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Dirigentes y expertos dicen que el "sueldo ético" afectaría al empleo y a las pymes

jueves, 09 de agosto de 2007


Economía y Negocios, El Mercurio

Andrés Ovalle (Conapyme) plantea que se juega la sostenibilidad de la empresa. "A duras penas pagamos el salario mínimo", dice Rafael Cumsille (comercio detallista).

Una espiral de efectos ha generado la sola propuesta del presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic, de hablar de un "sueldo ético" como forma de mitigar parte de la iniquidad del ingreso.

El obispo situó ese sueldo en $250 mil, distante del salario mínimo vigente de $144 mil.

Según dirigentes empresariales y expertos, esa mención podría generar un movimiento social que exija la cifra más elevada, lo cual perjudicaría a las pymes, que son las que en mayor proporción pagan el salario mínimo -sobre todo en pequeños comercios y trabajos de baja calificación- y generan el 80% del empleo en Chile. Además, se presionaría la inflación y se fomentaría la informalidad.

Temor empresarial
El obispo Goic planteó que sólo quienes "puedan" podrían dar un sueldo mayor. "Me quedo con "los que puedan". Está bien lo que dice monseñor Goic, pero es difícil incluir en esa propuesta a las micro y pequeñas empresas (mipes), que a duras penas pagan el mínimo", responde el presidente de la Confederación del Comercio Detallista, Rafael Cumsille. Dice que su sector no podría competir con rangos salariales mayores y se juega la sobrevivencia.

Al titular de la Conapyme, Andrés Ovalle, no le gusta el adjetivo "ético". Lo que corresponde, retruca, es que todo empresario dé un trabajo decente y que pague lo que más pueda siempre que haga sostenible el negocio.

De una opinión más dura fue el timonel de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Alfredo Ovalle. "Los empresarios de Chile pagan a sus trabajadores una remuneración acorde a la realidad de la empresa y a la productividad de cada trabajador, lo que constituye en sí una conducta ética", argumentó. Calificar un sueldo de ético o antiético por su cantidad, por lo tanto, "implica desconocer que cada empresa enfrenta una situación particular y diferente en estructura de costos".

El presidente de Asoex, Ronald Bown, en cambio, apoyó a Goic: "Cada uno tiene que dar más de lo que puede".

Efectos concretos
Un estudio de los investigadores Andrés Marinakis y Jacobo Velasco, de la Oficina Internacional del Trabajo en Chile, dice que cuando los salarios mínimos se han incrementado con un fin redistributivo, han causado mayor inflación y fomentado la informalidad. Disminuye el empleo, porque el empleador sustituye al trabajador por capital, y perjudica en particular a las personas no calificadas y jóvenes, y a la pequeña empresa.

Marinakis no tiene antecedentes de "sueldos éticos" que se practiquen en otros países. Y cree que la propuesta de Goic -y la del senador Pablo Longueira sobre un salario mínimo sugerido de $216 mil- se enmarca en la debilidad de la negociación colectiva en Chile.

El director de Estudios de Libertad y Desarrollo (LyD), Tomás Flores, considera que "no fue muy afortunado" el término de salario ético que empleó monseñor Goic, pues significaría que las empresas que no lo pagan no son éticas, lo que es discutible. Opina que podría haberlo denominado "salario recomendado", aunque de todas maneras sería peligroso, porque lo único que puede hacer el Estado es establecer un salario mínimo para los acuerdos laborales y dejar que el mercado negocie los sueldos de allí para arriba.

Mauricio Jelvez, director ejecutivo del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), celebra que monseñor Goic pusiera el tema en el debate. Cree que es necesario en Chile recuperar la conciencia de lo ético. Dice que el monto es una cuestión discutible, y fijarlo por ley sería complejo, porque si hay micros y pequeñas empresas más precarias, antes habría que intensificar las políticas públicas de fomento.

¿Cuánto se paga en Chile?
De acuerdo con el índice de remuneraciones medias nominales, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en junio el monto llegó a $317.023 nominales por trabajador. Claro que hay diferencias según el tamaño de la empresa. La media salarial en una empresa pequeña (con ventas de hasta UF 25 mil) en junio fue de $280 mil; en una mediana, de $287 mil, y en una grande, $362 mil.

Entre las empresas afiliadas a la Asociación Chilena de Seguridad (AChS) existe similar registro. Las microempresas (hasta cinco trabajadores) pagaron en junio un promedio de casi $250 mil, lo mismo que pide monseñor Alejandro Goic. Desde seis a 25 trabajadores, promediaron casi $300 mil. Como todo promedio, junta los salarios mínimos con aquellos sueldos más elevados.

Si se revisa el número de personas que cotizó por el ingreso mínimo imponible o menos en sus cuentas previsionales, hay en Chile 877 mil trabajadores que perciben el salario básico o menos.

Jacobo Velasco, investigador de la OIT Chile, actualizó los datos de salarios mínimos en la región. Si se convirtieran a dólares corrientes, el actual monto en Chile ($144 mil o US$ 267) lo convertiría en el de mayor nivel de toda la región, junto con Argentina.

Iglesia descarta giro comunicacional
Polémica por las últimas declaraciones de monseñor Alejandro Goic.

Las últimas intervenciones del presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic, no representan un giro comunicacional de la Iglesia respecto de los hechos de la contingencia, pese a la mayor polémica que han generado en comparación con comentarios hechos en el pasado.

Esta semana, la senadora Evelyn Matthei (UDI) respondió duramente a monseñor Goic -quien planteó que las empresas que puedan hacerlo deberían pagar "un sueldo ético" de al menos $250.000-, asegurando que el sacerdote "tiene muchas cosas que explicarle al país, porque no tiene idea de economía". En una entrevista concedida a Radio Agricultura, la senadora ahondó en estas críticas preguntándose: "Qué pasa si un pequeño empresario no puede pagar el (sueldo) mínimo, ¿le vamos a decir que es poco ético y lo vamos a obligar a cerrar?".

El director de prensa de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro, sostuvo que las últimas declaraciones del presidente de este organismo no representan un giro comunicacional de la Iglesia, ya que están en línea con lo que la entidad ha sostenido reiteradamente en el pasado.

Coiro recordó la declaración hecha por la Conferencia Episcopal en abril de 2005, denominada "Hemos visto al Señor", en que se planteaban los problemas de las desigualdades de ingresos.


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