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Hoy se realizará un segundo encuentro en el Aula Paolo VI, en el Vaticano:

Papa Francisco entrega documento con "temas de meditación" a prelados chilenos

miércoles, 16 de mayo de 2018

Fernanda Paúl G. Desde el Vaticano
Nacional
El Mercurio

Durante la misa matutina realizada en Santa Marta, el Pontífice habló de la necesidad de ser obispo para "custodiar el rebaño" y no para "trepar en una carrera eclesiástica".



El reloj marcaba las 15:30 horas en Roma cuando los obispos chilenos que se alojan en la Casa del Clero, en la calle Traspontina, se subieron al bus que los llevaría al Aula Paolo VI, en el Vaticano. El clima no parecía primaveral: antecedido por una tormenta, el sol salía a ratos y la temperatura no superaba los 16 grados.

Pero los prelados tuvieron suerte: mientras caminaban al vehículo, en medio de un silencio solo interrumpido por periodistas, había un sol intenso.

Así, y sin dar declaraciones, llegaron hasta donde los esperaba el Papa Francisco para sostener la primera de cuatro reuniones convocadas por el Pontífice, que tienen como fin discernir las medidas para "restablecer la comunión eclesial en Chile".

Francisco saludó de manera personal a cada obispo. Luego, se sentó al medio y comenzó su esperada intervención.

En el encuentro, que duró media hora, no habló nadie más. Algunos obispos tomaron notas. Otros solo lo escucharon.

Además, el Sumo Pontífice les entregó un documento en que definió los "temas de meditación".

El punto de partida del texto es la "centralidad en Jesucristo" y llama a no olvidarse de que su misión es servir al "pueblo de Dios". Esto plantea un cambio profundo en el "modo de hacer pastoral". Asimismo, se remarca la importancia de trabajar por quienes más lo necesitan y que cuando hay idolatrías de poder se instalan los vicios en el ministerio que los prelados ejercen.

La intervención de Francisco estuvo en la misma línea: los instó a abrir un proceso sinodal, de reflexión y de discernimiento para analizar profundamente dónde se ha fallado.

De esa manera, y como señaló ayer la Santa Sede en un comunicado, "se abre un tiempo dedicado exclusivamente a meditar y orar" hasta el encuentro de hoy. Para mañana, la agenda marca dos reuniones finales.

Según quienes acudieron a la cita, el Papa no habría abordado la situación del obispo Juan Barros. Fue una intervención en "términos teológicos" y con "mucha información" de los problemas que tiene la Iglesia Católica en Chile.

Al finalizar el encuentro, la mayoría de los obispos que alojan en la Casa del Clero regresaron en bus, mientras otros se quedaron en el Vaticano para visitar la basílica. El resto de la tarde estuvieron solos, algunos en la capilla, otros en sus piezas, reflexionando sobre las palabras del Papa. Solo se juntaron de nuevo para la comida.

También se vio salir del edificio a uno de los dos investigadores del caso chileno, el sacerdote español Jordi Bertomeu.

Misa con señal clara

Durante la eucaristía de ayer en Santa Marta, que comenzó a las 7:00 horas, el Papa realizó una homilía en la que, justamente, abordó estas ideas.

Aludiendo al pasaje de Hechos de los Apóstoles, dio un mensaje a los obispos de todo el mundo: "Velen por el rebaño; son obispos para el rebaño, no para trepar en una carrera eclesiástica, no".

Después, reflexionó acerca del momento en que deberá despedirse, tal como el apóstol Pablo hizo con los ancianos para ir a Jerusalén. Francisco señaló: "Pienso en todos los obispos. Que el Señor nos dé a todos la gracia de poder despedirnos así, con este espíritu, con esta fuerza, con este amor a Jesucristo...".

El mensaje en la antesala de la reunión con los prelados chilenos fue interpretado por miembros de la Iglesia como una clara señal de lo que el Papa busca transmitir.

Presente cardenal canadiense
En la reunión también participó Marc Ouellet, prefectode la Congregación para los Obispos.

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