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Chile pide a EE.UU. extender plazo límite para el ingreso de uva nacional a ese mercado

jueves, 11 de marzo de 2010

Danilo Bustamante Rocha
Economía y Negocios

Problemas en puertos tras sismo han demorado los embarques. Exportadores arriesgan pérdidas por US$200 millones.

En manos del gobierno de Barack Obama se encontraría parte relevante de las exportaciones de uva chilena a dicho mercado. Esto, debido a que el 10 de abril entran en vigencia en el país del norte las regulaciones derivadas de su marketing order , las cuales elevan las exigencias normativas en torno a la calidad de la fruta que ingresa a dicho mercado, haciendo en la práctica inviable el envío de uva después de la citada fecha límite.

Aunque la industria convive habitualmente con esta regulación, el retraso que registró esta temporada la principal fruta del país, la uva de mesa, tiene a los exportadores aún sin despachar a EE.UU. Y es que unas 140 mil toneladas, cifra relevante si se considera que al 8 de marzo los envíos llegaban a las 240 mil toneladas.

Al retraso por razones climáticas que tuvo la cosecha de uva se agrega lo sucedido el 27 de febrero en Concepción. Esta situación afectó el normal funcionamiento de los puertos del país, además de generar menor asistencia laboral en los packing de las exportadoras frutícolas.

Las cuentas preliminares que sacó la Asociación de Exportadores (Asoex) entregaron un resultado preocupante: si entra a regir el marketing order el 10 de abril, los últimos embarques con uva nacional hacia EE.UU. saldrán del país el 28 de marzo, o sea, las 140 mil toneladas de uva deben despacharse en poco más de dos semanas. La conclusión es que los tiempos no cuadran.

Consciente de la gravedad del tema, el Gobierno envió el 4 de marzo una misiva a través del embajador de Chile en el país del norte, José Goñi, a Hillary Clinton, secretaria de Estado de EE.UU. En la carta, el Gobierno reiteró el agradecimiento por la ayuda de EE.UU. en el marco del terremoto, la que incluyó la propia visita de Clinton al país. También las autoridades destacaron la relevancia que tiene para la economía local la agricultura, solicitando una prórroga de diez días en la entrada en vigencia de las normas vinculadas al marketing order .

"El reciente terremoto ha interrumpido la cosecha de la uva de mesa y la habilidad de Chile de enviar esta cosecha a EE.UU. La interrupción continuará por algunos días porque se podrían hacer reparaciones en caminos, puentes, puertos y otras instalaciones de transporte. Nuestra industria estima que 15 días de envío se perderán en el peak de la cosecha, los que no podrán ser recuperados debido a la regulación de importación a la fecha del 10 de abril", consignó el embajador Goñi en la misiva.

Aunque la solicitud fue hecha, hasta el momento no hay una respuesta oficial.

Posible impacto
El tema mantiene en alerta a los exportadores. Dado que aún falta cosechar uva de mesa desde la Región de Valparaíso al sur, para muchas empresas este problema puede repercutir en parte importante de sus envíos.

"En una situación normal es muy difícil poder despachar las 140 mil toneladas de uva antes del 10 de abril", afirma Ronald Bown, presidente de la Asoex. Sin embargo, la situación dista de ser corriente. Hoy, de acuerdo a datos del sector, los puertos se encuentran operando entre un 90 y 95% de su capacidad, pero eso no basta y se necesita "que exista una eficiencia portuaria al límite", agrega el líder gremial.

"Además, se requiere que los barcos que llevan uva de mesa tengan una determinada prioridad", insiste Bown, quien agrega que ni siquiera con esta eficiencia, ni con una priorización a los traslados frutícolas se puede asegurar la colocación de las 140 mil toneladas, por lo que la prórroga se vuelve indispensable.

En caso contrario habría perjuicios millonarios para los exportadores, de acuerdo con el análisis preliminar de la Asoex.

"Esto puede significar un perjuicio para el sector de aproximadamente US$ 200 millones. Se trata de US$ 100 millones que no podrán ingresar a EE.UU., uva que deberá ser derivada a otros lugares. Si esa cantidad llega a otro mercado, lo que sucede es que los precios caen. Este perjuicio se suma a los efectos que se producen en el mismo mercado norteamericano, donde no se va a cumplir con los contratos y además que generará espacios vacíos, lo que trae como consecuencia su reemplazo por fruta de otros países y una pérdida seria de la imagen país", detalla Bown.

En la temporada 2008-2009, Chile exportó 849 mil toneladas de uva de mesa. El 55% de esa fruta fue a EE.UU. (464 mil toneladas). En 2009-2010, el país sólo ha enviado 240 mil toneladas.


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