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En breve reunión en Caracas, el vicepresidente se dedicó a criticar a EE.UU. y el sistema financiero:

Venezuela, cada vez más cerca del default, no logra acuerdos con principales acreedores

martes, 14 de noviembre de 2017


Internacional
El Mercurio

En tanto, la Asociación Internacional de Swaps y Derivados decidirá hoy la situación de la deuda del país sudamericano.



Venezuela dio nuevos pasos, aunque más lentos, en su camino hacia la cesación de pagos, un escenario que ningún país sudamericano grande ve desde que Argentina entró en default, en 2001. Una primera reunión entre el gobierno venezolano del Presidente Nicolás Maduro y sus acreedores para discutir una reestructuración de la deuda externa del país y de su petrolera estatal, PDVSA, concluyó sin propuestas concretas el lunes.

Los inversores salieron de la reunión con bolsas de chocolates y café, pero sin un panorama claro sobre cómo proseguirán las conversaciones que apuntan a renegociar los términos de unos US$ 60.000 millones de deuda soberana y de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), dijo Reuters.

Casi un centenar de inversores, o sus representantes, acudieron al Palacio Blanco, la sede administrativa de la casa presidencial en el centro de Caracas para asistir al encuentro promovido por el Mandatario, dijeron dos testigos. La reunión, que duró entre 15 minutos y media hora -según Reuters y Bloomberg-, se consideraba clave para comprender la estrategia del gobierno que, aunque ha esperado hasta el último día para realizar pagos clave, ha seguido cumpliendo con sus obligaciones.

"No salió nada de allí, fue una oportunidad perdida", dijo uno de los inversionistas, que viajó especialmente a Caracas para la reunión. "No hubo oferta ni términos", dijo otro de las participantes a la salida.

El ministro de Finanzas, Simón Zerpa, y el Vicepresidente, Tareck El Aissami -ambos funcionarios sancionados por los Estados Unidos- participaron del encuentro, lo que obligó a algunos acreedores a mantenerse en una sala anexa a la reunión, para evitar encontrarse con ellos.

Según Bloomberg, El Aissami fue el único que habló, y se dedicó casi exclusivamente a criticar al gobierno de Donald Trump. Sanciones financieras que impuso la administración del Presidente Trump al gobierno de Venezuela prohíben a los ciudadanos y empresas estadounidenses negociar con los funcionarios venezolanos, los principales delegados gubernamentales, porque están en sus listas negras, como El Aissami.

Otros inversionistas se habían negado a viajar a Caracas, una de las capitales más violentas del mundo, también argumentando que El Aissami y Zerpa serían un obstáculo en la negociación. El Aissami leyó un comunicado a los asistentes, donde criticó al sistema financiero global por poner trabas para que el país petrolero haga sus pagos a tiempo a raíz de las sanciones, agregó un asistente.

Quienes estuvieron presentes también relataron que el representante del gobierno solicitó ayuda de los acreedores para, conjuntamente, buscar vías para evitar el efecto de las sanciones, que les complica el uso de los sistemas de pago internacional, mientras que enfatizó en la voluntad del país de seguir honrando sus pagos.

"Quieren establecer mesas de negociación de aquí en adelante, pero no precisaron nada, sólo que cuentan con la mejor asesoría legal", agregó un inversionista local.

Sin embargo, anoche, a través de un comunicado, el gobierno venezolano informó que "se inició con rotundo éxito el proceso de refinanciamiento de la deuda externa como estrategia para cumplir cabalmente con nuestras obligaciones".

Pagos clave

Entre tanto, la incertidumbre sobre la capacidad de pago de Venezuela va en aumento desde que el equipo financiero de Maduro comenzó a retrasar en octubre el abono de cupones de bonos por unos 750 millones de dólares.

El breve encuentro se realizó en un día clave en el calendario de deuda venezolana, porque el país tenía hasta ayer para cancelar casi 300 millones de dólares en intereses demorados que ya no tienen período de gracia. El pago no había llegado aún a las cuentas de al menos tres inversionistas consultados ayer en la tarde.

Dos inversionistas dijeron que El Aissami les informó que el banco alemán Deutsche Bank suspendió algunos servicios al gobierno, siguiendo el paso de otros, como Citibank. Deutsche Bank no contestó de inmediato a una solicitud de información.

En tanto, la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA), que reúne a tenedores de bonos, decidió ayer convocar a una nueva reunión hoy martes para evaluar las consecuencias del retraso en el pago de títulos de PDVSA.

En un comunicado, la entidad informó que "recibió informaciones suplementarias el lunes, y cotejó esas informaciones con las cuestiones ya existentes, sobre si ha ocurrido un cese de pagos con relación a Petróleos de Venezuela (PDVSA), que está aún en consideración", señaló AFP.

El Comité del ISDA, compuesto por 15 empresas financieras, ya había realizado una reunión el viernes para decidir sobre el retraso en los pagos por 1.161 millones de dólares por parte de PVDSA. El gobierno de Caracas ha asegurado que realizó el pago, aunque esa información aún no fue confirmada por los acreedores.

En este cuadro, una decisión contraria del ISDA daría inicio a la activación de los Credit Default Swaps (CDS, que funcionan como seguros de los tenedores de bonos).

El inusual comportamiento de un gobierno que hasta ahora no había demorado este tipo de pagos, pese a la crisis, provocó el desplome de los bonos venezolanos por varios días.

Venezuela no tiene más vencimientos en 2017, pero el año entrante el país enfrenta pagos de deuda por unos 9.000 millones de dólares, que recortarían aún más sus menguadas importaciones, vitales para la población.

Alrededor del 70% de los tenedores de bonos de deuda venezolana son estadounidenses y canadienses.

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