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Larry Summers: "Profundizar la austeridad puede de hecho ser contraproducente"

domingo, 02 de junio de 2013

Alejandro Sáez Rojas
Economía y Negocios

Suena como uno de los posibles sucesores de Ben Bernanke y llega la próxima semana a Chile para exponer en una conferencia organizada por BTG Pactual y Celfin Capital. Es uno de los más importantes economistas del mundo y dice que es necesario estimular la demanda interna en varios países en crisis, y que China puede vivir un fuerte ajuste en sus perspectivas de crecimiento.

Fue profesor en Harvard del ministro de Hacienda y del presidente del Banco Central chileno -de quienes dice estar "orgulloso"- y probablemente han sido muchas más las autoridades del mundo que lo han tenido como maestro o referente.

Larry Summers ejerció como secretario del Tesoro de los Estados Unidos entre 1999 y 2001, en la Presidencia de Bill Clinton, y esta semana llegará a Chile para participar del II Southern Cone Andean CEO Conference -organizada por BTG Pactual y Celfin Capital- donde el 5 y 6 de junio se reunirán representantes de 40 de las principales empresas de la región con inversionistas de Estados Unidos; de Europa y del resto del mundo. Summers expondrá el día jueves, mientras que el miércoles lo hará el ex Presidente de Colombia, César Gaviria.

Summers es uno de los economistas más prestigiosos del planeta, al punto de que la prensa internacional lo menciona como uno de los candidatos más fuertes para suceder a Ben Bernanke como presidente de la Reserva Federal, cuyo período a la cabeza de la Fed termina en enero de 2014.

El actual Presidente Barack Obama también quiso contar con su asesoría y lo nombró director del Consejo Económico Nacional, cargo que ocupó entre los años 2009 y 2011. Estuvo también a la cabeza de la Universidad de Harvard, posición desde la cual durante 2005 vivió una de sus polémicas más recordadas al dar a entender que las mujeres tenían diferencias innatas con los hombres para seguir carreras en ciencias y matemáticas.

Quien fue el equivalente al ministro de Hacienda de Chile conversó telefónicamente con "El Mercurio" desde Boston, donde se explayó sobre uno de los temas más vigentes en las decisiones de política económica: los planes de austeridad que deben seguir los gobiernos que enfrentan a su vez recesiones económicas. Algunos de sus críticos han planteado que participó en la administración de Bill Clinton, que mantuvo una férrea disciplina fiscal, y que ahora él promueve ser más laxos en esta materia.

Acá responde por qué está dando este consejo y cuál es su lectura de lo que pasa con la economía mundial.

-¿Es usted uno de los grandes enemigos de la austeridad actualmente?

"Ese juicio tiene que ser hecho en un contexto. Los programas de reducción presupuestaria que el Presidente Clinton implementó fueron centrales para el éxito económico de los Estados Unidos en los noventa. Era un tiempo de altas tasas de interés y de elevado costo de capital; era un tiempo donde la economía estaba restringida por el lado de la oferta e inmersa con relativo éxito en la economía mundial. Cada una de estas razones llevaba a pensar que la reducción del déficit fiscal contribuiría a incrementar la confianza, apoyar la inversión e impulsar las exportaciones.

Hoy vivimos en un mundo donde la demanda está debilitada; hay limitaciones a la eficacia de la política monetaria y las perspectivas de crecimiento e inversión son acotadas sin un incremento de la demanda interna. En ese contexto, la austeridad corre el riesgo de reducir los ingresos de la economía. El gran desafío de Estados Unidos y de muchos otros países para mantener el balance entre impuestos y gasto público, es restablecer el crecimiento y eso depende de una mayor demanda interna. En esa perspectiva, profundizar la austeridad puede de hecho ser contraproducente".

-Leí un artículo suyo que planteaba que si se reduce en 1% el tamaño de la deuda respecto del PIB, el crecimiento caería también en 1% e incluso 1,5% ¿Es eso correcto?

"Depende de las circunstancias, pero es plausible que en Estados Unidos el multiplicador sea en este momento más grande que lo normal y por ello es razonable pensar que el efecto negativo puede ser hasta 1,5%" (Por cada punto que se reduce la deuda en relación al PIB, el crecimiento puede caer en hasta 1,5%).

-¿Ha visto alguna medida similar para el caso europeo?

"El Fondo Monetario Internacional ha estimado que esta relación iría entre 1 y 1,5 % para Europa, es decir, un rango similar".

-¿Qué decisiones se pueden tomar para estimular el crecimiento? ¿Grandes planes de infraestructura?

"Creo que incrementar la inversión en infraestructura es una prioridad crucial en muchas partes del mundo. La infraestructura tiene la virtud de poner a las personas a trabajar hoy. Tiene la virtud de aprovechar las bajas tasas de interés y el bajo costo de capital y tiene la virtud de extender la capacidad productiva en una economía. Por supuesto que la inversión en infraestructura debe tener consideraciones ambientales, y necesita ser hecha en aquellas áreas donde sea eficiente. No se pueden desarrollar trenes sin pasajeros o aeropuertos sin vuelos".

-¿Hay alguna otra acción que se pueda aplicar para potenciar el crecimiento?

"Hay otra gama de medidas para estimular las exportaciones. Se puede aumentar la disponibilidad de créditos, promover los pequeños negocios y reducir las incertidumbres regulatorias. Existe un abanico de medidas que es mejor hacerlas en un paquete balanceado; en una estrategia que envuelva al sector público y al privado".

-Considerando su opinión acerca de la austeridad, ¿está cometiendo Europa un gran error hoy día?

"Europa tiene una extraordinaria debilidad. Le es difícil realizar un ajuste fiscal centralizado y apoyar unificadamente el sistema financiero. Y al mismo tiempo no puede impulsar un ajuste del tipo de cambio por la existencia de una moneda única. Esta combinación de factores hace que la economía europea sea débil. Enfrentando una situación como esta, medidas para promover la demanda en áreas donde sea posible se convierten en más importantes en Europa, así como acciones que incrementen la flexibilidad de la economía".

-¿La flexibilidad se debe aplicar en el mediano y largo plazo y la austeridad es de corto plazo?

"Estoy hablando en los dos casos en el corto plazo: medidas para administrar la demanda y el mismo tiempo acciones que promuevan la flexibilidad en las economías europeas".

-¿Cuándo la economía europea debe aplicar políticas de crecimiento de largo plazo? Por ejemplo, facilitar la creación y cierre de empresa, desregular el mercado del trabajo, aumentar la competencia y reformar el sistema de seguridad social.

"Como he dicho muchas veces, el aplicar las reformas estructurales será mucho más efectivo cuando la economía haya logrado una tasa razonable de crecimiento, pero no hay duda que en el largo plazo las reformas estructurales en Europa son muy importantes".

-¿Usted ha planteado que debe existir acuerdo para retirar en su momento los estímulos? ¿Se trata de metas definidas por las autoridades?

"Hay fórmulas que se pueden establecer para definir cuándo es el momento de retirar los estímulos económicos. Una de esas puede ser la tasa de crecimiento de la economía o el desempleo que debe existir como condición para retirar los estímulos. Cada fórmula diferirá de país en país".

-Los mercados bursátiles han subido. ¿Cree usted que en Estados Unidos es el momento de retirar los estímulos financieros?

"Como ex secretario del Tesoro, no hago comentarios específicos acerca de qué debe hacer la Reserva Federal. Pero más allá de sugerir o no que deben retirarse los estímulos, es importante reconocer que estas medidas le han dado una estabilidad que necesita el mercado financiero".

-¿Es posible que China experimente una desaceleración de su crecimiento en el mediano plazo?

"China está enfrentando profundos desafíos en el mediano plazo, la proporción del producto interno bruto, que es explicado por el consumo, es bajo para los estándares globales; hay sustanciales desbalances financieros ligados al sector inmobiliario; exceso de capacidad en un número clave de industrias, y crecientes cuestionamientos alrededor de la legitimidad del gobierno y descontento por la corrupción. También tenemos temas medioambientales, desafíos que afectan directamente la calidad de vida.

La economía china puede llegar a vivir un profundo ajuste, un ajuste de una magnitud que es difícil de hacer suave o fácilmente. Pienso que hay una probabilidad alta de que China tenga un ajuste en algún sentido inevitable en su crecimiento en los años venideros. El timming es lo difícil de pronosticar".

"Incrementar la inversión en infraestructura es una prioridad crucial en muchas partes del mundo. La infraestructura tiene la virtud de poner a las personas a trabajar hoy".

"El aplicar las reformas estructurales será mucho más efectivo cuando la economía haya logrado una tasa razonable de crecimiento, pero no hay duda que en el largo plazo las reformas en Europa son muy importantes".

"La economía china puede llegar a vivir un profundo ajuste, un ajuste de una magnitud que es difícil de hacer suave o fácilmente".

"Estoy orgulloso de haber sido profesor de Rodrigo Vergara y de Felipe Larraín en Harvard. He seguido la política económica chilena con admiración".



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