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Pablo Quintanilla fue sexto y trepó al octavo lugar de la general:

El Dakar llega a La Paz entre protestas y fervor popular

viernes, 12 de enero de 2018

Cristóbal Valencia Enviado especial a La Paz
Deportes
El Mercurio

Los fanáticos coparon la ruta y las calles de la capital boliviana para recibir a los pilotos. Una manifestación en contra del gobierno retardó la llegada de la delegación. Para los chilenos fue un buen día.



Locura en Bolivia. Mucha gente en la ruta y calles abarrotadas en La Paz para presenciar el final de la sexta etapa del Dakar. El Presidente Evo Morales, con un vistoso collar de hojas de coca, saludó el paso de los competidores.

Todo se exacerba para la caravana de pilotos en el altiplano. "El público acá se vuelve loco, hay mucha gente, el año pasado fue igual. Se agradece, porque uno viene cansado y recibir ese cariño te da un poco más de ánimo y te motiva a seguir", asegura el piloto nacional Juan Ignacio Cornejo (Honda).

"En pocas disciplinas pasa lo que está pasando en Bolivia con el Dakar: acá la carrera se vive de una forma impresionante, es realmente increíble", complementó el también chileno Patricio Cabrera (Kawasaki).

Ignacio Casale también valoró al público. "Nunca había visto tanta gente mirando el Dakar. Este es un evento para la familia, para hacer algo distinto en el año. Sería muy bonito ver esto mismo en Chile el próximo año. Creo que se puede y se debe tener la carrera de vuelta en nuestro país", declaró.

Para los nacionales fue un buen día en general: Pablo Quintanilla, de hecho, pudo trepar al octavo puesto de la clasificación general tras finalizar la jornada sexto.

Lluvia y protestas

El ingreso a Bolivia también incluyó una intensa lluvia, que no impidió que miles de personas se abalanzaran sobre los pilotos en las afueras del estadio Hernando Siles.

Y hubo protestas: cerca de dos mil personas se manifestaron en contra del gasto gubernamental en el Dakar y de una serie de reformas legales. "Ni Dakar, ni Código Penal" y "No queremos Dakar, carajo" fueron algunas de las consignas que se escucharon.

El terreno

Otro imponderable que entrega Bolivia es el clima, que obligó a suspender la primera parte de la etapa, para no pasar por caminos intransitables o demasiado peligrosos.

Las precipitaciones preocupan a los equipos participantes. "Solo esperamos que no cancelen etapas como en 2017 y que podamos correr el Dakar en su plenitud", sostuvo el español Raúl Castells, Team Manager de Honda

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