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Homenaje antes de su entierro el próximo domingo:

Izquierda Latinoamericana agradece a Fidel Castro con un último tributo en La Habana

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Erika Lüters Gamboa
Internacional
El Mercurio

Presidentes bolivarianos que integran el ALBA asistieron a un masivo acto anoche en la Plaza de la Revolución. Sin embargo, fueron notorias las ausencias de los líderes occidentales, especialmente de Europa.



En la Plaza de la Revolución, el mismo lugar donde por años retumbó la voz de Fidel Castro pronunciando sus maratónicos discursos, se realizó anoche el homenaje de despedida más importante para el ex gobernante, antes de su funeral el próximo domingo. Al acto concurrió en masa la izquierda latinoamericana, en contraste con notables ausencias de otros líderes mundiales occidentales.

Desde primeras horas de la madrugada de ayer miles de personas siguieron llegando ordenadamente a rendir homenaje a Fidel Castro en el Memorial José Martí. Las clases fueron suspendidas y los diferentes centros laborales se comprometieron a "facilitar la participación de sus trabajadores" en los tributos al ex gobernante.

"¡Yo pensé que iba a ser eterno! El hombre más grande del mundo es él", declaró a EFE entre sollozos Mercedes García a la salida de lugar.

El homenaje popular se suspendió pasado el mediodía para dar paso a las visitas extranjeras, mayoritariamente de líderes latinoamericanos que eran dirigentes sindicales, guerrilleros o líderes sociales que aspiraban a tomar el poder cuando Fidel Castro apostó por sus victorias.

Es el caso de Evo Morales, quien en la década de 1990 era tan solo un líder sindical que acudía a La Habana a los encuentros antiglobalización. Después convertido en Presidente de Bolivia, solía referirse al cubano como "un abuelo sabio".

El Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, permaneció un año en la isla formándose en la escuela de cuadros del Partido Comunista cuando era joven.

Daniel Ortega también le debe mucho a Castro, quien a principios de 1979 colaboró con la cohesión del sandinismo en Nicaragua, país que a la muerte del cubano decretó nueve días de duelo, igual que en la isla.

"Muchos asisten más por simpatías ideológicas personales, que claramente no reflejan a la totalidad de los países que representan", comenta a "El Mercurio" Juan Carlos Hidalgo, analista del Cato Institute.

Desde África, continente al que Castro exportó su revolución especialmente durante la fase de descolonización europea, viajaron los dictadores de Zimbabue y Guinea Ecuatorial, Robert Mugabe y Teodoro Obiang Nguema, respectivamente, y el cuestionado Presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma.

En contraste, de Europa, el Primer Ministro de Grecia, Aléxis Tsipras, fue el único líder en ejercicio que asistió.

Incluso el ruso Vladimir Putin, quien alabó a Castro y lo calificó como "un sincero y fiable amigo de Rusia", no estuvo presente disculpándose por tener una "agenda apretada". La decisión de Putin es vista como un gesto conciliador de Putin hacia Donald Trump.

Pero de todas las ausencias, la más notable es la del Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, cuyo padre, Pierre Trudeau, mantuvo una amistad durante varias décadas con el cubano. En el año 2000, Fidel Castro fue una de las personalidades que cargaron el ataúd de Trudeau después de fundirse en un emotivo abrazo con Justin en el interior de la basílica de Notre-Dame, en Montreal.

Washington fue representado por el asesor de seguridad nacional, Ben Rhodes, y Jeffrey DeLaurentis, el embajador designado (pero no confirmado por el Senado) en Cuba.

A partir de hoy, las cenizas de Castro será llevadas en procesión hacia el este de la isla haciendo el camino inverso de la "Caravana de la Libertad" que encabezó Fidel Castro en 1959, desde Santiago de Cuba hacia La Habana.

A 960 kilómetros de distancia de La Habana, Santiago de Cuba es la segunda ciudad del país. Allí sus cenizas serán enterradas el domingo en el cementerio de Santa Ifigenia, donde se halla el mausoleo de José Martí.

"Lo que se busca es poner a Fidel a la par con el apóstol y padre de la patria. El pobre Martí se estará revolcando en su tumba", dijo a este diario María Werlau, de Archivo Cuba, una institución en Washington dedicada a recopilar datos sobre la memoria histórica cubana.

Por Chile asistieron los presidentes de las cámaras del Congreso: el senador Ricardo Lagos Weber y el diputado Osvaldo Andrade. En representación del Ejecutivo fue el ministro de Desarrollo Social, el comunista Marcos Barraza, quien se unió al embajador de Chile en La Habana, Gabriel Gaspar.

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