Fondos Mutuos
Surgió como una necesidad de que los partidos políticos financien sus actividades de una forma más transparente, y que con el financiamiento adecuado, la tentación de caer en actos de corrupción (coimas o sobornos) sea menor. Con el Acta de Partidos Políticos, puesta en vigencia en 1967, Alemania se convirtió en el primer país europeo en garantizar un financiamiento estatal a las agrupaciones políticas que cumplieran con ciertas condiciones.
El año pasado, 20 partidos se repartieron un total de 150,8 millones de euros. Pero los seis más grandes se repartieron el 96%. Para este año, la cifra alcanzó el récord de 154 millones, justificados por la campaña para las elecciones de septiembre.
“El apoyo estatal compensa (a los partidos) por el creciente costo de la democracia contemporánea, facilita la igualdad de oportunidades a todos los partidos y garantiza suficiente independencia de sus contribuyentes privados”, resume la guía de financiamiento político del Consejo Europeo.
En 2003, tras varios escándalos de corrupción en varios países de la región, la Unión Europea adoptó una “guía de buenas prácticas” y una serie de recomendaciones para mejorar la transparencia. Muchas de las recomendaciones tomaron como base la legislación alemana, e incluso la hicieron más estricta.
Fondos ligados a las urnas
Los partidos políticos alemanes tienen tres fuentes principales de financiamiento: los subsidios públicos, las contribuciones de sus miembros y las donaciones privadas. Los subsidios públicos, directos e indirectos, no deben superar los ingresos propios de los partidos, y usualmente representan entre el 30-40% del total del presupuesto.
Cada 30 de septiembre, los partidos políticos deben entregar sus balances al Parlamento (Bundestag), con un desglose de las donaciones, ingresos y gastos realizados. Cuatro meses después, el 15 de febrero, el presidente del Bundestag aprueba o no los balances y decide el presupuesto del siguiente año. Solo pueden recibir financiamiento los partidos que alcancen al menos un 0,5% de los votos en la última elección (puede ser regional, nacional o europea).
Los partidos reciben 0,85 euros por cada voto hasta los cuatro millones de votos; por encima de ese nivel, reciben 0,70 euros por cada voto extra. Así, el financiamiento busca recompensar el éxito electoral y la “inserción de los partidos en la sociedad”.
A excepción de Irlanda y el Reino Unido, en las principales economías europeas, los partidos políticos cuentan ahora con financiamiento estatal. Pero Italia está a punto de retirarlo. El Primer Ministro, Enrico Letta, anunció que el financiamiento se reducirá paulatinamente hasta desaparecer en 2017. Desde entonces, los partidos deberán financiarse exclusivamente con contribuciones privadas.
Resquicios oscuros
La decisión del gobierno italiano es consecuencia de una serie de escándalos de mal uso de los fondos estatales por líderes políticos regionales. Al mismo tiempo, Italia aprobaría una regulación más estricta para transparentar las donaciones privadas.
En el caso de Alemania, las donaciones aparentemente están fuertemente reguladas. Básicamente, cualquiera, personas e instituciones, pueden donar a un partido político. Incluso, las empresas extranjeras pueden hacer donaciones, siempre que en su directorio haya mayoría de ciudadanos alemanes o europeos.
Las donaciones son anónimas, siempre que estén por debajo de los 10 mil euros anuales. A partir de ese monto, la identidad y dirección de los donantes deben incluirse en el reporte anual. Las donaciones por encima de 50 mil euros deben ser reportadas de manera inmediata. Si un partido falla en transparentar una donación, es sancionado por el doble del monto no reportado.
Aunque en general estricta, la legislación europea ha sido objeto de crítica del grupo anticorrupción del Consejo Europeo (GRECO) desde 2009. La última revisión se realizó en noviembre pasado y las críticas se repitieron. Los principales cuestionamientos se centran en la capacidad de los partidos de recibir donaciones anónimas, o que los diputados y candidatos pueden recibir donaciones directas (se revelan solo sobre los cinco mil euros) y que muchas organizaciones políticas que actualmente participan en elecciones regionales, como las asociaciones ciudadanas, hoy están fuera de regulación.
La Unión Europea ha recomendado a Alemania reducir el monto mínimo para revelar los nombres de donantes, especialmente en los años de campaña electoral. Actualmente, según cálculos basados en los balances de los partidos en 2011, alrededor del 75% de las donaciones permanecen anónimas, y se reportan muy pocas por encima de los 50 mil euros.
Actualmente, la discusión se centra en los auspicios que reciben los partidos de parte de empresas privadas; por ejemplo, a través de anuncios pagados en sus revistas o la presencia de stands en las convenciones anuales. BMW, EADS, Bayer, las grandes empresas alemanas se hacen siempre presentes en las convenciones anuales, en las que cada metro cuadrado cuesta el doble que en una feria internacional usual.
“Al igual que las donaciones por sobre 10 mil euros, debería identificarse el nombre de los auspiciadores, para saber quién da qué a cada partido”, ha afirmado el representante de Transparencia Internacional en Alemania, Michael Koß, quien impulsa la campaña por modificar la ley de financiamiento electoral.