España realiza intento desesperado por calmar a los inversionistas
martes, 09 de febrero de 2010
Economía y Negocios
Líderes económicos del país pidieron en Londres "un poco de fe" en sus planes.
Más de un centenar de banqueros e inversionistas se dieron cita en Londres para escuchar las explicaciones y promesas de las autoridades económicas españolas. El mensaje con que llegaron Elena Salgado, ministra de Economía, y su comitiva fue uno: "Podemos resolver nuestros problemas".
Pero el mensaje fue recibido con escepticismo. El costo de la deuda española y el riesgo país han subido en los últimos días, a medida que crecen los temores que el país ibérico sea incapaz de cumplir con sus obligaciones, ante su alto déficit fiscal (11% del PIB), uno de los más altos de la región junto a Grecia, otro país en problemas.
"Podemos bajar el déficit público del 11% al 3%... Pueden creerme o no y el tiempo lo dirá, pero España ya lo ha hecho antes", dijo -según el diario El País - el secretario de Estado de Economía español, Manuel Campa. La declaración hizo referencia al programa que siguió España entre 1995 y 2007.
En una declaración menos afortunada, el ministro de Fomento español, José Blanco, acusó a la prensa y a "especuladores" de participar en un complot contra España.
"Ahora que ven (especuladores del mercado) que salimos de la crisis, no quieren que se regulen mejor para poder seguir haciendo de la suyas", dijo Blanco, asegurando que la campaña busca afectar al euro y no solo a España.
La declaración fue duramente criticada y el Financial Times calificó de "paranoico" al gobierno español.
Fitch descarta contagio
El presidente mundial de la agencia calificadora Fitch, Marc Ladreit de Lacharrière, descartó que la crisis que atraviesan Grecia, España y Portugal pueda extenderse al resto de la zona euro.
Según Ladreit, en entrevista con una radio francesa, estos países están en el inicio de una nueva clase de crisis financiera, pero negó que otros países de la zona euro, sobre todos los más grandes, vayan a enfrentar un problema similar de riesgo fiscal.
Sobre todo, explica Ladreit, porque en parte los problemas se han producido por no seguir "las directrices europeas", lideradas por Alemania y Francia, a los que considera como países con una sólida credibilidad entre los inversionistas.
Para Merrill Lynch sí habrá un efecto. En un comunicado, los analistas del banco advirtieron que casos como el de Grecia o España afectarán al euro por años, disminuyendo su posibilidad de convertirse en la opción al dólar como moneda de reserva.
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