Fondos Mutuos
El ex gerente de la División de Estudios del Banco Central Rodrigo Valdés está de regreso en Chile después de haber trabajado en el Fondo Monetario Internacional (FMI) como subdirector del Departamento Europeo. Antes, y en plena crisis global -a fines de la década pasada-, participó en el equipo que revisó la economía de EE.UU. Ahora ocupa el cargo de economista jefe de la Región Andina de Celfin Capital-BTG Pactual, uno de los mayores bancos de inversión de la región.
Ésta es su primera entrevista en el cargo y la única que ha dado después de dejar el FMI. De hecho, su primera intervención pública será recién la próxima semana, en un seminario de la Sofofa.
-Directo a la coyuntura chilena. ¿Es materia de preocupación el déficit en cuenta corriente?
"Creo que uno no debiera preocuparse por una variable en particular en un momento, sino ver la macroeconomía en su conjunto, la cual hoy día es muy robusta en el sentido de que está creciendo bastante fuerte, más que el PIB potencial, con una demanda interna más firme que el Producto. Esto obedece a condiciones externas que empujan la demanda interna: precios de commodities muy altos -el cobre en particular-, que hacen que la inversión suba. La regla fiscal ahorra, pero el precio del cobre de referencia va gradualmente subiendo. Las condiciones financieras externas son muy favorables y hay un ciclo interno de mucha confianza".
-¿Qué otras variables cree usted que son relevantes?
"El desempleo está claramente por debajo de lo normal, o donde los economistas llamamos tasa de desempleo que no genera inflación. El mercado inmobiliario ha estado bastante fuerte y hay una discusión paralela en eso. El crédito se está expandiendo y en Chile hay una bancarización muy elevada. Todo ese conjunto muestra que la economía está en una trayectoria bastante robusta. Es interesante ver que el consenso espera que la economía se desacelere hacia el potencial este año. Nosotros vemos eso bien difícil si no se toman medidas. En nuestro escenario base, pensamos que la economía puede perfectamente crecer 5,5% este año. La cuenta corriente no es motivo de alarma, pero sí otro termómetro que sugiere que la economía va creciendo más que su tendencia, y si eso se acelera o no se modera, gradualmente vamos tomando más riesgos".
-¿Proyecta un PIB de 5,5% con o sin medidas del Banco Central?
"Es un escenario que es consistente con subir moderadamente la tasa de interés. La gracia que tiene eso es que los riesgos de sobrecalentamiento hacia adelante se van moderando. Si no se toma ninguna medida, la economía crecería más. Nuestro escenario base es que las autoridades pueden tratar de hacer algún tipo de medidas macroprudenciales, pero no pensamos que tengan la orientación de usarlas tan activamente como en Perú, y por tanto no creemos que eso sea suficiente. También pensamos que si las cosas afuera siguen positivas como prevemos, una intervención cambiaria es muy probable. Sólo después de eso, en el segundo semestre de este año, se aumentarán moderadamente las tasas de interés".
-¿Es necesaria una intervención?
"Es lo que yo creo que las autoridades verán necesario. Sin que eso se produzca, la intervención ya está teniendo efecto, porque hace meses que el mercado lo ha internalizado, y por eso es que aun cuando el tipo de cambio pudo haberse apreciado más, no lo ha hecho, y la barrera ha sido de $470 por dólar. Ahora, en general, las intervenciones tienen efecto en el corto plazo, pero los bancos centrales no son suficientemente poderosos para cambiar trayectorias de tipo de cambio real que tienen fundamentos".
-¿Cuál sería la idea de intervenir?
"Lo primero es que sí tiene efectos sobre el precio del dólar, aunque es difícil medirlo. De hecho, no se debiera medir respecto del valor del dólar antes de la intervención, sino que respecto del valor que hubiese existido sin la intervención. La segunda razón es que cuando todos los pares en el mundo están interviniendo, creo que sería muy difícil hacer un aumento en la tasa de interés sin haber intervenido antes y tratado de moderar la apreciación del peso".
-¿Qué elementos están detrás de su proyección para la economía?
"La economía ya viene con un impulso muy fuerte. Esta estimación está hecha antes de conocerse el Imacec de enero (6,7% en doce meses), pero las mediciones de actividad en los meses previos fueron tanto o más fuertes si uno las mira con cuidado, comparando mes contra mes y de trimestre a trimestre. El último Imacec es fuerte, pero sugiere una aceleración. Vienen dos meses con efecto calendario particularmente negativo, que harán que la actividad medida en doce meses se vea pobre. Primero, la comparación de febrero será con igual mes de 2012, que fue un año bisiesto, y eso resta mucho más a la economía que un feriado. Y la Semana Santa caerá este año en marzo, no en abril, como fue el año pasado. Eso tendrá un efecto transitorio, ya que en abril de nuevo se verá el impulso de la economía. Nada de los datos de energía, importaciones y dinero en febrero sugiere que la economía se esté desacelerando. Esto conforma un escenario en que, más allá de discusiones de sobrecalentamiento, si se mantiene por mucho tiempo se empiezan a tomar más riesgos de lo prudente".
-¿Por qué subir la tasa de interés si la inflación es baja y las expectativas dentro de la meta de 3%?
"Diría que es un puzzle el por qué la inflación es tan baja hoy día en Chile, porque no calza con los otros termómetros que he mencionado, como la cuenta corriente y el desempleo. Hay buenos motivos a veces para que eso no pase: porque se gana en productividad o porque los productos importados y el tipo de cambio bajan. Pero creo que estas hipótesis son insuficientes, y para mí es un enigma por qué la inflación no sube. Yo creo que, a la larga, va a aumentar. Además, si algo aprendimos durante la crisis global, es que guiarse sólo por la inflación observada para tomar decisiones es completamente insuficiente. Antes de la crisis de Lehman Brothers la inflación en Estados Unidos no sugería sobrecalentamiento, y vaya que había. Hoy en Chile el crecimiento controlado por días hábiles está sobre 6%. Entonces, la economía va un poco más rápido de lo prudente. No es cuestión de emergencia hoy, pero la economía sí tiene un moméntum que da para que la política económica se preocupe. Creo que en las minutas de las últimas reuniones del B. Central se ve que a la autoridad le gustaría que la política macroeconómica en su conjunto -incluyendo la macroprudencial y fiscal- le quitara un poco de fuerza a la economía".
Su visión de la crisis europea, de EE.UU. y del dinamismo en China Europa: "El euro pienso que está para quedarse por el gran compromiso político que existe. Los países del sur tienen un período hacia delante en que van a seguir con un crecimiento muy bajo por varios trimestres más, si no negativo en algunos trimestres para ciertos países y con períodos de volatilidad".
"Por el lado alemán o del norte, hay condiciones para que vuelvan a crecer algo más rápido y ayudando al sur. En el neto vemos que la Zona Euro ya tuvo una caída del PIB en los últimos dos trimestres de 2012 y probablemente el primer trimestre de este año sea de una caída, más moderada, y tenga un crecimiento levemente negativo en 2013".
"El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dijo esta semana que habían discutido la posibilidad de bajar la tasa de interés, eso es una noticia grande que sugiere que no es para nada descartable que vuelvan a bajar la tasa, están en 0,75%, así que tienen algo de espacio para bajarla. ¿Es muy importante eso? siempre importa, pero es mucho menos importante que las ganancias que han obtenido con la institucionalidad que lograron construir para hacer frente a la crisis. Hoy los mercados saben que Europa tiene una infraestructura e instrumentos en caso que deban confrontar problemas en los países más expuestos".
Estados Unidos: "Hay gente que estima que el "secuestro fiscal" le quitaría entre 0,5% y 0,6% de crecimiento a la economía, probablemente se refleje fuerte en el segundo trimestre de este año y algo menos en el tercero. La implicancia de esto es que la Reserva Federal va a tener un relajo cuantitativo o tasas de interés más bajas por un poco más de tiempo de lo que habría pasado sin el secuestro".
China: "Han mostrado una capacidad gigantesca de poder cambiar las políticas para hacer que la economía vuelva a la trayectoria que a ellos les gustaría tener. El año pasado estábamos todos preocupados de que no iba hacia un aterrizaje suave y empezaron a salir los datos del último trimestre y está creciendo de nuevo. No tengo antecedentes para pensar que no va a crecer distinto de lo que sus líderes dicen que va a crecer este año".
"Ciertamente que en el largo plazo tiene que rebalancearse y que uno no puede pensar que los precios de los commodities van a estar así de altos para siempre o que China va a seguir creciendo igual para siempre".
Las medidas macroprudenciales, el sector inmobiliario y la política fiscal -¿Qué medidas macroprudenciales ve posibles?
"Hay muchas cosas que pueden hacerse, pero todas son inusuales para Chile, lo cual las hace complicadas de implementar y de decidirse. Podrían aumentar las provisiones bancarias, por ejemplo, si se otorgan créditos a ciertos sectores o el pie de un crédito hipotecario es bajo cierto monto. Incluso podría decidirse cambiar el requerimiento de encaje de los depósitos, como lo viene haciendo por varios meses Perú y que en Chile está hace muchísimos años en 3,6% para depósitos a la vista y cuentas corrientes, y 9% para depósitos a plazo. Ahora bien, yo creo que las medidas macroprudenciales son para atacar riesgos de estabilidad financiera y tienen sentido si se evalúa que existe un sector particular sobre extendido y hay un caso claro. En general, no deberían sustituir una reacción de política macroeconómica si es la economía en general lo que requiere atención".
-¿No está claro que existan signos de una burbuja de precios en el sector inmobiliario?
"Las cosas no son blanco y negro. Los precios han aumentado bastante y creo que el sector refleja la situación macroeconómica, más que mostrar que la actividad inmobiliaria en particular esté fuera de foco. Como ha señalado el Banco Central, el pie promedio en los créditos hipotecarios ha ido bajando, mientras son los mutuos hipotecarios no endosables los que se expanden más y tienen menos restricciones en lo que respecta al monto del pie. Cambiar eso es una posibilidad, pero yo no diría que el consumo de bienes durables, por ejemplo, está en una senda muy distinta, lo que sugiere que el tema es más global que el mercado inmobiliario solamente".
-¿Está la política fiscal llamada también a hacer esfuerzos de menor gasto?
"Es de libro de texto que en la actual coyuntura la política fiscal deba ayudar, y es difícil estar en desacuerdo. Pero hay que reconocer que Chile tiene una regla fiscal y, si adoptamos una regla, creo que es para seguirla. Si vamos a seguir una política fiscal en función de cómo vaya la demanda interna, qué está pasando con la cuenta corriente, el tipo de cambio y el sector inmobiliario, no digamos al día siguiente que tenemos una regla fiscal".