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NUEVA YORK.- El petróleo cerró con pérdidas hoy, presionado por un retroceso de la confianza del consumidor en Estados Unidos, lo que erosionó el efecto positivo de un informe previo sobre ventas minoristas de febrero en ese país.
El crudo para entrega en abril se cotizó en US$81,24 el barril, marcando una caída de 87 centavos respecto al cierre del jueves, lo que equivale a una baja de 1,06%.
Durante la sesión de hoy, el petróleo se valoró entre un nivel mínimo de US$80,57 y un máximo intradiario de US$83,16, el más alto para el contrato de corto plazo desde el 11 de enero.
Por su parte, el petróleo Brent, de referencia en Europa, subió 2,28% respecto al cierre del jueves, cotizándose en US$82,11 el barril.
La confianza de los consumidores cayó levemente a principios de este mes, mientras los ciudadanos se mostraron menos positivos sobre las perspectivas laborales, según mostró un sondeo.
"El crudo cayó luego del dato de la confianza del consumidor y de la revisión de enero de las ventas minoristas", explicó Mark Waggoner, presidente de Excel Futures en Newport Beach, California.
Las acciones de Wall Street cayeron por la merma de la confianza de los consumidores también y contrarrestaron el efecto de la subida de las ventas minoristas de Estados Unidos en febrero.
Mayor demanda para 2010
Las cotizaciones del crudo recibieron algo de apoyo en un reporte de la Agencia Internacional de Energía (AIE, por su sigla en inglés), que dijo hoy que la demanda mundial de petróleo este año será ligeramente más alta de lo calculado anteriormente, debido al crecimiento de los países en vías de desarrollo.
La agencia elevó sus estimaciones para la demanda absoluta en 2009 y 2010 en 70.000 barriles por día, desde su estimación de febrero. Ahora prevé que la demanda mundial promediará 86,57 millones de barriles diarios este año.
"Revisamos al alza las cifras tanto para el 2009 y el 2010 sobre la base de una fuerte demanda fuera de la OCDE", explicó David Fyfe, jefe de la división de industria petrolera y mercados de la AIE.
En contraste, la proyección del 2010 para la OCDE fue rectificada a la baja, en gran medida por las previsiones de una menor demanda de combustible de calefacción en el primer trimestre en Europa.