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Chile superó a Camerún en su debut por la Copa Confederaciones:

La Roja celebra en Rusia con el alma de Vidal y la categoría de Vargas

lunes, 19 de junio de 2017

Raúl Neira B. Enviado especial a Moscú
Deportes
El Mercurio

El campeón de América empezó su aventura en Europa ganando por 2-0 con total justicia. La escuadra de Juan Antonio Pizzi se demoró en asegurar la victoria, pero fue mejor de principio a fin y dio un paso grande para meterse en las semifinales del torneo. De paso, "Turboman" igualó a Iván Zamorano como tercer goleador histórico de la selección.



J uan Antonio Pizzi observa que el cabezazo de Arturo Vidal supera la estirada de Fabrice Ondoa, infla la red del arco sur y comienza un festejo mezcla de alegría y liberación.

Se abraza con Manuel Suárez, y su más fiel escudero, con evidente cara de sorpresa, debe ser fuerte para sostenerlo.

"Vaaaamoooos", grita "Macanudo", todavía disfrutando el brinco del "Rey Arturo".

Sabía Pizzi las cosas que estaban en juego frente al campeón de África. Empezar ganando y dejar en cero al rival que Chile debe eliminar, por ejemplo, eran dos motivos importantes para celebrar como celebró.

Hace rato, en todo caso, que la Roja merecía estar en ventaja. No era necesario, ni tampoco justo, llegar hasta los 80' con las tripas apretadas, porque desde el inicio mostró un nivel casi perfecto.

Todas las dudas que había dejado en los amistosos previos comenzaron a disiparse cuando el balón iba de un lado a otro, con total naturalidad y una buena cuota de profundidad, cuestión que no fue nada de sencilla, considerando que Camerún defendía con nueve hombres.

Pero la última estocada no resultaba ser mortal. Y Camerún, poco a poco, salió del ahogo y comenzó a mostrar sus pergaminos. En eso estaban los africanos, cuando Eduardo Vargas batió a Ondoa y celebró el que era el 1-0.

Pero el juez Damis Skomina no validó el gol. Las casi 35 mil almas que llegaron al Spartak Arena no entendían nada. Después de un minuto, el juez dibujó una TV en el aire y sancionó fuera de juego.

El VAR (sistema de asistencia a los jueces por video) había detectado offside de Vargas.

Peor señal que irse a los vestuarios masticando la rabia, imposible. Y se notó: a Chile le costó recuperar la posesión y ni siquiera el ingreso de Alexis Sánchez pudo modificar las sensaciones. Algo más que el mal humor estaba afectando, porque Charles Aránguiz, el motor del mediocampo, acusó cansancio.

Francisco Silva entró a poner orden. La pelota, otra vez, volvía a estar en poder de los blancos. Vidal, que se había recostado por el flanco derecho, y se enfadaba cuando no le llegaba el esférico, se trasladó al medio, en una mezcla de '10', pero también de '9' con presencia en el área.

No tardó en llegar el centro de Sánchez, quien terminó prácticamente en un tobillo. Y el cabezazo de Vidal.

Camerún quedó groggy y Chile, más entero física y futbolísticamente, no desaprovechó el momento para dar el KO.

Vargas recibió dos regalos. Primero tomó un rebote tras una diablura de Sánchez y, después, el VAR desestimó la posición de adelanto que sancionó Mirolad Mazic, el asistente número uno.

Un minuto después de haber convertido, "Turboman" pudo iniciar la celebración.

La tecnología llegó al fútbol, pero Chile no cambia. Mantiene el sello y la categoría que lo guiaron a la cumbre de América.

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