Dólar Obs: $ 679,90 | 0,43% IPSA -1,17%
Fondos Mutuos
UF: 27.565,79
IPC: 0,00%
Estudio de sedimentos en la costa sudafricana:

Megaerupción volcánica hace 74 mil años favoreció el florecimiento de la humanidad

martes, 13 de marzo de 2018


Vida Ciencia Tecnología
El Mercurio

Poblaciones antes dispersas se concentraron en zonas que no fueron afectadas por el volcán Toba, situado en Indonesia. La catástrofe que produjo fue a nivel global.



Los primeros humanos modernos en la costa de Sudáfrica habrían prosperado a partir de la erupción del supervolcán de Toba, en Indonesia, hace unos 74 mil años. Así lo asegura un estudio publicado ayer en el sitio web de la revista Nature.

El violento despertar del Toba en la isla de Sumatra, considerado el más fuerte de los últimos dos millones de años, provocó condiciones que pusieron la vida al borde de la extinción. Es así como al menos durante unos años no hubo verano, el cielo era rojo por la noche, los árboles no podían crecer y mamíferos como los antílopes redujeron su masa, lo que resultó en menor alimento para sus depredadores humanos.

"Muchos estudios previos intentaron probar que Toba devastó poblaciones humanas, pero fallaban, porque no eran capaces de encontrar evidencias que lo ligaran a asentamientos humanos en el momento en que sucedió", indicó Curtis H. Marean, director del proyecto de las excavaciones de Pinnacle Point, en Sudáfrica, zona costera a 9 mil kilómetros al oeste, donde se encontró material de la erupción asociado a actividad humana.

La investigación la firman 16 expertos provenientes de avanzados centros de investigación, como el vulcanólogo de la Universidad de Nevada Eugene Smith o Christine Lane, del Departamento de Geografía de la Universidad de Cambridge, entre otros.

El equipo probó cómo el volcán habría afectado a los ecosistemas de formas distintas, pero también favoreció su concentración en zonas refugio donde grupos de humanos pudieron sobrevivir sin dificultad, gracias, por ejemplo, a los recursos disponibles en la costa, donde los mariscos no se habrían visto afectados por la erupción.

"Descubrimos que la gente del asentamiento siguió viviendo en el sitio después de la erupción, sin encontrar pruebas de que tuviera impacto en su vida", aseguró Erich Fisher, encargado de la recreación fotográfica de los modelos 3D.

El próximo paso de la investigación será aplicar los innovadores métodos del estudio en otros asentamientos de África y comprobar si esta fue la única población que consiguió superar esa época.

Los estudios anteriores sugerían que la erupción del Toba habría generado un cuello de botella en la evolución humana, ya que produjo tantas muertes que la especie estuvo al borde de la extinción, y solo sobrevivieron unos pocos miles, que fueron capaces de organizarse y repoblar el planeta devastado.

La investigación de Toba también arrojó nuevos antecedentes sobre la erupción del Monte Tambora, también en Indonesia, en 1815, que habría provocado un 1816 sin verano y grandes migraciones, aunque su impacto fue cien veces menor que el de Toba.

90%
fue la disminución máxima de luz solar en el planeta debido a las cenizas inyectadas a la atmósfera por el volcán Toba, la que se prolongó por más de un año.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia