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Fuerza Armada le juró ayer lealtad

Los militares: el pilar central del régimen

viernes, 11 de enero de 2019

France Presse
Internacional
El Mercurio

Caracas La cúpula castrense es clave en el gabinete y sobre todo en empresas estatales.



El gobierno de Nicolás Maduro es un fenómeno telúrico continuo, pero el mandatario sigue en pie. Ayer asumió un nuevo período de seis años, al que no habría llegado sin su principal sostén: los militares.

Para no dejar dudas de que el Presidente y sus generales son uno, la Fuerza Armada Nacional (FAN) le reafirmó su lealtad tras la investidura.

En su promesa, el alto mando, junto a unos 4.900 efectivos y tanques militares, ratificó que la FAN es "socialista, antiimperialista y profundamente chavista". En total, Venezuela tiene 365.315 efectivos y 1,6 millones de milicianos civiles.

"Acatamos sin vacilación su mando único e indiscutible liderazgo para dirigir los destinos de la patria", señaló un dicurso leído por el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino.

Empuñando una réplica de la espada de Simón Bolívar, Maduro les agradeció y pidió mantener una "unión indestructible ante cualquier circunstancia".

El mandatario ha premiado la lealtad de los militares y les ha dado vasto poder político y económico. La cuota castrense en el Ejecutivo fue de 25% en tiempos del fallecido líder y teniente coronel Hugo Chávez (1999-2013). Con Maduro llegó a 43,7% en 2017 y hoy es de 26,4%, según la ONG Control Ciudadano.

De 32 ministros, nueve son militares y dirigen carteras como Defensa, Interior, Agricultura y Alimentación, además de la petrolera PDVSA -que aporta 96% de los ingresos del país- y el servicio de inteligencia.

"Los ministerios ya no representan fuentes de riqueza como antes. Los militares prefieren manejar" la importación y venta de alimentos subsidiados, dijo Rocío San Miguel, presidenta de Control Ciudadano, sobre la merma en el gabinete.

Una televisora, un banco, una ensambladora de vehículos, una constructora y una compañía minera, petrolífera y gasífera refuerzan la influencia de los militares, que según analistas creció a la par con la impopularidad de Maduro.

No en vano el mandatario considera a la Fuerza Armada la "columna vertebral" del país, que pasó de ser uno de los más prósperos de América Latina a padecer la peor crisis económica de su historia moderna.

Además del respaldo militar, Maduro cuenta con amplio control político. El Parlamento es el único poder que el oficialismo no domina, pero fue sustituido en la práctica por una Asamblea Constituyente 100% chavista.

Ayer, a la hora de la investidura, Juan Guaidó, presidente del Legislativo, pidió a los militares "desconocer" a Maduro. Pero la cúpula castrense ya había ignorado un reciente llamado del Parlamento a respaldar un "gobierno de transición" que sustituya al de Maduro, considerado ilegítimo por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos.

"Maduro se apoya en los militares, y estos en Maduro, para beneficiarse económicamente y evitar ser objeto de medidas judiciales posteriores a una derrota del régimen", comentó el politólogo Luis Salamanca.

Pese al empeño por mostrar una FAN monolítica, Padrino admite que el "diablo" ronda los cuarteles. Dos generales figuran entre los detenidos por un presunto atentado contra el mandatario el pasado 4 de agosto, cuando dos drones con explosivos estallaron cerca de una tarima donde encabezaba un acto militar.

Unos 180 efectivos fueron detenidos en 2018 acusados de conspirar, según San Miguel. Human Rights Watch denuncia torturas.

En septiembre pasado, The New York Times reveló que diplomáticos estadounidenses se reunieron con militares que tramaban un golpe de Estado, finalmente abortado. Posteriormente, el Presidente Donald Trump dijo que si los uniformados quisieran podrían derrocar a Maduro, quien denuncia que Washington tiene listos 120 millones de dólares para "comprar" oficiales.

En un contexto en que pocos escapan a la escasez de alimentos y medicinas y a la hiperinflación, unos 4.309 efectivos desertaron de la Guardia Nacional en 2018, según una lista filtrada desde el organismo y citada por Control Ciudadano.

La ONG estima que unos 10.000 miembros de la FAN pidieron la baja desde 2015.

Para Salamanca, altos oficiales se debaten entre "seguir con Maduro a riesgo de hundirse con él" o "salvar el pellejo" sometiéndose a la justicia de países como Estados Unidos, que sancionó a varios militares por corrupción, narcotráfico y violaciones de derechos humanos, prohibiéndoles ingreso y congelando bienes.

"Las sanciones van a apretar a los miembros de la familia (...) Les va a poner la vida dura, los van a obligar a volver a Venezuela o negociar con los países que están tras esto, a cambio de delaciones. Esto podría vencer la resistencia interna", vislumbra el experto.

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