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El Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet acogió la petición de la industria pesquera (que había amenazado con recurrir a la Contraloría y a Tribunales), en orden a limitar la llegada de grandes buques factoría extranjeros frente a las costas del país, lo que ha impactado fuertemente la extracción del jurel. Para esto, se condicionó la llegada de embarcaciones de apoyo y avituallamiento a los puertos chilenos. Feliz se mostró el presidente de la Sociedad Nacional de Pesca de Chile (Sonapesca), Federico Silva, con la aplicación del Decreto 123. No obstante, no descartó eventuales demandas por parte de los países afectados con la medida tomada por el Gobierno chileno.
Así es como se amplió el Decreto 123, que impide el abastecimiento de los buques extranjeros en los puertos chilenos, siempre y cuando cumplan con la adopción y aplicación de medidas de conservación compatibles con las que se aplican a los mismos recursos en las áreas marinas bajo jurisdicción nacional, dice la legislación chilena.
Ahora, cada vez que las naves que presten servicios de apoyo logístico, avituallamiento o preparación de la pesca (tales como transporte de personas, del recurso, insumos o cualquier otro suministro), deben solicitar acceso a puerto, el que será otorgado cuando las embarcaciones cumplan con la normativa local. Así, serán fiscalizadas bajo los mismos parámetros que se les exigen a los barcos chilenos.
"Si bien el acceso y uso de los puertos nacionales por naves pesqueras de pabellón extranjero es regulado por el DS 123, de 2004 (...) el objetivo de conservación de sus disposiciones es frecuentemente vulnerado por las actividades que realizan aquellas naves que prestan servicios de apoyo logístico y avituallamiento a naves pesqueras que operan en el alta mar adyacente a la zona económica exclusiva nacional", dice el Decreto 329, firmado por la Presidenta y los ministros de Economía, Relaciones Exteriores y Defensa.
Con la medida se busca complicar el trabajo de flotas extranjeras que operan en aguas internacionales sin ninguna regulación. En Chile, la Ley de Pesca regula el tamaño de los barcos y la cuota de extracción de las empresas.
La industria nacional sostiene que los barcos con bandera de países como China y de la Unión Europea ya depredaron el recurso frente a sus costas y ahora buscan llenar sus bodegas cerca de Chile. Y es que fuera de las 200 millas de Zona Económica Exclusiva (ZEE) de la mayoría de los países costeros, en el Pacífico Sur, nunca ha existido un acuerdo de regulación. Así es como estas naves, que procesan el jurel y lo congelan, han comenzado a llegar en masa al Pacífico Sur y algunas a puertos chilenos, acusan los pesqueros.
Sonapesca: Existe el riesgo de que nos lleven a la OMC
-¿No hay temor de que los países que se vean afectados recurran a la OMC?
"Existe ese riesgo, y si eso sucediese, nosotros hemos comprometido como Sonapesca nuestro apoyo y ayuda en lo que se pueda al Gobierno para hacer frente a esas posibles demandas".
"Si eso sucede, tenemos más que claro que tenemos que ir a donde se nos cite, a los tribunales que quieran, y presentar nuestro caso, el cual consideramos que es muy sólido, porque la legislación tanto interna como internacional respecto de la protección y conservación de los recursos es bastante clara, y nosotros estamos actuando en esa línea".