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Comunidad sanantonina esperaba anuncio y armó alianza público-privada para potenciar el turismo:

Puerto de los Matte en San Antonio recibirá cruceros y abre competencia con Valparaíso

domingo, 09 de julio de 2017

Marco Gutiérrez V .
Economía y Negocios Domingo
El Mercurio

En Valparaíso, las amenazas de trabajadores de boicotear a los cruceros si no se les restituyen las labores de aforo, y los conflictos entre el terminal estatal EPV y el grupo Von Appen han afectado el arribo de estos buques en la ciudad Patrimonio de la Humanidad.



o más de 48 horas de plazo tuvo San Antonio a fines de abril para organizar de emergencia y por primera vez en su historia el desembarque (y posterior embarque) de unos 1.700 pasajeros del crucero "Norwegian Sun".

La situación se originó por problemas en el puerto de Valparaíso, que hasta hoy no se despejan, y que están relacionados a manifestaciones contra los cruceros por parte de trabajadores del terminal, que demandan que las labores de aforo -inspección de contenedores- se realicen en el mismo recinto, y no en zonas extraportuarias. A eso se suma la tensa relación entre la estatal Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) y el Terminal Pacífico Sur (TPS), firma controlada por el grupo Von Appen, debido a que esta última ha insinuado aumentos en las tarifas que cobra a barcos de pasajeros, y también por darles prioridad a buques cargueros, acusaciones que hoy la compañía rechaza (ver recuadro).

Como sea, la tripulación del "Norwegian Sun" quedó satisfecha con la atención entregada por Puerto Central (PCE), concesionario de San Antonio, controlado por el grupo Matte, aseguran en esa comuna. Esa experiencia abrió el apetito de la ciudad por participar en esta industria, que en Chile opera entre octubre y abril y mueve unos US$ 70 millones al año, proyectándose US$ 100 millones dentro de cinco años.

Ese interés se reflejó el viernes, cuando representantes de las líneas de cruceros Aida Cruises, Norwegian Cruise Line, Regent Seven Seas y Oceania Cruises -todas con sede en Miami- confirmaron a "El Mercurio" que desde esta temporada 2017-2018 comenzarán a llegar a Puerto Central, con cerca de 18 recaladas, casi la mitad de las previstas para Valparaíso.

"Tenemos capacidad para atender, ya que acabamos de terminar un muelle de 700 metros, con una inversión de US$ 480 millones. Este recinto está full operativo y estamos abiertos a otros tipos de actividades comerciales. Valoramos la diversidad para esta categoría", dice el gerente general de PCE, Rodrigo Olea.

José Francisco Iribarren, gerente general de San Antonio Terminal Internacional (STI), ligado al grupo Luksic, sostiene que si bien el foco de la compañía está en desarrollar y expandir el negocio de carga, "estamos abiertos y capacitados para apoyar a la industria del turismo recibiendo a cruceros en nuestro muelle. Conocemos el interés de los sanantoninos y creemos que para la ciudad siempre es una buena noticia".

La voluntad de los concesionarios es respaldada por la Municipalidad de San Antonio, que se ha encargado de conformar una red público-privada para explotar circuitos turísticos en la provincia. El alcalde de la ciudad, Omar Vera, destaca que entre los destinos que buscan promover están la casa de Pablo Neruda en Isla Negra, la tumba del poeta Vicente Huidobro en Cartagena, museos, diversos humedales y miradores, además de los viñedos cercanos. Añade que la comuna también cuenta con un casino y hotel. La encargada de Turismo de San Antonio, Paula Reyes, comenta que la coordinación con el sector privado la realizan con la Cámara de Comercio Detallista y Turismo de San Antonio.

Si bien San Antonio mueve más carga que Valparaíso, en atención de cruceros no tiene antecedentes y su industria turística es menor a la de Valparaíso, ciudad Patrimonio de la Humanidad. Pese a ello, en San Antonio destacan que la mayoría de los pasajeros que desembarcan en la zona central se dirigen inmediatamente a Santiago u otras ciudades, y solo del 10 al 15% se quedan en el puerto al cual arribaron.

El presidente de la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA), José Luis Mardones, espera que los problemas que han tenido los cruceros se solucionen, porque es un sector "importante para el turismo".

En el sector portuario aseguran que es rentable recibir cruceros. Las naves pagan en promedio US$ 3 mil por estar en el muelle por 10 horas, y cada pasajero atendido en el terminal debe cancelar entre US$ 25 y US$ 50.

Entre privados hay inquietud por imagen de Chile

Mientras San Antonio abre la competencia con Valparaíso por los cruceros, autoridades y actores privados de este último puerto siguen preocupados por las eventuales protestas de trabajadores que piden recuperar las labores de aforo.

El vocero de la Coordinadora Marítima Portuaria de Valparaíso, Sergio Baeza, advierte que el lema de los operarios hoy es: "si no se soluciona el tema de los aforos, no habrá cruceros en Valparaíso". Dice que desde 2015 comenzaron a dejar de realizar los aforos en el recinto portuario, perdiendo 30 mil turnos al año.

La subsecretaria de Turismo, Javiera Montes, está consciente de este "ruido" que inquieta al rubro de los cruceros, pero espera que en Valparaíso se imponga la relevancia de esa industria para la economía local.

La vicepresidenta ejecutiva de Fedetur, Andrea Wolleter, admite como "una amenaza" la demanda de los trabajadores portuarios, y espera que este tema se despeje, "porque nos preocupa la imagen de Chile".

En los últimos meses ha operado en Valparaíso y Santiago una mesa público-privada para abordar los conflictos que aquejan a los cruceros, que está integrada por la Subsecretaría de Turismo, el Sistema de Empresas Públicas (SEP), EPV, la Federación de Empresas de Turismo (Fedetur) y los concesionarios portuarios. Aunque el tema de los aforos no fue abordado, sí se generó una solución física para ampliar la capacidad de recepción de buques de pasajeros en el Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL), operador del espigón controlado por la firma española OHL, y así atender los cruceros que TPS no acepte. Además, se propuso un incentivo para los "trabajadores eventuales" del puerto, elevando de 40 mil a 60 mil pesos el pago por turno de atención a cruceros.

Las soluciones que ha buscado esta mesa "permiten hoy asegurar a la industria de cruceros las condiciones para la óptima temporada", cree Cristián Calvetti, gerente de asuntos corporativos de la estatal EPV, quien llama a cuidar la industria de cruceros y el prestigio de Valparaíso, a la vez que "invitamos a que el conglomerado Von Appen y su grupo de dirigentes tomen una actitud distinta. No pueden chantajear a Valparaíso. Deben estar a la altura de los desafíos, y no seguir comprometiendo la normalidad de esta actividad".

El alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, espera que los problemas que hubo en la temporada pasada se superen. Afirma que la alcaldía se ha reunido con empresas, trabajadores y autoridades de gobierno para acercar posiciones, "llegando a un diagnóstico común de que la actividad económica que se da al calor del puerto debe ser coherente con los intereses públicos y de la ciudad". "Con TPS no hemos logrado el mismo acercamiento, y esperamos que esto se resuelva en el corto plazo", dice.

Terminal de Urenda acusa "chantaje" de los portuarios

El grupo Urenda podría ser uno de los perjudicados si los cruceros dejan de arribar con intensidad a Valparaíso, en particular su recinto Valparaíso Terminal de Pasajeros (VTP), en el que invirtió US$ 8 millones y atiende los trámites de los turistas al desembarcar.

El gerente general de la firma, Juan Esteban Bilbao, señala que el gran afectado por las amenazas de los trabajadores que piden los aforos "es la industria del turismo del país". Califica como "un chantaje irracional" las advertencias de los portuarios contra los cruceros.

Carlos Sackel, presidente de la Corporación de Puertos del Conosur, que agrupa a los terminales cruceristas, afirma que se deben promover las visitas de cruceros y que se aumente el gasto de los turistas en el país, ya que hoy es de cerca de US$ 80 por persona en promedio por recalada, mientras que en otros países son US$ 200.

Sackel asegura que varios puertos del país están preparados para recibir a estos buques. Comenta que en Chacabuco se realizaron mejoras ligadas a esa industria, mientras que en agosto próximo, el terminal de Punta Arenas inaugurará nuevas obras por US$ 13 millones.

PARA LA TEMPORADA 2017-2018, que parte en octubre, se prevén 40 recaladas de cruceros en Valparaíso y San Antonio.

"Si bien este año tuvimos algunos inconvenientes, confiamos en que las diferencias y conflictos se resolverán".
Jorge Sharp
Alcalde de Valparaíso

"Estamos abiertos a otros tipos de actividades. Valoramos la diversidad para esta categoría. Bien por Chile".
Rodrigo Olea
Gerente general de Puerto Central

"Esperamos que San Antonio sea una alternativa más en el país para efectuar este tipo de servicios".
Omar Vera
Alcalde de San Antonio

"Estamos abiertos y capacitados para apoyar a la industria del turismo recibiendo cruceros en nuestro muelle".
José Francisco Iribarren
Gerente general de STI

"Si no se soluciona el tema de los aforos, no habrá cruceros en Valparaíso".
Sergio Baeza
Vocero de Coordinadora Marítima Portuaria de Valparaíso

"Debemos asegurar que los cruceros vengan a Chile y lo encuentren atractivo. San Antonio es una alternativa".
Andrea Wolleter
Vicepresidenta ejecutiva de Fedetur

"Mientras más puertos estén habilitados, nos permitirá captar mayor cantidad de mercado de cruceros".
Javiera Montes
Subsecretaria de Turismo

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