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Autor prolífico y activo, dejó un valioso legado literario e incluso una novela inédita

Fallece el escritor Poli Délano: Un alquimista de lo cotidiano

sábado, 12 de agosto de 2017

R. de la Sotta y equipo de cultura
Cultura
El Mercurio

El influyente narrador tomaba personajes y hechos de la realidad social, y los convertía en relatos entrañables.



"Lo conocí a principios de los 70, cuando yo comenzaba a escribir y él era un generoso y muy atento lector de la nueva literatura mexicana", recuerda Juan Villoro, conmovido con la muerte de Poli Délano, ocurrida el jueves en la noche, debido a un infarto.

Pablo Azócar participó en un homenaje que le organizó la editorial Ceibo el año pasado, cuando cumplió 80 años. "Mirado desde ahora, fue una manera de empezar a despedirnos", señala el escritor chileno.

Con más de 40 libros, entre novelas, cuentos, memorias y diarios de viaje, Délano era una importante voz en la literatura nacional. En los últimos años publicó nuevos títulos y le reeditaron otros, como "En este lugar sagrado" (1977; Catalonia, 2014), novela mundialmente celebrada, que se centra en un hombre que se queda encerrado en el baño de un cine durante el Golpe de 1973. Sus últimas tres novelas las publicó con Ceibo Ediciones: "Afuera es noche" (2014), "La broma de la mantis religiosa" (2016) y "Un ángel de abrigo azul" (2016). La segunda está postulando al Premio Municipal de Literatura, según cuenta Dauno Tótoro, director de la editorial. "Teníamos planes para salir con una nueva novela a fines de este año y aparte de esta, hay otro libro que él pensaba hacer: una recopilación de memorias y crónicas de su padre. Y todo esto coincide con que el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas adquirió sus dos últimas novelas, para distribuirlas en todo el país. Poli estaba en un buen momento", detalla Tótoro.

Así también lo veía el poeta Francisco Véjar, quien continuará con el taller de literatura de Délano: "Estaban los problemas físicos, que eran evidentes, pero transmitía una vitalidad, un humor... se mantenía muy activo".

"Como escritor apostó por la fluidez y la velocidad, y trabajó temas como la pérdida, el desorden de las cosas, los desarraigos", señala Azócar. Véjar destaca su calidad como cuentista, y Antonio Skármeta, Premio Nacional de Literatura 2014 y compañero de generación, lo recuerda como alguien vital, "que amaba contar historias directas sobre personajes nada de extraordinarios, sino cotidianos, reconocibles en la realidad".

Nacido en Madrid en 1936, como Enrique Délano Falcón, fue Pablo Neruda quien lo llamó Policarpo, de ahí su firma como Poli Délano. Su padre fue el escritor y diplomático Luis Enrique Délano y su madre, la brillante fotógrafa Lola Falcón. A los 16 años asumió que quería ser escritor y entró al Pedagógico. Allí fue compañero de banco y gran amigo de Jorge Teillier, personaje central de su última novela, "Un ángel de abrigo azul".

Anfitrión en México

Délano vivió entre los cuatro y los 10 años en Ciudad de México, cuando su padre era cónsul. Retornaría, como exiliado, entre 1974 y 1984, tras ser exonerado del Instituto Pedagógico, donde enseñaba literatura norteamericana. Recién había recibido el Premio Casa de las Américas, ya tenía publicados 10 libros y rápidamente se insertó en el medio mexicano. Incluso obtuvo el Premio Nacional de Cuento de ese país, en 1975.

"Impartía talleres y participaba como invitado en otros. Era un hombre vital, pícaro, sonriente, lleno de historias -recuerda Villoro-. Era un anfitrión espléndido; con él, mi generación aprendió a mezclar la literatura con las empanadas".

En Chile, Délano ganó tres veces el Premio Municipal de Literatura, la primera con "Gente solitaria" (1960), su primer libro. Y aunque lo postularon tres veces al Premio Nacional de Literatura, nunca lo obtuvo. Ramón Díaz Eterovic cuenta que lo postuló este año al Premio Iberoamericano Manuel Rojas, por ser "uno de los narradores chilenos de mayor importancia". Como integrante de la generación de "los novísimos -apunta-, promovió un cambio en la narrativa chilena a través de la incorporación de temas urbanos, personajes que son testigos y protagonistas del acontecer social y político chileno, y el uso de un lenguaje cotidiano". Asimismo, destaca que "era un gran amigo y un maestro en el oficio de escribir y vivir".

Entre sus títulos más reconocidos se cuentan "Cero a la izquierda" (1966), "Dos lagartos en una botella" (1976) y "El amor es un crimen" (2005). Sus autores preferidos eran Hemingway, Faulkner y Bukowski, por su "forma no literaria" de contar historias. "Mi escuela son esos autores desengolados, desalmidonados. Del lenguaje vernáculo", decía.

Formador de nuevas generaciones de escritores, se preocupó también del legado de su madre y de publicar los poemas inéditos de su hija Bárbara, muerta en un accidente en 1996. "Aceptó los dolores de la vida con entereza, sin quejarse nunca, y escribió un conmovedor relato sobre la muerte de su hija", señala Villoro. Y recuerda: "Presenté ese texto en México. La voz se me quebró, y él me tomó del antebrazo para que no me dejara vencer por la emoción. Incluso en esa circunstancia Poli defendió el derecho a la alegría y a celebrar en medio del quebranto. Fue un maestro de vida, que no olvidaré nunca".

Poli Délano está siendo velado en la Sociedad de Escritores de Chile y su funeral se realizará hoy, a las 17:30 horas, en el Cementerio Parque del Recuerdo.

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