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Centro de Investigación e Innovación (CII) de Viña Concha y Toro:

Investigación aplicada para la industria del vino

jueves, 06 de diciembre de 2018


Ediciones Especiales
El Mercurio

Con un presupuesto anual de US$2.513 millones, se trata del principal Centro de Investigación de estas características en la región y se proyecta como un referente de investigación aplicada a nivel mundial.



Desde el cultivo del viñedo hasta la producción del vino. El Centro de Investigación e Innovación (CII) de Viña Concha y Toro trabaja en proyectos que abordan toda la cadena productiva, con el objetivo de hacer la industria vitivinícola más innovadora, sustentable y competitiva.

El CII, ubicado en el corazón del Valle del Maule, junto a Lourdes -el fundo más grande de la compañía-, se inauguró en 2014 y contó con una inversión inicial de US$5 millones. Su creación responde a uno de los pilares diferenciadores de Concha y Toro: ser una empresa líder en innovación.

La entidad se compone de: un centro de extensión, un laboratorio químico y enológico, un laboratorio de biología molecular y una bodega experimental. Actualmente, existen más de 70 proyectos de I+D en desarrollo en el centro.

"El CII fue concebido para hacer investigación aplicada y desarrollar nuevas tecnologías en las áreas de la viticultura y enología, buscando contribuir al desarrollo y competitividad de la industria del vino en Chile y el mundo, proveyendo de conocimientos y nuevos descubrimientos que permitan enfrentar los futuros desafíos del sector", señala Gerard Casaubon, director del CII.

Actualmente, el Centro de Investigación e Innovación de Viña Concha y Toro trabaja con cinco programas estratégicos que guían las investigaciones desde el viñedo hasta el producto. Gracias a sus instalaciones, equipamiento y equipo profesional se ha logrado avanzar en distintos ámbitos de la vitivinicultura.

En los cuatro años que lleva operando, el CII ha avanzado en investigaciones de mediano y largo plazo que buscan, por una parte, apoyar la toma de decisiones del área agrícola y enológica, y, por otro lado, investigar e implementar nuevas metodologías que apunten a mejorar la calidad de plantas y uvas, modernizar sus procedimientos y alcanzar el más alto estándar en los vinos producidos.

En el Laboratorio de Biología Molecular se trabaja para identificar genéticamente los distintos tipos de enfermedades que pueden afectar al viñedo y cómo prevenirlas. El equipo de profesionales busca mejorar los métodos para identificar virus y hongos, además de probar la aplicación de agentes naturales para reforzar el sistema de defensa de las plantas.

"A través de herramientas de biología molecular, se están creando plantas 2.0, es decir, reforzadas ante posibles enfermedades. Esto es un avance importante no sólo para Viña Concha y Toro, que tiene 9.717 hectáreas plantadas en Chile, sino que para toda la industria. Debido a que las enfermedades no conocen los límites entre un viñedo y otro, el reforzamiento de plantas a nivel nacional es un elemento positivo para la industria en su totalidad", agrega Casaubon.

TRANSFORMACIÓN DIGITAL

Durante 2017 se dio un gran paso al consolidar la transformación digital de los diferentes procesos del CII. En este sentido, en el Laboratorio de Biología Molecular, se incorporó equipamiento robótico que permite preparar muestras para testeo de enfermedades del viñedo de manera más rápida y eficiente, disminuyendo el error humano asociado a esta acción.

Este equipo, único en Chile, es capaz de preparar 1.200 muestras en un poco más de una hora, mientras que el método manual tarda alrededor de un día y tiene mayor porcentaje de error. Esto se ha convertido en un avance significativo para las investigaciones enfocadas en la prevención de enfermedades del viñedo, que sirven tanto a la compañía como a la industria en general.

Por otra parte, en la Bodega Experimental, se está trabajando en un prototipo de bin de fermentación automatizado. A través del Internet de las Cosas (IoT), Big Data e Inteligencia Artificial, se puede recolectar información en tiempo real del proceso de fermentación, permitiendo a los enólogos conocer detalles más precisos y basarse en mediciones objetivas para tomar decisiones claves en esta etapa.

"Esto no sólo ha permitido lograr una optimización de los tiempos de fermentación, sino que también una mayor eficiencia en el uso de bodegas y la obtención de vinos con calidades consistentes en el tiempo", señala el director del CII.

-¿En qué nivel se encuentra a nivel internacional este centro?

"Este centro es único en Latinoamérica, y uno de los pocos centros de investigación privados especializado en vitivinicultura en el mundo. Con un presupuesto anual de US$2.513 millones, se trata del principal centro de investigación de estas características en la región y se proyecta como un referente de investigación aplicada a nivel mundial".

-¿Cuáles son las principales investigaciones que aborda actualmente?

"Hoy, el CII guía sus investigaciones a través de 5 programas estratégicos, que van desde el viñedo hasta el producto: fortalecimiento del material vegetal; recursos hídricos y cambio climático; valoración de la calidad de uvas y vinos; industria vitivinícola inteligente y diseño de nuevos productos".

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