 32 mil metros cuadrados de los 60 mil metros cuadrados que había comprometido para hacer oficial la transacción.
La tarea de conseguir arrendatarios no fue fácil, ya que ese proceso se vio enfrentado a los cuestionamientos relacionados a la accesibilidad que presenta el edificio debido a la alta congestión vehicular que existe en esa zona de Santiago.
Hoy trabajan cerca de 3.500 personas en la torre, la que cuenta con una galería comercial de casi dos mil metros cuadrados, que también está arrendada a diferentes marcas.