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Minera El Tesoro, compañía del grupo Luksic, se adjudicó el Premio Carlos Vial Espantoso 2013, reconocimiento que se entrega cada año a las empresas que se destacan por construir y mantener buenas relaciones con sus trabajadores. Además, fueron finalistas Goodyear, Security, Telefónica y Transelec.
Durante la semana, los máximos directivos de estas compañías y los representantes de la Fundación que entrega el Premio estuvieron en “El Mercurio” para compartir sus experiencias en materia laboral, en una reunión en que también se abordaron los desafíos que enfrentan las empresas chilenas en un entorno social y económico que cambia rápidamente.
La Fundación Carlos Vial Espantoso fue creada en 1999 por la familia Vial —representada por Cristián Cox Vial y María Isabel Vial Izquierdo— para difundir el pensamiento de Carlos Vial Espantoso (1900-1995), empresario que sobresalió en actividades como el comercio, la banca, la agricultura y el transporte marítimo.
El jurado que entrega este premio está conformado por Andrea Repetto, Ana María Muñoz, Rafael Guilisasti, María Isabel Vial, Fernán Gazmuri, María Gracia Cariola, Ricardo Solari, Andrea Bagnara, Juan Andrés Fontaine, Víctor Vallejos, Janet Awad, Rolando Medeiros, Joaquín Villarino, Carlos Portales, Lorenzo Constans, Juan Jaime Díaz y Wolf von Appen.
El presidente de la Fundación, Rafael Guilisasti, abrió la conversación destacando lo sorprendente que era que empresas de rubros tan disímiles, como la minería, energía, consumo masivo y financiero, hayan logrado destacar, al mismo tiempo, en un certamen que mide la calidad de las relaciones laborales.
“Esto tiene que ver con la estructura del mercado laboral y con que las empresas de distintos rubros, en su necesidad de aumentar su productividad y ser más competitivas, ven que la coordinación con sus colaboradores es muy importante”, dijo Guilisasti.
Dentro de este escenario, el director de la Cátedra UC-Carlos Vial Espantoso, Carlos Portales, cree que existen rigideces en el mercado laboral, que de modificarse, ayudarían a mejorar las relaciones laborales: “Hoy, en Chile no tenemos una ley que promueva la repartición de utilidades, del valor entre la empresa, el empresario y los trabajadores. Tenemos estructuras salariales muy fijas (…) Las empresas finalistas han empujado fuertemente la compensación asociada a la productividad”.
Una solución, a su juicio, sería impulsar una ley que promueva la negociación colectiva, de modo que empleados y empleadores acuerden, al interior de la empresa, fórmulas para repartir las utilidades.
Consecuenciade una historia Minera El Tesoro forma parte del grupo minero Antofagasta Minerals. El presidente de este conglomerado, Jean Paul Luksic, destacó que el premio obtenido este año no obedece a una situación puntual, sino que a toda una larga trayectoria.
“Si uno mira la historia más reciente, ha habido un cambio tremendo en los sindicatos y en la empresas. Los directivos han entendido lo importante que es mantener una buena relación con los trabajadores. Nosotros tenemos un nivel de afiliación sindical de 90% y hemos tenido huelgas mínimas”.
A su juicio, uno de los hitos más importantes para el grupo en materia de relaciones laborales fue cuando pasaron de la mediana a la gran minería: “Teníamos la mina subterránea (el primer Pelambre). Ese proyecto fue un fracaso, estuvimos a punto de quebrar, pero cambiamos por este gran proyecto, y una de las primeras cosas que se nos dijo es que teníamos que echar a toda la gente, porque estaban acostumbrados a trabajar en una mina chica. Mi padre dijo ‘usted tome a esa misma gente, capacítela y déjela operando’, y se zanjó el tema. Eso fue muy decidor para todo el mundo”.
“Hoy día —agrega—, el escenario es un poquito distinto, porque tenemos un problema complejo de productividad. Los salarios en la minería son altísimos, hay estudios que indican que son más altos que en otros lugares, y las productividades que estamos teniendo son muy malas, muy bajas. Hay que empezar a ver cómo las empresas son capaces de cambiarles las prácticas a los trabajadores”, señala.
Así como la historia de una empresa puede jugar un papel determinante en el establecimiento de buenas relaciones laborales, la capacitación también puede hacerlo, según el presidente de Goodyear Chile, Claudio Rodríguez.
Los empleados de esta compañía, señala, se sienten “distintos” y eso hace una gran diferencia respecto a lo que ocurre en otros rubros: “El concepto que le traspasamos a la gente es que nosotros importamos materia prima, le damos valor y exportamos un producto de alta tecnología. Eso hizo sentir a los trabajadores que son una especia distinta, les dio un orgullo de pertenecer a la compañía”, dice.
La capacitación fue un elemento crucial en este cambio. Hace diez años, la compañía tomó la decisión de que toda su dotación tuviera enseñanza media completa, y para ello comenzaron a impartir clases adentro de la misma empresa”.
Construir una cultura
Para Andrés Kuhlmann, gerente general de Transelec, la cultura es un tema fundamental para construir buenas relaciones laborales. Y eso toma tiempo: “Transelec salió como la costilla de Endesa, cambió de dueño varias veces. Por eso, abordar el tema cultural se hizo fundamental, y tomamos la decisión de formar una cultura”.
¿Cómo lograron pasar con éxito de ser una empresa estatal a una privada? “Había una base muy buena. Uno estigmatiza mucho a las empresas de origen estatal, pero si logras separar la paja del trigo, te quedas con ciertos valores fundamentales, como la excelencia. Pero también había gente muy antigua y nos dimos cuenta de que iba a haber un recambio generacional gigantesco. De los 540 que trabajan hoy, solo 70 son antiguos”.
Para integrar a estos dos mundos —empleados nuevos y antiguos—, la empresa diseñó un plan de educación, consistente en que la gente que jubilaba tenía la opción de quedarse uno o dos años más al interior de la empresa como profesores y tutores de los nuevos trabajadores que iban ingresando.
Integración, familia y trabajo
Conocer a los trabajadores más allá de lo estrictamente laboral es una de las tareas que ha emprendido el Banco Security como parte de su estrategia de relaciones laborales.
“Eso significa asumir tareas muy simples; por ejemplo, saber cómo es la familia de las personas con las que trabajas, dónde viven. También ofrecerles soluciones. Tenemos una mesa de ayuda, médicos, psicólogos, que van esporádicamente”, señala el director del Banco Security, Ramón Eluchans.
A esto se suma un programa de ayudas y becas para los hijos de empleados que se destaquen por su rendimiento escolar.
En un sector como el financiero —agrega el directivo—, la confianza entre empleador, trabajador y cliente es un tema clave: “Las relaciones laborales en el sistema financiero son muy intensas. Nosotros tenemos una enorme cantidad de clientes y una enorme cantidad de transacciones por minuto. Por eso, aquí hay una relación permanente entre las unidades comerciales, operativas y los dueños también. Y si no hay un buen clima, es muy complejo”.
Rafael Guilisasti, presidente Fundación Carlos Vial Espantoso: “Los que vivimos en tiempos de acuerdos, hoy lo echamos de menos”
El buen momento por el que atraviesan las relaciones laborales (expresadas en bajas tasas de conflictividad en el sector privado) no es extrapolable a otros ámbitos, según el presidente de la Fundación Carlos Vial Espantoso, Rafael Guilisasti: “Creo que está subiendo lo que yo llamaría el riesgo político. Va subiendo en base a una crisis de funcionamiento de la política. La receta para superar el problema energético, por ejemplo, es muy simple, pero tiene que haber una distribución de costos que nadie quiere asumir. El gobierno no los quiere asumir y la oposición mucho menos, entonces se va produciendo un deterioro del funcionamiento de las instituciones. Las élites ya no juegan un rol ordenador”, señala.
—¿Cuál es su mirada respecto a la situación económica que enfrentará el país?
“Yo creo que vamos a cambiar de ciclo económico. Eso va a agregar un incremento en las tasas de desempleo, una baja en las tasas de inversión, un deterioro en los términos de intercambio que podría profundizarse y, por lo tanto, hay que mirar en serio el riesgo político, porque no se pueden solucionar todos los problemas con instituciones políticas tan débiles. No digo que esto sea una catástrofe, porque también puede prolongarse el statu quo, pero vamos a seguir con los mismos problemas”.
¿Cómo se expresa la situación que describe?
“A pesar de tener buenos ciclos económicos, no hemos sido capaces de hacer reformas importantes. El ciclo de reformas importantes en Chile está botado hace años. Por ejemplo, tenemos una reglamentación de los procesos de negociación colectiva que va contra los intereses de los propios trabajadores; estamos en condiciones de entrar en una fase más moderna en torno a las indemnizaciones. Sin una institucionalidad política más vigorosa, no vamos a avanzar en los cambios. Los que vivimos en tiempos de acuerdos, hoy lo echamos de menos”.
Jean Paul Luksic, Antofagasta Minerals: “Distintos episodios han llevado a simplificar todo y decir que el empresariado hace todo mal” El presidente de Antofagasta Minerals —el grupo al que pertenece Minera El Tesoro—, Jean Paul Luksic, considera “fascinante” ser parte de un momento de la historia de Chile en que alcanzar el desarrollo parece posible. Sin embargo, le preocupa el efecto que puede tener para el país la “demonización” del empresariado.
—¿Le preocupa la crítica permanente al mundo empresarial?
“Comparto la preocupación. Distintos episodios han llevado a simplificar todo y decir que el empresariado hace todo mal. El empresariado comete errores, pero la mayoría es sin premeditación. A veces uno se equivoca, toma una mala decisión y tiene un efecto significativo que puede, incluso, tener efectos a nivel de país muy complejos y que terminen demonizando a los empresarios. Como sociedad, debiéramos darnos el beneficio de la duda. Que todo sea premeditación, que todo sea mal hecho, no es el caso. Lamentablemente, se cometen errores que no tienen presentación, pero lo que corresponde es sancionar y darle la oportunidad a la persona de que corrija, pero no seguir en esta ebullición permanente de que todo es malo y demonizar a este empresariado como un grupo que está permanentemente pensando en cómo perjudicar a los demás.
En paralelo, la sociedad ha ido tomando las medidas. Cuando hay errores, se va sancionando, se va corrigiendo, porque hay cosas que eran demasiado laxas. El problema es que nos quedamos en los pocos errores y nos olvidamos de millones de aciertos. Eso es una desproporción”.
—¿Cómo evalúa el momento que está viviendo Chile?
“Chile, más allá de la contingencia política, me provoca una sensación de que estamos a punto de ser un país desarrollado, de que todos los que estamos aquí presentes podemos ser parte del momento en que el país dio ese gran salto, hacer algo que nadie en Latinoamérica ha podido hacer y muy pocos países en el mundo han hecho. Es un tremendo incentivo estar en Chile, hacer negocios en Chile hoy. Chile ha tenido políticas económicas razonables, políticos razonables, podemos criticar y encontrar cosas malas, pero el hecho de que estemos a una distancia muy corta de dar ese gran salto, de lograr algo tan increíble, es el gran agente motivador para mí. Qué cosa más fascinante para nosotros que ser parte de este Chile, que está a punto de ser desarrollado”.
—¿Y cuál es su percepción de la minería?
“No nos olvidemos nunca de que el cobre es cíclico. Hoy día estamos en un mundo tremendamente complejo: Europa, cero crecimiento; Japón, cero crecimiento; Estados Unidos todavía no está consolidado, y China, con todos los problemas que tiene. Yo estoy un poquito preocupado, porque es muy difícil saber lo que pasa con el cobre en el mundo. Los fundamentos del cobre, que son la oferta y demanda, han sido muy buenos durante estos años, pero estamos entrando en un ciclo en que este año, el próximo y el que viene tendremos un superávit de producción, se va a acumular stock. Hay un cambio, y ojo si China deja de hacer algo de lo que está haciendo”.
—¿Qué elementos de la legislación laboral deberían perfeccionarse?
“Hay un ejemplo: estos veinte años económicos de Japón han sido horribles, con cero crecimiento, con deflación. Y cuando tú lo comparas con Europa, que está al borde del colapso, te preguntas cómo lo hacen los japoneses. Y hay un elemento clave: el empleo. Japón logró tener técnicamente full empleo durante veinte años, a pesar de que la economía no crece. ¿Qué hizo Japón? Las corporaciones japonesas se bajaron el sueldo de capitán a paje veinte a treinta por ciento. ¿Cuando el cobre vuelva a caer, qué vamos a hacer nosotros? A mí me gustaría que nos bajáramos todos el sueldo, lo que no es muy atractivo, pero frente a la alternativa de echar gente, tiene mucha lógica. No hay nada más importante que el empleo, pero la legislación chilena no me lo permite. Cuando tenga que ajustar, en vez de hacer algo socialmente lógico, voy a tener que echar gente. La forma más lógica de ajustarse es a través de los sueldos”.