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"El inversionista quiere dedicar su tiempo al negocio, no a la burocracia"

viernes, 22 de junio de 2007

Nicole Keller
Economía y Negocios, El Mercurio

Trabas para los capitales privados y la falta de educación son las mayores barreras, según los autores del estudio,Germán Echecopar y José ErnestoAmorós .

Chile no debiera alarmarse por la caída de 40% de los emprendedores en etapas iniciales en los últimos cuatro años, ni por la reducción de un 17,5% entre 2005 y 2006, pues significa que el crecimiento económico ha traído un mayor empleo, contratando al llamado "emprendedor por necesidad".

Al menos así lo afirman José Ernesto Amorós y Germán Echecopar, economistas de las universidades del Desarrollo y Adolfo Ibáñez, respectivamente, quienes participaron de la creación del V Reporte Anual sobre Emprendimiento.

-¿Es posible ver entonces buenas noticias tras un dato que parece en principio negativo?

G.E.: "Hay una caída continua en las cifras de emprendimiento a través de los años, que va en relación con el crecimiento económico de Chile. Es lógico interpretar que el país da más oportunidades de buenos empleos y eso hace que haya menos gente con necesidad de emprender".

-Pero en el último año también cae el emprendimiento por oportunidad de 8% a 6,6%...

G.E.: "En la medida en que haya buenos salarios, la gente capaz que emprende por oportunidad ve que tiene mejores alternativas en las empresas, siente un ambiente más seguro y, por lo tanto, le cuesta más dar el paso para emprender".

J.E.A.: "Hay un costo de oportunidad social. Pareciera que los incentivos a emprender en un ámbito general no son lo suficientemente atractivos, entonces la gente prefiere un empleo forma. Los emprendedores que crean empresas innovadoras generan muchos efectos positivos al país aparte de sus propios beneficios; generan empleo y crean industrias. El Gobierno y las entidades empresariales deben hacer algo para motivar a más gente a animarse a emprender".

-¿Qué falta para crear un ambiente suficientemente atractivo para que los emprendedores dejen la seguridad de este empleo formal?

G.E.: "La educación es un tema muy importante, es un defecto que hemos visto en toda América Latina. La gente estudia algo y busca emplearse, y no se fomenta la iniciativa".

"En cuanto a financiamiento, estamos lejos de lo necesario para los proyectos en las etapas tempranas; ahí está la mayor falencia. Hay financiamiento para empresas en su estado final, cuando ya se ha validado que funciona. ¿Quién financia emprendimientos de riesgo?".

"Hay señales positivas, pero no existe un mercado, sino que sólo un par de iniciativas".

-El estudio hace una evaluación bastante positiva del financiamiento del sector público, mientras que la del sector privado era más crítica. ¿Están dispares ambos sectores?

G.E.: "Lo que pasa es que en etapas tempranas no ha habido mercados de inversión privados y hay que crearlos. El Gobierno está poniendo un poco de dinero tímidamente en tratar de crearlos, porque no sabe como hacerlo todavía".

"Desde el punto de vista de los privados, no ha habido inversionistas que hayan estado en esta actividad, y, por lo tanto, no hay aprendizajes de cómo hacerlo mejor. Hay inversionistas que quieren entrar, pero no saben cómo. Los privados no van a entrar si no tienen la mínima idea de que pueden hacer plata en este negocio".

-En el estudio, ¿cómo se perciben los programas de gobierno en general sobre las materias de financiamiento y emprendimiento?

J.E.A.: "La percepción general es que hay instrumentos de gobierno, pero que éstos no funcionan. Hay un esfuerzo de poner recursos, pero el cómo se maneja la asignación no es eficiente y no se ven resultados".

"Los recursos que se destinan son bastantes, y a ese nivel de inversión se debieran ver retornos más amplios simplemente por el nivel de proyectos de alto potencial de crecimiento que se debieran estar generando".

-¿Esto significa que se invierte mucho y las empresas son poco exitosas o que son pocas?

G.E.: "Luego de cuatro años de financiamiento de incubadoras, ¿cuántas empresas que venden más de cinco millones de dólares han salido de incubadoras? A lo más dos. Si comparas con otros países, toda comparación es chocante".

-¿Qué puede estar tras esta baja producción de emprendedores exitosos?

G.E.: "Si el diseño no es eficaz puede atraer a los actores que no son los más indicados".

"Por ejemplo, están las líneas uno y dos de capital semilla de Corfo. Si estamos hablando de promover firmas innovadoras, el mensaje que estamos mandando a un emprendedor es que le financiamos su idea, pero tiene doce meses para gastar US$ 70.000".

"Este tipo de mentalidad no está acorde con un emprendedor que quiere convertir su empresa en una empresa global. No estás atrayendo a los con visión ni a los mejores empresarios".

-Y a nivel de los inversionistas, ¿cómo está actualmente el mercado para que ellos accedan a los emprendedores?

G.E.: "Si pones demasiadas trabas para fomentar la inversión, los mejores inversionistas no van a querer entrar al mercado. El subsidio del mercado es muy complicado".

"Para armar un grupo de inversionistas tienes que hacer un proyecto para un grupo, que tiene que ser aprobado en una serie de etapas por Innova Chile y pasar por una serie de requisitos... El inversionista quiere dedicar su tiempo al negocio, no a la burocracia".

J.E.A.: "Hay un costo de oportunidad muy alto. Es necesario que los permisos vayan al ritmo que se necesita para que el emprendimiento pueda surgir".

"También se debe apoyar en término de tiempo el crecimiento de las empresas".

-¿Hay algún indicador que distinga a Chile del resto de los países?

J.E.A.: "Un dato que revela la calidad del emprendimiento en Chile es que uno de cada cinco emprendedores no tiene la intención de tener más de veinte empleados en su empresa a cinco años plazo. Lo anterior muestra que tiene muy poca necesidad de (tener en cuenta o bien saber) lo que quisiera que fuera su negocio en el futuro".

















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