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Entrevista al economista Miguel Ángel Santos:

"El costo para que Venezuela salga adelante podría ser de US$ 80 mil millones"

domingo, 17 de marzo de 2019

José Tomás Tenorio Labra
Internacional
El Mercurio

El investigador de la Universidad de Harvard explica los planes de la oposición para que en un gobierno de transición se pueda recuperar la capacidad productiva del país.



Ahogada económicamente, sin recursos suficientes y con su capacidad productiva casi totalmente paralizada, Venezuela enfrenta una carrera contra el tiempo en la que cada día que pasa representa un aumento de los números rojos para el país. Mientras el gobierno de Nicolás Maduro intenta aferrarse al poder, la oposición liderada por Juan Guaidó ya arma planes para sacar a la nación petrolera de la profunda crisis en la que se encuentra durante la esperada transición.

En conversación con "El Mercurio", el investigador senior del Centro para el Desarrollo Internacional de Harvard, Miguel Ángel Santos, detalló cuáles son algunos de los planes de la oposición para el futuro del país. El economista, quien vendrá a Chile la próxima semana para participar del foro "La Venezuela que viene: soluciones políticas y económicas", organizado por el Centro de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, asegura que el país ha dado un "salto enorme hacia el pasado", y que el trabajo de un eventual gobierno de transición tendría como pieza clave el conseguir urgentemente grandes cantidades de recursos.

-¿Cuál es la Venezuela que se heredaría en caso de que haya un gobierno de transición?

"Hoy, una nueva Venezuela vendría con 21 años de socialismo o Revolución Bolivariana encima. Al cierre del 2018, el país había perdido 48,5% de su PIB per cápita en 5 años, la caída más grande registrada en la historia en situaciones que no son de guerra civil, y entre las 10 más grandes que sí incluyen situaciones de guerra civil, ese es el país que heredamos.

Es un país que en 1998 producía 3,5 millones de barriles de petróleo al día, y ha terminado en 2018 produciendo cerca de 1 millón de barriles por día. Es un país cuyas importaciones de alimentos han caído 70% en 5 años, y de medicinas, un 81% en el mismo período.

No solamente es que la bonanza petrolera fue totalmente despilfarrada por el gobierno, sino que hoy en día, la deuda de Venezuela, según estimaciones, debe estar entre US$ 150 mil millones y US$ 180 mil millones, cuando en 2006, antes de que empezara la bonanza más acelerada, era de US$ 25 mil millones. El régimen multiplicó la deuda por seis veces en el escenario más conservador.

Además, ha defraudado a los acreedores, y entonces ellos se han lanzado sobre los activos que la república tiene en el exterior como una manera de resarcir estas deudas".

-¿Cuáles son, entonces, los pasos a seguir y las herramientas necesarias para un eventual gobierno de transición?

"Hay algunas cosas que se pueden empezar a hacer desde ahora, y hay otras cosas que tienen que esperar que ocurra una transición política. Pero entre las cosas que se están haciendo ahora está el hecho de que la oposición venezolana, apoyándose en el reconocimiento internacional al gobierno de Juan Guaidó, ha designado a un procurador especial, José Ignacio Hernández, para que se ponga al frente de una operación para defender los activos de la república en el exterior. Esos activos se encontraban en procesos de juicio, amenazados por todos los acreedores internacionales, y en este momento, Venezuela está al frente de una operación que procura que el gobierno de EE.UU. ponga una suerte de congelamiento sobre los activos, hasta que Venezuela no tenga un gobierno reconocido nacional e internacionalmente que esté en capacidad de iniciar un proceso de renegociación y reestructuración muy agresiva de su deuda.

Esto es muy importante, porque Venezuela, para recuperarse del panorama que describí, necesita una cantidad enorme de recursos. Yo he trabajado con un equipo de Harvard estimando de qué tamaño era esa cantidad de recursos a lo largo de los años, y cada año que pasa y no hay una transición, le tienes que agregar a la cuenta una cantidad de recursos fenomenal a la cuenta".

-¿De cuánto se habla?

"Nuestra estimación de lo que Venezuela pudiera estar necesitando es un programa de financiamiento multilateral, partiendo de un acuerdo con el FMI. Un gobierno de transición en Venezuela podría aspirar a un préstamo de entre US$ 50 mil millones a US$ 60 mil millones. Pero como Venezuela y su población no pueden esperar, se está gestionando por parte de la administración Guaidó préstamos puente y donaciones, de entre US$ 10 mil millones y US$ 20 mil millones, para que en el caso de que ocurra una transición, el gobierno de transición pueda entrarle de lleno a la crisis desde el día uno. Si se toman los márgenes altos, el costo para salir adelante podría ser de US$ 80 mil millones, que es prácticamente el tamaño de la economía venezolana.

Cuando la gente ve esto, se altera y dice que se está pidiendo como ayuda el tamaño de la economía, y nosotros decimos que sí, pero eso dice mucho sobre la pequeña que ha llegado a ser la economía y no tanto de lo grande que ha llegado a ser el programa. Yo estoy seguro de que en algún momento de años atrás el país fue más pobre, pero desde que se tienen estadísticas del Banco Central, que se fundó en 1950, este es el momento en el que Venezuela ha sido más pobre en su historia".

-Además de los préstamos externos, ¿qué otras medidas se pueden tomar para reactivar la economía?

"En los meses que tome obtener estos recursos, el país tendría que recrear los mecanismos de mercado, ya que Venezuela es hoy un país cuyo mecanismo de mercado fue destruido, por lo que la oposición se ha ido encargando de aprobar en la Asamblea Nacional las leyes que harían falta para recrear estos mecanismos.

Se está encargando ahora de discutir la ley de Hidrocarburos, que convertiría la obligación de PDVSA de ser mayoría en una opción. Esto es muy importante, ya que como PDVSA quebró, y tiene obligación de ser mayoría, no tiene cómo poner dinero, y como no puede poner dinero, nadie más puede ponerlo. Por esto se está tramitando una ley en la que PDVSA, como compañía estatal, sigue existiendo, y en la nueva Venezuela se espera que sea un competidor fuerte, pero que compita sobre las mismas bases que el resto, y que tiene la opción de ser mayoría en el negocio petrolero, pero no la obligación.

Con esto, lo que buscamos es tratar de atraer inversión extranjera hacia el sector de una forma muy acelerada, ya que si bien se planea diversificar las exportaciones a largo plazo, en el cortísimo plazo, lo que tiene para venderle al mundo es petróleo".

''Desde que se tienen estadísticas del Banco Central, que se fundó en 1950, este es el momento en el que Venezuela ha sido más pobre en su historia". .................................................. MIGUEL ÁNGEL SANTOS

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